Esto es lo más raro que me ha pasado en mucho tiempo. Hace como cinco minutos que se ha acabado la situación más surealista acontecida jamás por mi persona, y eso que conozco a gente muy rara, eh?
Paso a relatar los hechos:
20:35 – salgo a correr con mis pantalones cortos, mi ipod y mis pintas de extranjero raro
21:03 – llego a casa y como no me apetece hacerme la cena, dejo el ipod, cojo la cartera y me dispongo a ir al seven eleven que tengo al lado a comprarme algo pa cenar.
21:05 – llama mi antigua compañera de trabajo al móvil, así que me paro en la puerta de la tienda a hablar con ella por teléfono
21:12 – veo a dos polis que me miran y siguen atentos mi conversación (medio japonés medio inglés, con algún que otro palabro en castellano que se me escapa)
21:19 – acabo de hablar, me estoy despidiendo y veo que los polis vienen donde mi.
21:19 – 21:25 – me piden mi carnet de extranjero, que no tengo porque la burocracia japonesa no es que sea de las más rápidas. Me preguntan que hago en Japón, si vivo por allí, en qué trabajo y de donde vengo. Les digo que España y uno de los policias se me pone a hablar en un perfecto portugués de Ronaldiño. Del que entiendo una de cada cuatro palabras. Me piden el pasaporte, les digo que he salido a correr y que no lo tengo, lo que es más que evidente dadas mis pintas. Me preguntan que si vivo cerca, que me acompañan a por él.
21:30 – llegamos a la puerta de mi casa, yo andando y ellos en bici. Me esperan abajo, subo y se lo doy. Uno lo coge y empieza a leerlo, claro está en español, así que tu me dirás. El otro le enchufa con la linterna. Yo por dentro me descojono, porque se que está todo bien y que no hay ningún problema. Parecen Milli y Vanilli, en absoluto dos polis de verdad.
Me preguntan entre otros datos dificiles de sacar por el pasaporte, mi nombre, mis apellidos, de donde vengo y donde nací. Después Rivaldo me pregunta algo en su acento coraçao ese. Ni idea de lo que me dice, asi que le pregunto en japonés. Me contesta en Regino, finalmente me da un boli y me dice que escriba mi nombre. Al coger el boli con la mano derecha dice algo y me quita el boli y escribe lo que supongo que será «diestro».
Finalmente me piden perdón, me dan las gracias por colaborar y se piran en bici. Han apuntado en un cuaderno que me llamo Oskar, que nací en Bilbao y que soy diestro. Ah! y la hora.
Lo que me ha llamado la atención (dentro del estado de flipamiento en el que me encuentro): han esperado un cuarto de hora a que acabase de hablar por teléfono, un japonés me hablaba en portugués, y finalmente como si no hubiese pasado nada, me pregunta que a ver si me gusta Japón…
Aquí estoy escribiendo esto mientras se calienta la cena que he comprado en el microondas.
Y mi sensación no es en absoluto de nerviosismo, ni de preocupación… sino de que estoy viviendo en un país que es como los dibujos animados!!!!
Anda queee
Actualización: lo acabo de contar en el currelo, y les parece la cosa más normal del mundo. Les he dicho, ¿y a qué viene tanta pregunta?, y me contestan que es porque soy extranjero. Seguramente pasará lo mismo en España, pero no nos enteraremos…














