Archivo de la etiqueta: Vete a saber

Vamos a ver si pasamos el trago

… del John Lennon en bolas, poniendo fotos a cascoporro:

Yo en el bareto este no me pido nada medianamente verde, ni aunque me peguen!

Sacada el lunes, fiesta nacional dedicada a los que cumplen 20 años (y se me visten así de guapos).

Nos vamos al super! Ya veis, latas de sardinas de toda la vida por 300 pelas, barato, ne?

Y el aceite de oliva tampoco está tan caro. Si es que ahora todo está más barato, chatines!

Instrucciones para lavarse las manos en el baño del McDonalds. Te pondrás ciego a grasa, el colesterol por las nubes, y un aliento a pepinillo de esos que dejan estela, pero eso sí, las manos bien limpias!

Promoción de un centro comercial, con un Daruma de oro y diamantes…

Kit kat de cereza. Mira que sacan versiones, eh? como son!

4 muertos, 10 hospitalizados

Después del video de antes, que la verdad es que al tío no se le ve ni patrás, os pongo una noticia que me ha dejao un poco chato.
Primero echadle un ojo a este enlace de la Wikipedia sobre el mochi.

¿Ya os habéis coscao de lo que es? ¿seguro?, bueeeno, pues aquí va la noticia traducida por Ikusuki Translation Department:

«Tokyo – Por lo menos cuatro muertes han sido registradas durante el miércoles en Tokyo por comer el tradicional dulce japonés de año nuevo: pastelitos de arroz llamados mochi. Las cuatro víctimas son hombres de entre 59 y 83 años que se atragantaron y asfixiaron, y otras 10 personas, todas mayores de 50 años, fueron hospitalizadas porque trozos de mochi se atoraron en sus gargantas.

Aunque es conocido el riesgo de comer mochi, sobre todo para las personas mayores, sigue siendo un dulce popular. Las autoridades recomiendan comer mochi siempre en pequeños trozos con muchos líquidos, y que los ancianos y niños los coman siempre en compañía de otras personas que puedan ayudarles en caso de atragantamiento.»

Yo he comido unas cuantas veces: es dulce y muy pegajoso, pero está mu bueno!. Ahora andaré con ojo, no vaya a ser…

 

¿Leyendo novelas en el móvil?

Edans, como le llama Enjuto Mojabuto, hablaba en su blog de las «novelas en el móvil». Básicamente se trata de bajarse novelas que alguien ha escrito, y leerlas directamente en el móvil.

Chema me envió un mail avisándome, y yo repliqué en los comentarios del post de Enrique.

Ahora me acabo de dar cuenta de que tengo aquí los mails que me enviaron mis compañeros de trabajo sobre el tema, y antes de borrarlos os los traduzco, porque me parecen interesantes.

Primero, mi pregunta:

«Hola, quería haceros una pregunta sobre el tema de las Keitai Shousetsu. ¿Son realmente famosas en Japón? He leido por ahí en un blog que son un gran éxito y que todo el mundo está descargándose y leyendo estas novelas con el móvil, ¿es verdad?. Yo creo que no es para tanto, pero para estar seguros…
Y otra pregunta si tenéis un rato, ¿cual creeis que el servicio más utilizado con los móviles en Japón? ¿Mixi? Comprar musica? ¿Jugar a videojuegos?»

Las respuestas:

– Chica de unos veintitantos, de doble nacionalidad China-Canada que lleva viviendo en Japón más de cinco años y casca japonés mejor que Songoku:

«Es verdad. Ha habido un montón de éxitos de novelas para el móvil, y algunas se han adaptado para el cine. La mayoría son historias de amor, o historias que tienen que ver con chicas, vamos, que tiene más éxito para chicas que para chicos. Así que habría que mirar esto también, el uso que se da al móvil es distinto para chicos que para chicas.
En general, se usa el móvil más para mandar emails (aunque no creo que lo consideres un servicio), después para jugar a videojuegos y después el tema de novelas y compras online. No creo que se descarguen música, para eso ya está el ipod u otros, no veo a gente escuchando música con el móvil aunque los terminales lo soporten.
Creo que en el futuro los móviles en Japón se utilizarán mucho más como tarjetas Suica para el tren o para pagar compras en los combinis, después el tema de la televisión, pero en plan más avanzado: la gente programando el móvil para grabar la serie de turno en la tarjeta de memoria y verla después en el tren camino a casa…»

– Chico japonés también de veintitantos, aficionado al tema tecnológico, aunque no en plan frikiplanet:

«Muchas de las novelas para móvil se han convertido en películas y han sido grandes éxitos (lo he visto anunciado por todos los lados, aunque nunca iría a ver una peli pastelosa de estas). Las novelas son muy populares en Japón, pero aquí siempre pasa lo mismo y es que pasarán de moda muy pronto, en un par de meses.
En cuanto a lo que más se utiliza, como Mixi es gratis (sólo pagas por el tráfico por internet), la gente lo utiliza mucho. Personalmente yo lo utilizo muchísimo y, por ejemplo, nunca he descargado canciones para el móvil. En popularidad alguna gente dirá que las páginas de sexo… no se!. También he visto a gente viendo la tele en el tren, pero poca. Últimamente está de moda el «pake-houdai» que no es ni más ni menos que tarifa plana para internet, porque la factura se puede disparar muy fácilmente.

Ah! Obviamente, el servicio más utilizado por los teléfonos móviles es la voz!!»

– Chica japonesa también de veintitantos, no demasiado aficionada al tema tecnología:

«Las novelas en el móvil son famosas, aunque yo nunca he leido una. He visto en televisión que un par de chicas adolescentes se hicieron famosas por sus novelas de móvil y que sus historias fueron publicadas y todo. Pero yo no conozco a nadie que lea novelas en el móvil, estoy seguro que es una minoría de gente. ¿A quién le interesa un libro escrito por adolescentes? pues a adolescentes, a mi no, desdeluego. Además leer frases largas en las pantallas pequeñas de los móviles es una locura.
La cosa de los móviles es que es muy fácil llegar a un montón de gente. De todas maneras, excepto email y llamadas, creo que el resto de funciones son secundarias. Más que jugar o acceder a internet, no creo que la gente use el móvil para ver la tele, bajarse música y tal…»

Ya véis… distintos puntos de vista sobre lo mismo.

¿Qué fue de …

… la señora de los paraguas?
La he visto esta mañana con tres paraguas colgando del brazo y se me ha quedado mirando desde lejos. Creo que me ha reconocido y justo cuando iba a saludarla con la mano, ha mirado para otro lado.

… el señor de Karate?

El lunes me dio un golpe en la espalda y me dijo que mi traje tenía un montón de arrugas, que así no podía ir. Yo me miré en el espejo y si que había alguna, pero no tanto como para eso. Creo que de verdad se preocupa por mi.

… la agencia de modelos?
Me apunté y desde aquel día no he vuelto a saber absolutamente nada más de ellos. Al yanki de mi empresa le han llamado un par de veces, pero yo y mi careto no parece que demos el tipo, jajaja

… subir al Fuji?
Es algo que ya no me obsesiona tanto. La temporada está cerrada, así que debería esperar hasta el año que viene. Pero todo el mundo me dice que la experiencia no es tanto como parece. De todas formas, si sigo aquí, desdeluego que planeo una excursión!

… el chico que se ganaba a la gente?
No he vuelto a tener noticias suyas. Supongo que volvió a España después de vivir esta locura. Digamos que la rutina es algo que nos acaba absorbiendo a todos… una pena, porque en su cámara había muchas fotos que me he hubiese gustado tener.

… el ikumonólogo?
Aún no sabiendo si hizo o no gracia, un chico me pasó la dirección de la secretaria de Buenafuente y me recomendó que lo enviase allí. Yo lo hice, pero ya sabía yo que no iba a llegar a ningún lado. Si os hizo gracia, decídmelo para que me curre otro!

… la encuesta sobre las bombas atómicas?
La verdad es que lo tengo siempre en la cabeza, pero nunca me he atrevido a preguntar en mi oficina cómo lo vivieron o qué historias les han contado a ellos sus respectivos mayores… no se si lo llegaré a hacer algún día.

… Nova?
Pues una empresa se ha echo cargo de la mayor parte de las escuelas y está haciendo verdaderos esfuerzos por reflotarla. Parece que la cosa no pinta tan mal como hace unas semanas.

… la vida en directo, o la chorrada esa?
Twitter lo sigo utilizando. Sin ánimo de tirarme el moco, yo escribo muy rápido con el ordenador, así que no me cuesta nada abrir una ventana y poner lo que se me ocurre en ese momento sin pensar. Y así lo hago, sólo tenéis que ver la sección Ikutwitter del blog, o darle aquí para ver todas las gallifantadas que se me ocurren durante el día.

… el tetris humano?
Fue una de las típicas cosas que a mi me hacen mucha mucha mucha gracia, pero que no tuvo casi repercusión en el blog a juzgar por los tres tristes comentarios que dejaron. Dadle otra oportunidad, que los videos son buenísimos!

… las resacas?
Confirmo mi teoría de comer arroz. El otro día cenamos en un restaurante mexicano y tuve al día siguiente una resaca horrorosa de las de antes. Comí todo fritangas y bebí cerveza, y tampoco tanta, así que me parece que me voy a llevar un taper con arroz blanco cada vez que vaya a pimplar.

… el video del bichejo muerde culos?
Lo canté en castellano, lo subí a Youtube y a día de hoy lo han visto 10.744 personas. Ignoro si les gusta o no, pero la cifra me tiene acojonaito perdío.

… la cámara nueva?
Pues me la compré y tiene un montón de modos de los cuales confieso que tristemente sólo utilizo el «Auto» y el «Sin flash». Algún día aprenderé en condiciones, pero de mientras la verdad es que saca unas fotos cojonudas de todas formas.

El taxista que no tenía GPS

El otro día mi jefe me invitó a que fuese a su casa. Es una de esas «invitaciones» que no puedes declinar tan a la ligera, y por eso me tuve que ir pronto cuando estaba en lo mejor de la conversación con Aran y Nora.

Mi jefe es una de esas personas que sabe escuchar y que trata siempre de buscar una solución a los problemas sin buscar culpables. Así que tuvimos una de esas charlas en las que se pone cada cosa en su sitio, y al acabar me dijo que me daba unas cuantas cosas para mi casa entre las que se encontraban una estantería y un par de estufas.

Esto requería un taxi, así que paramos uno y le llenamos el maletero. Como siempre que cojo uno, me vi enseñándole al taxista el papel que siempre llevo en la cartera y que tiene mi dirección escrita en japonés. Normalmente lo meten directamente en el GPS y ahí se acaba la conversación hasta la hora de pagar la carrerita.

Esta vez fue muy diferente. El taxista, un señor de unos sesenta y muchos años, no tenía GPS y no tenía ni idea de por donde caía lo que ponía en el papelote aquel. El hombre, lejos de avergonzarse o enfadarse, se partía de la risa y a mi me entró una risa floja que todavía me dura. ¡Era super gracioso el señor!. Total, que le empecé a contar cómo ir a mi casa, porque más o menos me sabía el camino.

Seguro que yo sonaba a algo así en japonés:
– Mi casa, estación a la derecha, por favor.
– Esa calle no, la otra a la izquierda jao
– Mi fumar en pipa

Y el hombre en vez de disimular que mi japonés era bueno, como te suelen decir aunque uno sabe que es mentira cochina, se descojonaba más. Y no paraba de repetir «si es que ya me dice mi mujer que me tenía que comprar un GPS, pero yo es que no entiendo esos cacharros». Yo me moría de risa.

Además, cada vez que paraba en un semáforo, se dedicaba a buscar por todos los recovecos del taxi un mapa de Tokyo que él pensaba que tenía: sacaba las cosas de la guantera, se descojonaba, miraba debajo del asiento, se partía… os juro que el hombre era graciosísimo!.

Pero yo de repente vi la luz, la del seven eleven de al lado de la oficina para ser más exactos, y desde ahí ya me sabía el camino, con lo que le seguí explicando en mi indio-japonés cómo ir, y él no podía hacer nada por aguantarse la risa.

Yo le conté por donde volvía yo en bici, pero resulta que una de las calles es en dirección prohibida y no se podía pasar con el coche. Entonces el taxista dice «ayayay», pone marcha atrás, y retrocede hasta el cruce donde puede rectificar, pero en vez de hacerlo, se para y se empieza a reir. Yo hacía un rato que lloraba ya.

Cuando llegamos, por fin, a mi casa, me da las vueltas mal, añadiendo cinco mil yenes de más. Se lo digo, y entonces se pone serio por primera vez (quizás en su vida), y me da las gracias, y mil yenes menos. Le digo que me faltan mil yenes, y más serio que nunca, me pide mil perdones y se pone nervioso no acertando a sacar el billete.

Finalmente, me ayuda a descargar las cosas, le doy las gracias y se va. Yo subo la estantería por las escaleras mientras me doy cuenta que hacía mucho tiempo que no lloraba de la risa.

Examen de Karate

En la despedida de Josep, me enteré que había un examen de Karate el día 22 de este mes y he decidido presentarme, aunque mi trayectoria no se puede decir que sea muy normal:

Empecé con catorce o quince años en Zalla, y estuve practicando por unos diez años durante los cuales acabé dando clases a niños, y no tan niños, tanto en mi pueblo como en algunos de los alrededores.

Después nos vinimos a Japón seis meses, y encontramos un anuncio en una revista de segunda mano donde se vendía una nevera. Cuando fuimos a recogerla, el señor tenía fotos suyas en su casa con el traje de Karate, así que le preguntamos y al lunes siguiente ya estaba en Tokyo pegando patadas (gracias Tsuneo!).
Esto duró unos cuatro meses, el karategui que compré era de tela de niki del mercadillo y me quedaba grande y me lo pisaba, pero aún así la experiencia mereció la pena.

Y entonces volvimos, y empecé en un sitio distinto, en Santoña. Allí Carlos, el profesor, daba también clases de Kick Boxing, con lo que lo mezclaba un poco con las de Karate sin querer y era un poco bestia. Ya nos dimos nuestras palizas Carlos y yo allí, ya.

Después empecé en Bilbao, en Rekalde, pero duré poco. Estuve menos de medio año porque no alcanzaba a encontrar mi sitio, y eso que no me cuesta demasiado adaptarme, mirad donde estoy!

Y entonces pasaron algunos años sin practicar, tres o así, y me vine a Japón de nuevo y he podido empezar otra vez. Pero he querido hacerlo con cinturón blanco, y no con el negro que saqué tiempo atrás. Tengo muchas razones, pero la fundamental es que con tanto jaleo, ya no sabía ni por donde me daba el aire.

Así que el día 22 para mi será el momento en el que los que más saben de Karate del mundo me dirán, con un color, lo que piensan de mis pataditas. Motivante, que no?

Hay un señor mayor al que todos tratan de profesor, aunque nunca le he visto dar clases. Se da aires de superioridad, devuelve los saludos casi con desdén, trata a la gente bruscamente, echa broncas… Yo he intentado no dar demasiado la nota (dificil siendo extranjero), así que hasta hace un par de semanas nos hemos ignorado durante meses.

Pero el otro día después de la clase, se me acercó y me habló en japonés:

– Oskar-san, ponte en zenkyusu-dachi (una posición de karate)
– Hai!
– Esa posición está muy mal, dobla más las piernas!. Y levanta la cabeza, que parece que tienes miedo!.
– Hai!
– Ponte siempre así, no te quiero volver a ver hacerlo mal (y me da la espalda y se va)
– Hai! Oss! Arigato gozaimasu!

Esto se ha venido repitiendo durante las dos últimas semanas casi todos los días. Cuando no es una posición, es un kata o un movimiento, pero siempre de malas maneras.

Ayer yo estaba en la ducha y él no lo sabía, y le escuché en el vestuario que hablaba con el profesor:

– Creo que Oskar lo está haciendo muy bien, se esfuerza mucho.
– Si, eso parece, ya lleva un tiempo aquí, ¿verdad? ¿seis meses?
– Si. Se va a presentar al examen del día 22. Yo creo que su nivel es de cinturón negro, se lo merece.
– Sou desu ne…

Por dejarle seguir guardando las apariencias, no salí de la ducha hasta que supe que se había ido (fue una de las duchas más largas de mi vida).

Para mi ya ha merecido la pena haber empezado desde cero.

El chico que se ganaba a la gente

No recuerdo que día era, pero está entre lunes, martes o miércoles. Fui a Karate, como habitualmente, pero ese día llegué mucho antes. Me cambié de ropa, con rapidez y teniendo cuidado de ponerme de espaldas a la pared para no mostrar mi tatuaje, y salí al tatami o dojo, como realmente se llama.

Fue un poco raro, yo era el primero, así que me limité a ponerme en una esquina y estirar un poco los músculos, que falta me hace desde que voy a la oficina en bici.
Poco a poco fue entrando gente y empezaron los saludos. Aquel día había un chico nuevo, él era alto, moreno y con la piel quizás también un poco morena. Me saludó, como a uno más, y se fue a un rincón a hacer lo que todos.

Pero entonces entró una chica japonesa de las habituales, y fue donde él y le dijo en castellano «¿hola, como está?». Lo siguiente que pasó es que le pregunté de donde era y él me contestó que de Castellón. Por mi cabeza pasaron muchos pensamientos en cadena, la verdad es que no todos los paisanos que he conocido aquí me caen bien, ni mucho menos. Y además en Karate yo tenía la exclusiva hispana y no me esperaba un competidor.

Aún así, me hizo ilusión. No todo iba a ser aguantar el monopolio de franceses, por fin iba a poder hablar con alguien en mi propio idioma, y esto, señores, es algo que nunca parece que se va a echar de menos hasta que todo el mundo a tu alrededor habla en inglés o en japonés. Es una especie de valla que se tiene delante y que no te permite expresar lo que realmente quieres, o no con la libertad habitual. Yo no soy 100% yo, y me he resignado a ello.

Desde aquel día habremos coincidido cinco o seis clases más, como mucho. Él está de vacaciones en Tokyo, y procura ir todos los días. Yo llevo nueve meses aquí y dosifico mi tiempo y esfuerzo, pero él es un habitual.

Las horas de oficina no me han dejado volver en semana y media, hasta hoy, y la verdad es que pensaba que él ya había vuelto a España. Pero la suerte ha querido que hoy fuese su último día, y después de la clase, hemos ido todos juntos a cenar.

De repente, le han empezado a hacer regalos. La gente le ha empezado a hablar en castellano, quizás cuatro o cinco palabras: hola, como estás, mi nombre es… Y todo el mundo se ha querido sacar fotos con él.

De vez en cuando hablábamos los dos en nuestro idioma, y la gente se sorprendía al saber que yo también vengo del mismo país.

El miércoles se va, y ha estado en Japón un mes y medio. Yo llevo nueve meses, de los cuales los últimos siete he ido al menos tres días a la semana a Karate. Hoy la mayoría de la gente se ha enterado de donde vengo, y hoy han empezado a hablarme. Él llevaba un mes y medio y se ha ganado a todo el mundo, le han hecho una mini fiesta de despedida a pesar de ser lunes, y le han hecho muchos regalos.

Es una de esas personas que sabe ganarse a la gente. Y los dos abrazos que nos hemos dado hace menos de una hora han sido realmente sinceros, también me ha ganado a mi.

Espero que algún día nos volvamos a ver… en Tokyo, Castellón, Bilbao o China… seguro que estarás rodeado de gente y no te faltará con quien hablar.

 

Tachiyomi

O «leer de pie». Esto es algo que me deja alucinao. Resulta que en las tiendas de conveniencia, estilo Seven Elevens y así, pues venden de todo. Y no podían faltar revistas, libros y los últimos mangas.

Pues como deporte nacional, siempre te encuentras a unos cuantos tíos leyendo de pies, sin más. Es mucho más que ojear, es leer directamente!!. Yo he llegado a entrar, sacar dinero del cajero automático que hay dentro, volverme loco eligiendo algo para cenar, mirar curioso los tipos de chocolate… vamos un cuarto de hora largo dando vueltas, y los tíos seguían leyendo.

No tengo ni idea de cuantos al final acabarán comprando el libro o la revista, pero no puedo dejar de imaginarme hacer esto en España. Al minuto dos, ya estaría el dueño de la tienda llamándonos de todo!!!

Tengo que confesar que yo también lo hago de vez en cuando… y la verdad es que nunca compro, jajaja.

Ikumonólogo

¡Ya tenemos Okupa de nuevo!. La poli no hace nada por evitar que el tio gordo ese de barbas se plante a vivir en todos los escaparates del mundo. Cagüen, ya estamos otra vez en Navidad! el tiempo pasa mas rápido que Farruquito picao con Fernando Alonso en una cuesta abajo.

Y yo con estos pelos! O mejor, yo sin estos pelos!, porque juraría que antes tenía aquí pelambrera cubriéndome los hemisferios este y oeste del melón…

Todavía me acuerdo cuando me peinaba el flequillo con más alegría que David Meca con un pasepiscinas. Aunque también es verdad que la carencia pelil queda totalmente eclipsada por las ojeras que desde hace unos meses se han mudado al piso de abajo de los ojos. No es que sean ojeras, es que son bolsas de Eroski! yo no lo acabo de entender… ¿qué hay ahí dentro?, uno las toca y es como liquidillo, ¿son algo así como el almacén de las lágrimas? ¿hará falta llorar de vez en cuando para purgar el asunto?. Bua, eso lo tengo fácil, a nada que coincidan un espejo y alguna luz en la perpendicular a mi cabeza y vea el par de faros resultantes!!! eso son destellos y no los de Xenon!! Qué desgracia!!

Pero yo tengo una teoría: yo creo que la cantidad de pelos del cuerpo humano de un hombre permanece constante durante su vida. Lo único que hacen es cambiar de sitio!!! Estoy convencido de que los pelos que me han salido en la espalda eran antes de la entrada izquierda, porque están como escoraos hacía ese lado!!!. Y vienen con fuerza, son muuuy largos, si tengo miedo de rascarme por si me enredo!!!. Prefiero que me pique a parecer gilipoyas en la playa!

Los de la entrada derecha no se han ido tan lejos, y han decidido repartirse entre las dos orejas. Afeitarse cobra una nueva dimensión… auditiva en este caso. ¿!¿!Pues no tengo que pasarme la cuchilla por las orejas!?!? es o eso, o pedir a todo el mundo que hable más alto!!

Aunque me queda el consuelo de que me sigo viendo los pies. Es lo bueno de vivir en Japón, que la barriga se ha deshinchado, tanto, que el ombligo parece que tenga fugas, a veces me baño para fijarme si salen burbujas no vaya a ser…

Ahora que miro… las uñas de mis pies también han mutado con la edad!!!… buagh… me parece que eso me ahorarré contaroslo!

Buen fin de semana!

La señora de los paraguas

La señora de los paraguas

Ella siempre está allí en el cruce. Hay gente que pasa conduciendo, en bici o simplemente caminando, pero ella sólo está apoyada en el guardarail por el lado de la acera. Y siempre me mira, y sonríe divertida. Digo yo que le haré gracia, o tal vez le sonríe a todo el mundo.

Le calculo unos setenta y pico años, por lo que seguramente tendrá más de ochenta. Vive allí, lo se porque la he visto entrar en su casa alguna vez.

A su lado siempre hay cuatro o cinco paraguas colgados del guardarail o apoyados en la pared, y uno está siempre colgando de su brazo. No importa que llueva, esté nublado o haga sol, la señora siempre está allí con sus paraguas. Y siempre sonríe.

A veces barre la acera, aunque no esté sucia, con un ritmo lento pero constante, la espalda arqueada y los paraguas a mano. Y a veces cambia de sitio en el guardarail para poder ver a la gente del otro sentido del cruce.

Hoy me ha parecido que por un instante ha pensado en hablarme, pero en el último momento se ha arrepentido, aunque, como para compensarme, me ha dedicado una sonrisa más amplia de lo habitual. Creo que el próximo día le daré yo los buenos días.

Ignoro si vive sola, o qué hace el resto del tiempo que no está en el guardarail. Creo que su cabeza no funciona todo lo bien que debería, pero en su mundo de paraguas y aceras por barrer, de gentes que vienen y van, ella no duda en sonreir.

Parece feliz. Si algún día veo que le faltan paraguas, yo mismo los compraré y los colgaré de noche en el guardarail.

Por verla sonreir.

 

https://youtu.be/qOtJ9g-ZfGc

Murió el piloto del Enola Gay

Supongo que esto lo habrán dado en todas las noticias, yo simplemente quiero señalarlo. El viernes pasado murió el tío que pilotaba el avión que lanzó la bomba atómica sobre Hiroshima. Este señor decía que nunca se había arrepentido de lo que había hecho, y que creía que era algo que había que hacer para poner fin a la guerra.

Yo siempre he creido injusto que se señalase a una sola persona como culpable de lo sucedido. Este hombre no parece tener ni medio dedo de frente al decir que no se arrepiente por semejante barbaridad, pero también es verdad que seguía ordenes de todo un gobierno. Ni él inventó la bomba, ni él mismo decidió que la iba a lanzar en Japón, hay toda una serie de «lumbreras» detrás.

En cualquier caso, la noticia queda ahí. Y mi propósito es preguntar a todos mis amigos japoneses sobre Hiroshima y Nagasaki, para contaros de una manera diferente lo que ocurrió. Al fin y al cabo, yo no recuerdo nada de la guerra civil Española, pero mi abuelo luchó en ella y tengo mis anécdotas, a ver si soy capaz de sacarles a ellos algunas.

Cosas que echaré de menos

Hay muchísimas cosas que echo de menos desde que me he venido aquí, pero hoy he hecho un listado de las cosas que sé que echaré de menos cuando me vaya:

  • La educación, no se si en algún lugar del mundo te harán sentir tan bien como aquí. Hoy he comprado una lata de café caliente, un bollo de chocolate y un plato de espaguettis. Me han calentado los espaguettis en el microondas, me han metido unos palillos y una servilleta húmeda en una bolsa. En otra me han metido la lata de café que estaba caliente y en otra me han puesto el bollo a parte para que no se derrita con el calor de las otras dos cosas…

  • Volver a pensar en pesetas. Ahora mismo el Euro está por las nubes en comparación con el Yen, exactamente a 165,2346 Yenes, por lo que las cantidades son casi iguales a las pesetas. Es mucho más fácil para mi saber si algo es caro o barato en Japón que en Bilbao, tiene huevos. Por ejemplo, una barra de pan me vale unos 240 Yenes, lo que es caro aunque hay que pensar que estamos en Japón y no es algo que se consuma habitualmente. Pero el equivalente a nuestro menú del día sería caro si pasase de los 800 Yenes. Es fácil! es volver a pensar en pesetas, como toda la vida!

  • La comida japonesa: es tirao de precio comer sushi, sashimi, tofu, tempura, sukiyaki, takoyaki. yakitori… jum jum!

  • Descubrir cosas nuevas casi cada día. Es todo tan distinto, que siempre te das cuenta de algo que había pasado desapercibido, como el coche de policía que he visto hoy, en el que las sirenas se han elevado como medio metro por encima del techo del coche para que se puedan ver desde el medio del atasco que había montao.

  • La buena gente que he conocido aquí y que, quizás, no vuelva a ver nunca.

  • Los izakayas.

Los todo a cien.

  • La soledad. Esto puede sonar a tío rancio del copón, pero como los primeros meses no conocía ni a Blas, y lo de quedarme en casa me parecía lo peor que podía hacer, me he dedicado a hacer excursiones a mi bola. El estar sólo hace que me fije mucho más en las cosas… no digo que quiera estar solo, porque se que no, pero ha habido muchos momentos especiales que he vivido aquí y que no lo hubieran sido tanto de haber estado acompañado. Creo que no me se explicar bien, pero espero que me entendáis un poquito!

  • Ir en bici a la oficina. Esto para mi no tiene precio, a parte de hacer 10 km todos los días, es super divertido y pierdes totalmente esa sensación que da tan mal rollo de «voy al trabajo». En realidad bajo, descando la bici y tengo un rato de paseo con ella escuchando música. Además, como casi por casualidad, llego a la oficina. Es genial!

  • Karate. Después de hacerlo aquí y viendo el panorama que me encontré por Bilbao, no creo que vuelva a hacer en la vida. A no ser que me den un diploma o algo y me de por abrir un gimnasio, que todo puede ser!

  • La seguridad. Este país es tan seguro que te olvidas de que lo es. Un ejemplo: ayer tuve una reunión informal con mi jefe en un Starbucks. Pues lo primero que hicimos fue buscar un sitio, él dejó su portátil y yo dejé mi bolsa con todas mis cosas dentro (móvil, dinero, llaves de casa…), y nos fuimos a pedir algo al mostrador que estaba en la otra punta del lugar. Ni lo pensamos, aunque yo al volver, con la mente de delincuente que Dios me ha dado, no pude evitar pensar en lo fácil que hubiera sido chorarlo. Es genial andar por la calle de noche sin ni siquiera pensar en tener miedo a que te roben o te pase algo (ojo, que seguro que alguna vez pasa…)

  • El ambiente de gran ciudad que se respira en Tokyo. Yo soy bastante paleto, y la verdad es que las dos o tres veces que he estado en Madrid me he agobiado un huevo. Bilbao es un pueblo grande, se puede ir andando de punta a punta sin mayor problema. Pero Tokyo es enorme, esto hace que tengas que espabilar para ir a cualquier lado, pero también tiene la ventaja de que puedes hacer casi cualquier cosa que te imagines: restaurantes de todos los tipos de comidas, tiendas de lo más raro que te puedas echar a la cara, gente que parece sacada de una peli de disney, conciertos internacionales… Sin ir más lejos, el otro día vi un estreno de una película catalana titulada «Salvador» en un cine, en perfecto catalán con subtítulos en japonés.

– La cultura del té. Ya se que puedo beber todo el té que quiera en cualquier lado, pero no es tan fácil como aquí que te puedes comprar una lata en todas las esquinas. Sin darte cuenta, bebes un montón de té al día, lo que parece que es buenísimo para la salud, ¿no?.

  • Las pijadas. Todos los muñequillos chorras, los colgajos para el móvil, los regalillos que dan con las latas… dan ganas de coleccionar todo! Y además, como todo el mundo lleva alguno, no da palo ir, por ejemplo, con un bicho muerde culos colgao de la mochila!

– Los paisajes. Al final estoy en Japón! así que se pueden ver paisajes de película!

Seguro que hay muchas más cosas, y también sé que hay otras que no echaré de menos para nada, como las cucarachas, el calor del verano o los terremotillos estos que hay de vez en cuando. Dejo pendiente hacer una lista de las cosas que no echaré de menos en absoluto, y de las cosas que echo de menos de antes de venir aquí.

A pasarlo bien!

 

Últimas noticias sobre Nova

El culebrón de Nova sigue (y lo que te rondaré, morena!)…

Últimas noticias:

– Nova puede presentar cargos contra su ex-presidente Nozomu Sahashi. Resulta que se ha descubierto que el presidente vendía material a Nova desde otra de sus empresas llamada Ginganet Co., y que los precios de los dispositivos que se vendían a los estudiantes tenían unos precios ridículamente altos. Desde 2005 Nova ha pagado a Ginganet 8.2 billones de yenes, en lo que se cree que es un entramado de blanqueamiento de dinero.
Además, curiosamente, Sahashi se ha dado prisa en vender todas sus acciones en estas otras empresas, y el tío ha contraatacado diciendo que va a impugnar en el juzgado la decisión del resto de directivos de Nova de despedirle de su empresa.

– Se ha descubierto, además, que el presidente disfrutaba de una suite de lujo de 330 metros cuadrados, con comedor equipado con una televisión plana enorme, baño con sauna, habitación de té… Nova pagaba el alquiler mensual de 2.7 millones de yenes, que además costó equipar y amueblar entre 60 y 70 millones.

Aquí una foto del garito que se montó. Será cabrón!

– La noticia triste de hoy: profesores de Nova ofrecen lecciones por comida. Parece que la asociación de profesores afectados por el jaleo de Nova está buscando medidas para poder tirar palante. Dicen que hay gente que las está pasando bastante canutas porque no han cobrado el dinero que Nova les debe, así que se han propuesto organizar de alguna manera todo este caos, y están intentando poner en contacto a los antiguos alumnos con profesores, y buscando sitios donde poder dar las clases (los edificios de Nova permanecen cerrados).

– También se ha abierto una cuenta en el banco para que la gente done lo que pueda para ayudarles, y se planean visitas a las embajadas de América, Australia, Canadá y Francia la semana que viene para pedir ayuda para los profesores no japoneses.

– Se habla también de una asociación de estudiantes afectados, que se unen para tratar de recuperar el dinero invertido en clases no impartidas.

Fichando a los extranjeros

Lo llevaba oyendo desde hace un par de semanas, pero finalmente se va a hacer. A partir del 20 del mes que viene, todos los extranjeros que vengan a Japón serán fichados: se nos sacarán fotos, se nos tomarán las huellas y estos datos quedarán registrados durante 70 años, y podrán ser compartidos entre los gobiernos.

La ley dice que debe existir una «puerta rápida» por la que los que ya estén fichados puedan pasar rápidamente, sin embargo únicamente el aeropuerto de Narita (Tokyo) tiene una, así que los que lleguen a otros aeropuertos tendrán que hacer la «cola del gaijin» cada vez que vengan a Japón.

Hay un par de excepciones: ni los menores de 16 años, ni los que tengan visados diplomáticos u oficiales deberán pasar por el trámite.

Lo curioso del tema es que esta medida ya existió hace un montón de años en Japón, pero se dejó de aplicar por considerar que no era efectiva y que violaba los derechos humanos.

Ahora dicen que recoger estos datos sobre los extranjeros es necesario para «prevenir la entrada de enfermedades contagiosas y actos de terrorismo». Entre la comunidad extranjera esto no ha sentado nada bien, y se habla de que deberían fichar a todo el que entra en el país, lo que tiene sentido ya que las enfermedades contagiosas no entienden de nacionalidades.

Esto ha sacado a relucir otra serie de medidas «preventivas» como la que obliga a los hoteles a informar al gobierno sobre los clientes extranjeros que usan sus servicios.

Teniendo como referente a los americanos, los japoneses ya estaban tardando en aplicar una medida como esta que no ha hecho nada más que levantar polémica sobre el racismo a los extranjeros. Yo no me lo tomo como esto último, sino como una nueva prueba de que estamos todos paranoicos y de que este mundo se está volviendo cada vez mas absurdo.

En fin, no creo que me toque pasar muchas veces por este «trámite», pero me queda el consuelo de confiar en la organización japonesa que seguramente hará que la «cola del gaijin» vaya rápida con algún invento raro.

Qué mundo este!

 

Nova

Nova

Aquí se está montando un cirio increible! Además que el americano me tiene la cabeza loca con tanta celebración. Voy a ver si soy capaz de contaros desde el principio de qué va todo este jaleo.

Nova es una cadena de academias de idiomas que tiene unas 900 escuelas por todo Japón, con sede central en Osaka. Lo que más se enseña es inglés, aunque también dan clases de Español, Alemán, Francés e Italiano. Un gran porcentaje de los profesores son extranjeros y por ello, es una puerta de entrada típica a Japón ya que sólo te piden ser nativo del idioma a enseñar y tener un título universitario, y si te cogen, te tramitan el visado y te buscan apartamento. Hay un total de 5000 profesores extranjeros de una plantilla total de 7000 tíos.

Las condiciones de trabajo en Nova, tanto salario como horarios, siempre han tenido fama de ser duras, pero es el precio que se paga por poder vivir en Japón, que es el sueño de muchos de los profesores que han venido con esta empresa.

NovaEl logotipo típico que puedes ver en cualquier esquina

 

Pues, al igual que pasó en España con Opening, aquí tenemos culebrón y cada día vemos alguna noticia nueva sobre la empresa, que parece estar más acabada que el video Beta. Aquí una cronología que empezó hace un par de meses más o menos:

  • En el trabajo el americano está más contento que de costumbre. No hace más que descojonarse por todo. Al preguntarle, nos cuenta que Nova está acabada, que por fin se hace justicia, que ya era hora, que se veía venir… Resulta que el tío vino a Japón por Nova y se tiró dos años de su vida currando para ellos en Osaka, y no fueron los dos mejores años de su vida precisamente. Peeero el tío está en Japón, que es lo que quería.

  • El Gobierno penaliza a Nova por publicidad engañosa, esta mala imagen hace que se desencadenen cancelaciones de matrículas y una disminución considerable de nuevos alumnos.

  • Se paralizan las entrevistas para nuevos profesores, y se habla de algunos que no cobran sus salarios a tiempo. Normalmente, Nova descuenta el alquiler de los apartamentos de los profesores y los paga directamente. Empieza a no haber pagos, así que los dueños de los apartamentos piden cuentas a los pobres profesores que no tienen la culpa de nada y flipan in colors. Se empiezan a escuchar rumores de bancarota.

  • Nova anuncia que ha conseguido un capital de 70 millones de yenes de dos empresas de inversiones. Parece que utilizarán este dinero para pagar los sueldos de los profesores y sus alquileres. El Gobierno mete mano y obliga a Nova a que devuelva el dinero a los alumnos que quieran cancelar sus contratos antes de tiempo anulando la claúsula que lo impedía.

  • La organización que representa a los profesores de Nova presenta una demanda oficial por los retrasos en los pagos. Se pide que el presidente Nozomu Sahashi haga una declaración oficial sobre el futuro de la empresa.

Nozomu Sahashi
  • El presidente está en paradero desconocido, siete de sus directivos han dimitido, y este viernes (antesdeayer), se reunen el resto de la dirección para decidir qué se va a hacer con la empresa.

  • Los foros en internet se llenan de profesores desesperados que no tienen dinero, se les acaba su visado y no tienen ni idea de que hacer para poder seguir en el país.

  • Las embajadas de Australia, Inglaterra y Nueva Zelanda ofrecen ayudas para los profesores de sus países que se han visto afectados por la crisis de Nova. Por ejemplo, la de Australia consigue ofertas exclusivas en Aerolíneas Qatar para los que quieran volver a su país, o la de Inglaterra que ofrece gratuitamente sus medios de comunicación (internet, teléfono) para que los ciudadanos ingleses se pongan en contactos con sus familias.

  • El viernes la empresa se declara en bancarota, dejando a unos 300.000 alumnos sin clases y a 7000 empleados sin trabajo. Si en un mes no se encuentra a un inversor, la empresa se disolverá. Se destituye oficialmente al presidente, y se pide perdón públicamente por los problemas causados. La mayoría de los profesores se enteran por la tele.

  • Se insiste en que los profesores cobrarán el dinero que se les debe, y que se devolverán los pagos a los alumnos para el fin de este mes (hoy es 28). En total, la cifra de salarios no pagados asciende a 4 billones de yenes.

Es muchísima gente la que se ve afectada!!!

A mi no me deja de flipar que una simple denuncia por publicidad engañosa pueda desencadenar el cierre de toda una empresa tan grande como se supone que era Nova. Supongo que había una gran desorganización y que cualquier mínimo movimiento ha bastado para que se desorganizara del todo. La cosa es que ahora hay profesores con muy pocas posibilidades de poder encontrar un nuevo trabajo en Japón, con poco tiempo porque les caduca el visado y sin dinero porque llevan un par de meses sin cobrar. Esperemos que el gobierno, o las embajadas, o alguien haga algo porque la situación no tiene ninguna gracia.

 

 

Extraño

Levantarse del futón se me está haciendo cada vez más dificil, y no sólo porque esté casi a la altura del suelo. En el mundo exterior hace frío, pero no debajo del refugio que he formado con el edredón nórdico y las dos mantas.

Aún así no queda más remedio, así que me levanto y al abrir las cortinas, veo que hace un día increíblemente soleado. Uno de los dos está fuera de lugar: o el frío o el sol… supongo que tendré que ir acostumbrándome.

Es sábado, y estoy invitado a visitar a una persona que es importante para alguien que es importante para mi. Voy a un hospital, pero aún así me encuentro bien, quizás por que se que estoy haciendo algo que merece la pena. Para mi significa devolver un poco de todo lo que he recibido y lo volvería a hacer encantado.

Camino de la estación, Sabina me vuelve a contar por el ipod que le sobran los motivos, y de nuevo esta sensación de que algo no está donde debe. ¿Sabina mientras paso por delante del Tokyo Mitsubishi Bank?

Dentro del metro no hay demasiada gente, es fin de semana y se nota. Encuentro sitio fácilmente, y, como habitualmente, miro a la gente que hay a mi alrededor. Trato de adivinar lo que piensan, el tipo de vida que tendrán, la ropa que visten… Y en estas estoy cuando se sienta un chico alto, de ojos azules y más de metro ochenta, con piernas de esas que sentado son todo rodillas. Y a mi lado se sienta su mujer o su novia, o simplemente la chica que va con él. Es extranjero y destaca, supongo que como yo aunque no me de cuenta, y está sentado enfrente de mi porque no había dos sitios consecutivos.

Le habla a la chica que está a mi lado en inglés, el tono es alto porque está en el lado opuesto y un poco en diagonal. Ella no le oye muy bien, así que él grita, tanto, que le oigo a pesar del ipod. Decido apagarlo y prestar atención a la escena, que promete. Le dice en un perfecto y claro inglés que la mayoría de los japoneses están dormidos, y ella se ríe de manera sobreactuada.

Entonces me mira, como buscando complicidad a su comentario, yo aparento seguir a lo mío, yo y mi música y nadie más, y mucho menos tu, carapán. Ella le replica algo que no entiendo y entonces la escena se repite, pero al revés, le toca a él reirse gruñendo.

Me fijo que el chico tiene las piernas cruzadas, y que la zapatilla de la pierna de arriba, queda por encima de la chica de su lado izquierdo. Ella aparenta que no le importa, pero de vez en cuando la descubro levantando la vista de su libro y mirando el zapato de su compañero de viaje con incomodidad.

Y va él y saca una cámara de fotos, y decide que qué mejor momento a inmortalizar que su novia, o lo que sea que les una a parte de la estupidez, rodeada de japoneses en medio del metro. Y le saca fotos, no una, sino media docena con sus correspondientes flashes que impactan directamente en mi cara y en la de cinco japoneses más, por lo menos. Ella sobreactua, que se le da bien, y pone poses, hasta que le pega lo que yo creo que es un codazo a su compañera de la izquierda. Le pide perdón, no por ser tonta del culo, sino porque le ha pegado un golpe y eso ya entra dentro de su limitada ética. La señora, que lleva aguantando tonterías por más de diez minutos, le hace una reverencia, le dice que no importa y sigue callada. Y sigue a su lado. Con infinita paciencia.

Entonces se levantan y se bajan del tren. La señora y yo nos miramos con complicidad, creo notar un esbozo de sonrisa con sabor a resignación y seguimos nuestro viaje.
Su parada está antes que la mía, así que se levanta, pero antes de irse, me dice «adios» en perfecto castellano con una pequeña reverencia.

Me miro la ropa, la mochila, la bolsa de papel. El ipod sigue apagado. Todavía estoy intentando entender cómo lo supo…

Resacas

Sábado por la mañana. Amanezco con un ligero dolor de cabeza debido a las cervezas y el sake de ayer. Fue la fiesta de bienvenida del último fichaje de mi empresa, y, como siempre, nos fuimos a pimplar con nomihodai (la barra libre de aquí).

Por alguna extraña razón que pretendo averiguar, mis resacas desde que he llegado aquí no son ni la sombra de lo que eran. En mi familia tenemos unos clavos tremendos a nada que bebamos: al día siguiente estamos literalmente muertos!!!. No podemos comer nada en todo el día, devolvemos cada diez minutos y la cabeza nos mata. Y no es que bebamos mucho, porque recuerdo especialmente una resaca que tuve y el día anterior sólo había bebido una cerveza.

Esto fue preocupante, y aproveché una visita al médico para consultarle. La respuesta fue que no bebiese… triste vida me esperaba!! Pero entonces llegó el Omeprazol, que es un medicamento protector del estómago, y la verdad es que funcionó un tiempo (gracias Medina!!), pero al final volvimos a lo mismo. Hubo resacas que me duraban hasta dos días, y no exagero.

Pero aquí no tengo resacas!!!! Ayer llevé la cuenta: cinco cervezas y dos botellitas de sake. Mezclando!. Provocando!. ¿Y hoy? hoy un ligero dolor de cabeza! el estómago perfecto!!! si me he desayunado un bocata de salchichón!!!

Jodé que bajo hemos caido, investigando porque el sr. Toscano no tiene resacas!!!
Diagnóstico diferencial!

Yo tengo un par de hipótesis:

La primera es que siempre se come mientras se bebe. Es decir, nunca o casi nunca vamos a un bar simplemente a beber, sino que estamos todo el rato comiendo. Y además el 90% de las veces te zampas un bol de arroz, con lo que creo que eso hace que el estómago esté bien protegido y se atenue el efecto resaquil.

La segunda es que mi dieta ha cambiado radicalmente y eso influye en mi salud, lo que me ha hecho, de alguna manera, «más fuerte» a la hora de combatir las resacas. Estoy todo el día bebiendo tés (de todos los tipos: verde, oolong, hooji, jazmín, genmaicha…), me como un par de tazones de arroz blanco al día, no pruebo las fritangas, como pescado (crudo y cocinado), algas, natto, tofu y mucha ensalada. Así que además de haber perdido peso, creo que mi cuerpo está, no se como decirlo sin que suene a chorrada… «purificado?».

¿Vosotros qué creeis?

De mientras, aprovecho mientras dure la racha esta de no tener resacas, y me voy a la quinta quedada de blogüereros castellanocascantes en Tokyo, que tiene muy buena pinta y la otra vez me lo pasé muy bien.

Un calendario de 30 millones de Yenes

Pos nada, una joyería de Ginza (el sitio pijo pijo de Tokyo) que no sabían mu bien para donde tirar para llamar la atención y van y se cascan un calendario hecho de oro que vale más de 30 milloncejos de nada (en pesetas serán los 30 millones más 300.000, más o menos).

La joyería se llama «Tanaka Kikinzoku Jewelry», y el anuncio lo hicieron ayer. Lo chungo del tema es que el año pasado les dio por hacer lo mismo, pero un pelín más barato (20 millones de nada), y lo vendieron!

El engendro mide 67 cm de alto por 42 de ancho y pesa 6 kg. Por detrás tiene impresas imágenes del clásico de literatura japonés «Cuentos de Genji», que el próximo año cumple su 1.0000 aniversario.

¿Harán ediciones de bolsillo en plata o así?

Nuestro amigo Tanaka Kikinzoku tiene planeao llevar el calendario de gira por sus joyerías de Nagoya, Osaka y Fukuoka, así que si tenéis suelto y pensáis comprarlo, sólo tenéis que ir a uno de estos sitios, no preocuparse.

La frase más cachonda que han dicho es que aunque solo hay uno disponible, la empresa producirá más dependiendo de la demanda. Que digo yo que si ponemos bote, igual podemos comprar uno para el txoko, ¿no?. Pero como somos de Bilbao, que nos pongan la Aste Nagusia y los partidos del Athletic marcados con diamantes!!!

Suicidio

Si no llueve mucho, ahora voy en bici a la oficina, así que me ahorro los 8000 napos del pase del tren, me casco 10 km al día y lo que es mejor, me olvido de los trenes (aunque también es verdad que mi línea nunca está petada de gente).

En la oficina, de vez en cuando, alguien llama por teléfono y dice que va a llegar tarde. El motivo habitual es que alguien se ha tirado a las vías del tren… creo que estoy tan acostumbrado a oirlo, que casi suena como un fastidio: «¡otra vez!».

Pietro, un italiano que vive aquí, pasó por la experiencia de vivir uno de estos suicidios cuando estaba esperando el tren. No puedo evitar sentir un pinchazo en el corazón cada vez que leo su post:

Pietro Zuco – Muerte en la Yamanote

Matan a un tío en Tokyo a las 11 de la mañana

Esto me flipa, y no es la primera vez que pasa desde que estoy aquí. Os traduzco la noticia:

Un hombre muere tiroteado por varios pistoleros en Tokyo

El hombre murió en el hospital el domingo después de que varios hombres abrieran fuego sobre él en una calle de la concurrida zona comercial Taito Ward de Tokyo. Los pistoleros abandonaron la escena del crimen sobre las 11 de la mañana en una calle cerca de la estación Okachimachi y el famoso mercado Ameyoko.

El herido entró en coma y su muerte fue sentenciada poco después en un hospital cercano. La víctima fue identificada como Shinichi Nakanishi, de 42 años, un miembro conocido del grupo Yakuza llamado Yamaguchi-gumi. Un testigo de 33 años, dueño de una tienda cercana, declaró que «después de los disparos, vi una persona con una pistola en su mano derecha y dando patadas como un loco en la espalda de la víctima que estaba en el suelo».

Vamos, esto es un ajuste de cuentas entre Yakuzas en toda regla. Lo que me flipa es que lo hacen a plena luz del día, a las 11 de la mañana, super cerca de uno de los sitios más petados de gente, que es el mercado de Ameyoko en Ueno. Les da igual!

Así que ayer me extrañó a mi ver un helicoptero volando por mi zona…

Da miedo, eh?

Ikukete !

Bea y Diego nos mandan fotos de Maite. Y encima, nos la visten con la Kotoba, con lo que si ya era guapa de por si, ahora está para comérsela!!! No tenemos muy claro si va a aprender japonés, pero lo que si parece es que está contentísima con la camiseta!

Mirad mirad que monada!

«¿Que será lo que pone en el babero negro este raro que me han puesto?»

«Es igual! como es negro, lo puedo babear y no se nota! yujuuuu!»

«Aunque tanto dibujito raro, no se yo… ba, yo me lo paso pipa igual!! «

Aquí tenemos a la embajadora de Ikusuki más pequeña y más guapa de todo el mundo!
El parte

El parte

Tan tan taaararaaannnnn

El parteMuy buenos días, yo soy Matías y esto es el informativo de Japón y cada día el de más gente!

Hoy nos informan de un ranking de extranjeros viviendo en el distrito de Shinjuku (podríamos decir que es el centro de Tokyo), y la verdad es que nos hemos quedado bastante sorprendidos. Aunque seguro que no tiene nada que ver con la cifra total en todo Japón, pero no deja de ser curioso:

#1 – Coreanos
#2 – Chinos
#3 – Franceses!!!!

Parece que nuestros vecinos de al lado han decidido exportar sus baguettes!!!

¡Chanchán!

En otro orden de cosas, JAXA la agencia espacial japonesa (la NASA de aquí) mandó una sonda lunar llamada Kaguya. Como todo japonés que sale de su país, se llevó la cámara de fotos y he aquí la primera instantánea:

¡Chanchán!

Seguramente si les hablamos del «Oshiri Kajiri Mushi» se quedarán igual que David Meca en un desierto, pero gracias al equipo de traducción de IkusukiTV, podemos hablarles del «Bicho muerde culos». Este simpático animalito está causando furor entre la niñería japonesa, y viene hasta con canción pegadiza y todo:

Parece ser que nuestro amigo hace feliz a la gente mordiéndoles aquél lugar en el que la espalda se pasa al lado oscuro. Esperemos que no esté basado en hechos reales!

¡Chanchán!


Y para terminar, Susana, decirte que si vivieras aquí en Japón estarías más delgada y yo más gordo. Efectivamente, según una encuesta del gobierno, desde los últimos diez años los hombres se están poniendo fondones y las mujeres más delgaditas. Los datos son inquietantes: para una media de edad de 40 tacos, las mujeres han pasado de pesar 53 Kg a unos 51 Kg (pues vaya un cambio de mis narices), pero los hombres cuarentones ahora pesan unos 70 Kg de media (4 kiletes más que hace unos años). Las conclusiones son claras: hay que hacer más ejercicio! No sabemos si la Wii contribuirá a desfondar las futuras generaciones.

«Matías que cachondo eres»

Así están las cosas y se las hemos contado según vamos. Gracias por vernos a nosotros y no al soso ese del Piqueras.

 

Tan tan taaararaaannnnn chimpuuuuuun!