Cascando japonés en mis ratos libres

Cascando japonés en mis ratos libres

Hoy me he propuesto haceros una pequeña introducción sobre el idioma japonés. Aquí Kos, mi compañero del curro anterior, os podría dar una lección sobre como decir cuatro cosas dadas las chapas que le metí! Kos, si me lees, puedes saltarte esta parte que ya te la sabes! jaja, ya te aviso para el siguiente nivel!

Bueno, al lío que diría Nuria Bermudez. El japonés es un idioma como cualquier otro y no sería especialmente difícil de no ser por la escritura. Si comparamos la complejidad de, por ejemplo, las formas verbales que tenemos nosotros en castellano, podríamos decir que es hasta más fácil. Además, contamos con una ventaja, y es que los sonidos son exactamente iguales que en castellano. Por ejemplo, uno de mis compañeros de la oficina, que es francés, lleva más años estudiando japonés que yo, peeeeero a mi se me entiende mil veces mejor a pesar de que tengo menos conocimientos gramaticales. Toma ya, franchute! jajaja, esto por las baguettes esas delgadas que hacéis!!! jajaja

Cascando japonés en mis ratos libres

Y no sólo eso, sino que tenemos ciertas similitudes con el euskera, lo que mi amigo Lekesan os puede confirmar perfectamente (no dejéis de leer su post, que es interesantísimo).

Yo hoy os voy a contar cómo va lo de la escritura, que es lo difícil, y a la vez, lo fascinante del idioma este que cascan los nativos de aquí. Seguramente, si váis al Petete del siglo 21 (léase Google), os contará toda una historia sobre el origen del japonés, pero como hemos quedado que yo os cuento lo que mis entendederas perciben, aquí va la ikusukihistoria del porqué de los chirimbolos.

Los japoneses hace un huevo de años que hablaban en japonés, pero resulta que no se les había ocurrido el tema de escribir, cosa que a sus vecinos los chinos si. Así que adaptaron la escritura china a su idioma japonés, dando origen a un jaleo del copón que nos tiene a todos los extranjeros mirando pa Cuenca. Es como si de repente se nos ocurre escribir castellano utilizando el alfabeto griego…

Así que después de muchos años de evolución, el idioma japonés se compone de tres tipos de escritura distintos (aunque todos se basan en los kanjis chinos):

  • Silabario Hiragana: compuesto por unos 46 chirimbolos que se leen siempre igual, y que, normalmente, se utilizan como complementos de oraciones o palabras típicamente japonesas (eh! recordad que esto es una definición basada en mis entendederas, así que no me critiquéis mucho!!!). Los trazos son curvos, y podéis ver un ejemplo en la Kotoba.
  • Silabario Katakana: nuevamente tenemos una serie de 46 garabatos que también se leen siempre igual, y que se utilizan para escribir extranjerismos, o para adaptar cualquier palabra/nombre que venga de cualquier otro idioma. El ejemplo más típico lo tenemos en los nombres extranjeros, como el mío que lo podéis ver en la entrada sobre Karate, o en la nueva camiseta-sensación del verano que es Kurosuwado. A nada que le echéis un ojo (si compráis la camiseta, lo veréis mejor, jajaja), os daréis cuenta que los trazos son más rectos.
  • Kanjis: aquí es cuando la liaron parda. Resulta que tenemos de 2000 a 3000 de uso «cotidiano», cada uno de los cuales puede tener alrededor de cuatro o cinco lecturas diferentes. Un ejemplo, por seguir con la promoción encubierta de nuestras camisetas, lo podéis ver en los tres kanjis que significan inocente. En los diccionarios se pueden buscar por pronunciación o por número de trazos.

¿Porqué silabarios?, pues es fácil de explicar. Nosotros tenemos letras, y ellos tienen sílabas, así de simple. En cualquiera de los dos silabarios, las únicas letras que están «sueltas» son las cinco vocales y la N, el resto están «atadas», es decir, no existe la T pelada, pero si TA, TI, TU, etc.. Mi nombre es «Oskar» pero la S y la R no existen por si solas. ¿Cómo lo hacemos?, pues resulta que como el sonido de la U es el que menos se aprecia, pues lo tomamos como neutro y escríbimos O-SU-KA-RU.
Cualquier nombre que no sea japonés se puede escribir utilizando Katakana y siguiendo esa regla, Matías se escribiría MATIASU, Alfredo –> ARUFUREDO, Chiquito de la calzada –> CHI-KI-TO-DE-RA-CA-RU-ZA-DA.

Ehhhhh? no os cuadra lo de Chiquito, eh?. Eso es porque no tenemos sílabas que empiecen por L, pero de todos es sabido que los olientales plonuncian la R como la L!!! (de verdad de la buena!)

Así que en una misma frase, aquí nuestros amigos nos mezclan los tres tipos de escritura y se quedan más panchos que panchos. Por ejemplo, para decir «Mi nombre es Oskar», ellos escribirían:

En rojo tenemos los kanjis, en negro hiragana, y en verde katakana….

¿Tengo o no tengo mérito viviendo aquí?

 

Pasar trapo, secar trapo

Pasar trapo, secar trapo

Pasar trapo, secar trapo
Pues si señores, vengo de mi séptima clase de Karate en Japón (de ésta tanda, que la otra vez también estuve, cuidao conmigo que soy peligroso!, jaja).

Y creo que puede ser curioso contar cómo es una clase típica para un extranjero en uno de los Dojos más famosos de todo el mundo.

Os pongo en antecedentes, porque no creo que mucha ikusukigente sepa sobre Karate. Resulta que existía desde hacía muuuucho tiempo, pero un tal Gichin Funakoshi (japonés de pura cepa), fundó el estilo Shotokan. Este buen hombre hace mucho tiempo que dejó de pegar patadas, pero su foto no puede faltar en los gimnasios de todo el mundo:

El caso es que murió en 1957, por lo que todavía quedan discípulos directos de él que están vivos. Uno de ellos es Hirokazu Kanazawa, que, mira tu por donde, es el presidente del Dojo al que estoy yendo yo a poner poses. Eh, a que acojona?!?!?

Pero vamos a lo que pasa un día normal: salgo de currelar pronto, y cojo un metro que me lleva a Kugahara en unos 20 minutos. Hay clases todos los días de la semana, menos los jueves, incluyendo sábados y domingos. Yo, por salud mental y física, intento ir tres días a la semana (no siempre lo consigo).

Entonces, nada más llegar, es cuando empiezan las «normas/reglas/más vale que lo hagas si no quieres ser el raro»:

  • Si hay alguien en la puerta, o ya cambiado, tienes que ir donde él, hacer una reverencia y decir «Osss». Cuanto más baje uno la cabeza y más alarguesss la esssse (estilo Gollum), mejor!
  • Entonces uno se quita los zapatos, como en todos lo sitios aquí. Esto puede parecer una tontería, pero tiene sus implicaciones:
    • Los calcetines no pueden tener tomates, así que a las mañanas hay que tener muuucho cuidado de despegarse las legañas antes de elegir.
    • El factor «ir-de-traje» trae consigo que uno lleva zapatones, y los zapatones no se caracterizan precisamente por su elevada transpiración. Aquí Axe ayuda mucho, sobretodo antes de salir de la oficina.
    • En la entrada hay casilleros para dejar los zapatos. Pero en todos hay un nombre puesto y yo, que soy un poco extranjerillo, no tengo ni idea de donde dejar los míos y tampoco quiero ocupar el sitio de algún tipo importante, así que los dejo en el suelo. Esto hace que me miren pensando «tío raro!» pero no me importa demasiado… mejor «tío raro!» que «roba casilleros!»

 

  • Ahí es cuando ya, por fin, entramos en los vestuarios. Yo siempre suelo ser el primero porque me hice un tatuaje con dos kanjis cuando era jóven e inexperto, y sobretodo cuando no pensaba que iba a volver a Japón. Y como me da mucha verguenza que me lo vean, trato de cambiarme lo más sólo posible. Aquí también funciona el asunto del «osss», así que si estás a mitad de ponerte los pantalones y entra un tío, tienes que hacerle la reverencia… cuanto menos ropa, más graciosa la situación.
  • Y ya salimos al tatami, que no es tatami, que es un suelo de madera propicio 100% para criar ampollas tamaño melocotón (las acciones de la empresa de tiritas han tenido que subir conmigo).
  • En una clase típica de Zalla o Bilbao, uno espera al profesor sentado hablando con algún compañero o, en un alarde de deportista, estirando un poco. Pero aquí no!!! aquí resulta que tienes que ir donde unos trapos que hay y hacer como que limpias el suelo de lado a lado!!! Cuanto más bajo sea tu cinturón, más pasadas hay que hacer. Y es una comedia, porque el suelo siempre está limpio, pero ¡hay que hacerlo!. Así que vas viendo a la gente que según va entrando coge un trapillo y hace el paseillo (después de ir uno por uno con el «oss», claro).
  • Y empieza la clase! nos ordenamos todos por colorines cinturoniles, saludamos tres veces (una al profesor, otra a la foto de Funakoshi y la otra no preguntéis porque todavía no lo he pillado), y entonces el alumno con cinturón más alto empieza la parte de calentamiento. Hoy ha sido especialmente curioso, porque nos ha dado la clase una niña de unos diez años, que es cinturón negro. Ha estado muy seria y lo ha hecho genial!! Me miraba mucho y decía lo que había que hacer mucho más alto como para que yo lo entendiese (parece el chiste del taxista y el español hablando despacio en inglés, jaja).
  • Por alguna extraña razón del ADN japonés, no se ha dado la situación en que un profesor de Karate me llame por mi nombre. En el 2001 yo era «Michael» (jaja, como el del coche fantástico), y ahora soy «Carlos». En fin…
  • No os voy a contar el resto de la clase (dura hora y media), porque bastante me estoy enrollando. Sólo un par de detalles: es entera en japonés, se aprende muchísimo, se hace ejercicio y se tiene la eterna sensación de ser extranjero allá donde vaya uno.
  • Acaba la clase! vuelta al ordenamiento cinturonil y al trisaludo. Aquí hay una variante, que es recitar de memoria el Dojo Kun (una serie de «mandamientos» del practicante de Karate). Menudo playback me casco yo aquí!!! muevo los labios y no digo nada, jajaja. Pero juro y prometo aprendermelo para el mes que viene!.
  • Y ahora viene el momento cubo!!! Los que tenemos «oficialmente» el cinturón más bajo, tenemos que coger un cubo, ir al vestuario y llenarlo de agua, para hacer la misma comedia de los trapos, pero en versión húmeda. Después hay que dar un par de vueltas al ruedo con un trapo, enjuagarlo, ponerlo a secar y vaciar el agua negra negra que queda! nunca me acostumbraré a esto!.

Puede que todo esto que hayáis leido os parezca un suplicio, pero la verdad es que se quedan en meras anécdotas ante todo lo que estoy aprendiendo. Y poco a poco voy conociendo a mis compañeros, que ya se dignan a hablarme, y hoy mi triunfo ha sido que el profesor se ha enterado que no soy Americano (y además el tío ha estado en Bilbao), así que ya me tiene hasta medio pelota!

Ossss!!!!

 

El pueblo ha hablado

El pueblo ha hablado

Con 122 votos, a 28 del Caracol y a 96 del Oso, la nueva camiseta que empezaremos a imprimir hoy mismo es:

El pueblo ha hablado

¡Felicidades Kurosuwado!


Ya tenemos todo montado, junto con alguna sorpresa más (como el terremoto que acabo de sentir aquí mientras escribía esto… ¿será una señal? ¿será ésta camiseta el terremoto del verano?)

¡Gracias por vuestros votos y vuestros mensajes!
¡Sois más salaos que salaos!

No dejéis de visitar el blog si queréis saber lo último de lo último de Ikusuki (tanto en Bilbao como en Japón!).

 

Más tortillas de patata que en toda mi vida

Si señores! Aunque Kos no se lo crea, desde que me he venido a vivir al quinto pino japonés, estoy haciendo más tortillas de patata que en toda mi vida.
Recapitulemos:
1- Para los dueños del piso donde vivo de alquiler
2- Para los de la oficina
3- Para Noriko y sus amigos que me llevaron de Hanami al parque Ueno (hanami = pimplarse bajo los cerezos en flor)
4- Para Michiko por arreglarme siempre todos los papeles de todo: móvil, piso, luz, gas, etc…
5- Cuando Michiko me invitó a su casa a comer con algunos compañeros de la ofi

Total, que lo curioso viene por el punto 4. Sin comerlo ni beberlo… o mejor, comiéndolo pero no bebiéndolo, Michiko y yo empezamos un intercambio de comida internacional del copón bendito.
Yo le llevaba una tortilla de patatas. Y ella me traía un taper con Oden:

 

Entonces yo iba y contrataacaba con un taper de alubias, que tenían hasta chorizo:

 

Y entonces va ella y saca su sartén de samurai de vivir de aquí de toda la vida e incluso más, y me trae esto (que no se muy bien lo que es, pero estaba buenísimo):

Y yo, ya sin ideas y con menos ingredientes que Arguiñano en la isla de Lost, voy y le llevo unos spaguettis a lo Toscano:

Y este intercambio gastronómicocultural continua hasta nuestros días… entre otros yo he podido degustar sushi, ramen, noodles, natto (si, me gusta, ¿qué pasa?!)… y ella se ha podido comer sus buenos platos de lentejas, alubias, patatas en salsa verde y hasta una especie de marmitako con un bonito raro que encontré en el super.

Curioso el asunto, ¿que no?

Aqua-bus desde Asakusa a Odaiba

Aqua-bus desde Asakusa a Odaiba

Hoooola

Estoy mueto! Vengo de Karate, y estar hora y media pegando patadas descalzos en un suelo de madera… tengo los pies estilo socarrat! ayayayay

Pero tengo que acabar de contaros mi Golden Week!!! así que con o sin pies, paso a narraros lo que hice a partir de la subida al monte Petao, digo Takao.

Viernes, 4 de marzo, por la tarde

Estaba yo arriba del todo poniendo los ojos como un japonés sospechando para intentar ver el Fuji cuando me suena el teléfono. Es Lekesan, que hay cena en su casa, que tiene bakalao al pil pil, que vaya, mecagüentxotx, que vaya. Como uno es cualquier cosa menos un desaborío, por supuesto que acepté, y me dispuse a bajar del monte esquivando al personal.

Y me fuí a casa de Lekesan, y conocí a Celia de Japanizeme, y me lo pasé pipa con el hijo de Leke y sus juguetes, y comí jamón, y bebí Rioja y cené Bakalao al pil pil!

Y después de un par de patxaranes, quedamos al día siguiente con los de la tele. El plan: desde Asakusa coger un «Aqua-Bus», la txalupa de aquí, que te lleva por el río Sumida hasta Odaiba, la bahía de Tokyo.

Sábado, 5 de marzo

Quedamos con los televisivos, y como somos más majos que los yenes de 500, les fuimos a buscar al hotel otra vez. Y de ahí a Asakusa, y cosa extraña en Japón, tuvimos que hacer cola para comprar el billete!

Nos chupamos la cola Leke, Kota y yo. Ellos se llevaron a la mujer de Lekesan y estuvieron haciendo entrevistas a la gente sobre el cambio climático y tal. Esa corresponsal en Tokyo!!!!. Y ya por fin, nos montamos en el barco, y pusimos rumbo a babor (eh! años queriendo decir esta frase!):

 

Aqua-bus desde Asakusa a OdaibaEsta foto se la he robado a Leke. Aquí Aintzane que parece que haga publicidad de la Inocente!

 


Y ya llegando, apareció éste mostrenco. Parece ser que el diseño lo ha hecho un dibujante de manga, y la verdad es que la pinta toda la tiene de salir en Doraemon o alguna de esas. Es como una nave espacial!

Ya por la noche, nos despedimos de los de la tele pensando en que seguramente no nos iban a sacar (aunque al final lo hicieron), y de todo esto ha quedado una experiencia inolvidable y una larga amistad. Bueno, y un sobrino!

 

 

Entrevista con la ETB

Entrevista con la ETB

Miércoles, 2 de Marzo
Se recibe un mail en Ikusuki Headquarters. Aintzane al aparato. Que está en Tokyo, que nos está llamando por teléfono, pero que no cogemos. Cojo skype, la llamo. Es real! no es el de Gorliz poniendo voz de tía, sino que es la de la ETB, que a ver cuando quedamos!
Llamo al de Elorrio. Que vale, que les vamos a buscar al hotel al día siguiente a las 11:30. De paso, nos conocemos todos.

Jueves, 3 de Marzo a eso de las 11:30
Un día del copón de la baraja. Estos de la tele no se podrán quejar!. Voy para el hotel, llego tarde porque no se muy bien donde está. Al llegar, me encuentro al de Elorrio, a su mujer y a su hijo hablando ya con los de la tele.

Después de presentaciones y risas varias, nos vamos para Asakusa. Como estamos en plena Golden Week, allí hay más gente que en las rebajas del Lidl. Así que nos abrimos paso entre la gente, y se aprovecha cualquier hueco para grabar algo. «Vosotros id andando desde aquí hasta allí hablando como si nada» jaja, eh, ni Tom Cruise!

Y mientras íbamos hacia el templo gordo, Aintzane nos preguntaba lo que hacíamos allí, por cuanto tiempo íbamos a estar… vamos, documentándose. Yo hablé mucho de Ikusuki, claro, ¡como no!, y además me tocó ser el primero en ser entrevistado. Me dieron un micro de esos que te metes por debajo de la ropa y me empezaron a grabar. Aintzane preguntaba lo que se le iba ocurriendo y yo contestaba más o menos lo que me parecía. Al final les dije cuanto tiempo llevaba, por qué había vuelto, qué era Ikusuki…

Entrevista con la ETBSI si, si ya sé que tengo cara de albardao. Pero el cienpiés bien claro que sale!!!

 

Después de mi interview con las manos en los bolsillos, fueron a por el de Elorrio! Sin piedad, pero a este se la hicieron sentado, que morro!

Como se enrollaban más que Mercedes Milá hablando contra el tabaco, me piré a dar una vuelta, y saqué alguna que otra foto por allí cerca:

Acto seguido, que diría Primitivo (mi profe de la escuela), nos fuimos para un restaurante de sushi. Allí nos sacaron un surtido cuetara de sushis, incluyendo ballena… no haré comentarios al respecto, pero si que lo probé!.

Como aquello no triunfó mucho para todos, acabamos en Ginza comiendo en otro restaurante con comida más… digamos «occidental». Después acompañamos a los televisivos al Tokyo International Forum, que es donde tocaba la Orquesta Sinfónica de Bilbao, que es el motivo principal por el que ésta gente ha venido. Por cierto, chulo edificio!

 

Y ya nos íbamos, cuando de repente, anda! un desfibrilador ahí puesto!!! como si fuese un extintor!. Yo me imagino una noche de juerga con alguna que otra cerveza de más y uno de estos a mano… y ya estoy viendo a alguno de mis colegas con el pelo punky después de imitar ahí un capítulo de urgencias!!!!

Una vez que los de la tele se fueron a grabar a los de la orquesta de Bilbao, me quedé con Lekesan y su familia, y después de un paseo chulísimo, acabamos cenando en un izakaya donde probé carne de caballo cruda. Vaya día más cachondo gastronómicamente hablando: ballena y caballo. Jodé!
Pero antes de dejar el edificio, saqué un par de fotos curiosas:

Y en lo que estaba yo escribiendo el blog, me escribe Aintzane de la ETB para decirme que han dado el reportaje hoy a mediodía… Yo por supuesto, ya me lo he perdido, pero ¿hay alguien que lo haya visto o grabado? ¿lo repetirán a la noche?

Ay ay ay ay que todavía nos lo perdemos!!!! con lo guapo que iba yo ese día!!!!

Bueno, ya haremos algo. Y de igual manera que nuestras vidas se han cruzado en el quinto pino a mano derecha, haremos algo porque se crucen también nuestros blogs. Aquí la misma historia contada desde el otro lado

¡Un placer haberos conocido y un gusto este tiempo juntos!

 

Con Lekesan todavía tengo alguna historia más que contaros, ¡y las que nos faltan por vivir!

Actualización!
Gracias a Jon, habemus video en alta calidad!!!!!

 

Cena en Gonpachi, el restaurante donde Uma Thurman se cepilla a Lucy Liu en Kill Bill, que existe y está aquí al lao

Ay ay ay que no me dicen nada los de la ETB y os tengo a todos caninos!!!! No os preocupéis que en cuanto lo sepa, os lo cuento!
Hoy toca el siguiente plan de la Golden Week ésta que a mi más que golden, me ha salido redonded. Bueno, al grano que diría el presidente de Clearasil.

Martes 1 de Mayo

Este día currelar se currelaba, pero como al día siguiente era mayormente lo que viene siendo como un viernes en el que, además, no trabaja ni Blas, pues como que no iba a desaprovechar la…

CENA EN EL GONPACHI, EL RESTAURANTE DE KILL BILL

Esto es como una bola…. yo conocí a Salva, el chico valenciano que se marcha del país, en el Spanish Meeting Group de Tokyo. A raíz de aquello, me invitaron a la cena de despedida que ya os conté el otro día. Y en esa cena, a parte de conocer a uno de Burgos, a una japonesa casada con un valenciano, y a una de Nueva York con padres cubanos, pues me invitaron a ir al sitio este que yo ni sabía que existía.
¿Cómo no voy a ir yo a esto? vamos vamos vamos!

Por fuera tiene buena pinta, pero nada más entrar ya puedes ver que si que es el de la peli!!

Siempre que voy a un sitio nuevo, conozco a gente nueva. Es genial!. Esta vez, a dos australianos, uno que llevaba mil años y ya sabía cómo se comía con palillos, y otro que acababa de llegar esa misma mañana.

Cada vez que alguien se marchaba del local, gritaban todos un «¡¡ ARIGATO GOZAIMASU !!» que es el muchas gracias de aquí. Que ambientillo mas guay!!!.

Y en la planta de arriba estaba la zona chic, especializado en sushi.

¿Lo mejor? que costó la mitad que el restaurante español del otro día. Última vez que, estando en Tokyo, me voy a un sitio que me van a poner tortilla de patatas a millón el pintxo!!

Golden Week – Toma 1

«Semana dorada», y tanto!

Os cuento aquí de qué va el invento japonés éste. Se trata de una serie de fiestas nacionales que se juntan todas más o menos en la misma semana. Son cuatro días de fiesta: día del cumpleaños del emperador Showa, día de la Constitu, día verde de la naturaleza y día de los niños.
Seguro que en google os dicen cual es cual, pero vamos, el asunto es que yo ésta semana pasada sólo he tenido que ir a currelar martes y miércoles.
Como he hecho de todo menos montar en globo, y haciendo caso a Jack el Destripador: «vamos por partes», pues doy paso a la primera entrega de

Un Ikusukiense de vacaciones en Tokyo


26 de abril – Jueves

Recibo un email de una tal Aintzane que dice ser de la ETB, que van a venir a Tokyo y que quieren conocer a vascos que vivan aquí para hacer un pequeño reportaje. Yo no me fío un pelo del de Gorliz que siempre me la está jugando, así que no me lo creo mucho.

Por la noche, voy a la cena de despedida de Salva, un chico valenciano que después de algo más de un año, se marcha del país. Allí conozco a mucha gente distinta, y amplío mi red de contactos en Tokyo. La cena fue en un restaurante español donde pedir una tortilla significaba que te traían un plato con un pintxo a compartir entre cuatro. Aún así, me hizo mucha mucha ilusión comer paella.La anécdota fue que dejamos el dinero encima de la mesa y nos marchamos, pero se creían que no habíamos pagado porque aquí siempre se va a la caja con las pelas y la cuenta… pues vaya un restaurante español que no saben eso!

28 de abril – Sábado

Mi primera noche de juerga en Tokyo. Esto me lo reservo para mi. Como anécdotas, en la puerta de la disco había japoneses diciendo a la gente que no hiciese ruido para no molestar a los vecinos, se ha puesto de moda el Red Bull con Vodka (que cosa más mala!), y hay mucho mucho más ambiente del que yo creía que había.

30 de abril – Lunes

Me voy de excursión al famoso Roppongi Hills, un rascacielos repleto de tiendas, cines, restaurantes… bueno, en fin, un Artea a la exagerada forma japonesa. Allí había de todo, y estaban también todos, yo no se de dónde sale tanta gente!

Todavía estaba flipando con los precios del Zara aquí, cuando levanto la cabeza y me encuentro a la araña del Guggenheim ahí puesta. Una de dos: o nos la han robao, o el autor de la obra se está forrando vendiéndola por ahí a todo el mundo!!

 

Y hablando de copias, y ya que estaba en Roppongi, pues me fui para la Tokyo Tower. ¿Que qué es la Tokyo Tower?, pues básicamente una calcada a la Torre Eiffel pero roja y blanca en vez de negra y además mide 8,6 metros más, jajaja que perrakos!!!

 

Pero lo más chulo de la excursión fue, sin duda alguna, el templo que hay al lado. Para que tengáis más ganas que yo de ver que pasa con Locke en Lost, aquí va un avance de las siguientes entregas:

– Cena en Gompachi, el restaurante donde Uma Thurman se cepilla a Lucy Liu en Kill Bill, que existe y está aquí al lao.
– Entrevista con la ETB en Asakusa
– Subida al monte Takao
– Aqua-bus desde Asakusa a Odaiba

 

 

 

Hispanocascantes en Tokyo

Kontxo kontxo, esto si que es curioso. Estoy llevando una vida más extraña que ni sé!!

Sin ir más lejos, acabo de cenarme el sushi que he comprado en el supermercado, al que he ido con la bici que dejo aparcada en la calle. Por el camino, he parado en el Seven Eleven a pagar la factura de la luz, y de paso me he comprado una lata de «Pocari Sweat» que es algo así como el Aquarius de aquí.
Todo es como lo más normal de mundo ya, ¡qué cosas!

En fin, a lo que iba! El sábado me fui a Shinjuku, del que ya os he hablado alguna vez. El caso es que ésta vez no iba de gira, sino que había quedado con un grupo de gente que habla castellano aquí en los Tokyos. En estas que nos juntamos en un restaurante mexicano uno de Valencia, un Chileno, japoneses y japonesas, argentinos, mexicanos… y claro todo el mundo cascaba allí en español.

 

El tema iba así: te iban sacando para comer, y podías beber todo lo que quisieras. Así que aproveché para tomar mis coronitas, que hacía mucho que no bebía una. Por cierto, que me contaron el porqué del limón en la boquilla… resulta que se hacía por una cuestión de higiene, para que las moscas no se metiesen dentro. Y voy yo y me entero en Tokyo!.

Hablar en castellano con tanta gente fue algo bonito después de tanto tiempo peleándome con el inglés y el japonés….

A tomar por cleta la biciculo

No podía ser de otra forma. ¡Me he acabado comprando una bici!

Resulta que aquí todo el mundo va haciendo el Indurain por ahí, y precisamente eso es lo bueno, que como la mayoría tiene una, es lo más normal del mundo.

En Bilbao yo intentaba ir en bici a los sitios, pero por las aceras es imposible, mayormente porque nadie se aparta si te ve, es más, a la gente le parece mal. Y esa misma gente es la que después va andando por los bidegorris, o carriles bici, paseando a los perros, así que el panorama no puede ser peor. Te vuelves loco esquivando a la gente, y siempre tienes la sensación de que molestas.

Pero aquí no!!!! aquí más bien lo tiene mal el que va andando!!!, me encanta eso. Todo el mundo se aparta para que pases, los viejos no te miran mal por ir por la acera, y se puede ir por cualquier lado!!!

Epa epa, no os creáis que es todo tan fácil. Que ya que está tan extendido el asunto, hay una serie de normas a seguir.

Para empezar, al comprar la bici te pegan una pegatina con un número y te hacen rellenar unos papeles con tus datos. En cualquier momento, y más si tienes los ojos estilo garbanzo, te pueden parar y pedirte esos papeles, y como no los tengas, o el número no coincida, prepárate.

 

 

¡Muuucho mejor!. Pues lo siguiente es que te dan un manual con normas sobre cómo conducir, donde y como aparcar la bici, qué hacer en los semáforos y pasos de cebra. Leer, la verdad es que no me lo he leido porque todavía no hablo chirimbolense, pero los dibujillos lo dejan bastante claro:

 

Aquí, además de comer raro, andar a toda leche para todos los lados, haber más gente que en las manifas según los sindicatos y escribir como firman los médicos…

 

¡¡¡¡ conducen por el otro lado !!!!
¡¡¡qué salaos!!!

 

Vamos, que la primera semana andando en bici para mi ha sido como participar en el Grand Prix de Ramón García. Jodé que reto. Cada tres por dos me metía por el carril de los cristianos, y no me daba cuenta hasta que no me venía un coche de frente. Eso por no hablar de cuando me cruzo con otra bici, que siempre tiendo a meterme para la derecha y acabo pegando un frenazo.

Además, no se puede aparcar la bici donde te salga de la orejilla. Al lado de las estaciones siempre siempre hay un cartelillo parecido a éste:

Así que hay parkings para bicis, de pago, por supuesto, en cada esquina de Tokyo. Si vas a un centro comercial, o a alguna tienda, tendrás, a parte del parking para coches, la zona para bicis, en estos casos suelen ser gratis.

La oficina me pilla a 5 km, una media hora, así que no descarto ir algún día a currelar (ya he ido algún fin de semana para ver si la distancia era asequible). Pero es curioso, porque me tendría que sacar una pegata para poder dejar la bici en el parking del edificio… 500 yenes al año, lo que no es nada, pero no deja de ser bastante anecdótico.

Por cierto, ya que vengo de ahí, he sacado una foto de una hamburguesa que venden en el McDonalds. Creo que de regalo en vez de un muñequito, te dan un desfibrilador directamente!!!

No, si algo se cocía…

Una de las primeras cosas que me dijeron cuando alquilé el piso, fue que había una calle famosa llena de cerezos. La verdad es que me pilla a medio minuto de casa, y tiene un montón de árboles de lado a lado.

Tanto el dueño de la casa como Michiko le daban mucha importancia al hecho de que estuviese tan cerca, y yo que lo que tenía era muuuucho frío, me dedicaba a pasar a toda leche por ahí para intentar llegar al tren que tiene calefa y se está calentito.

Y de repente, empezaron a colgar farolillos. Ahí ya empecé a sospechar, seguro que esta gente tienen alguna preparada, que ahí donde los ves como que sólo trabajan y andan rápido, fijo que preparan alguna…

Entonces fue cuando empezaron a aparecer flores. Una aquí… dos allí…. y yo ya me empecé a dar medio cuenta de la que se iba a liar allí. Si a todos los árboles que hay en esta calle les da por florecer a la vez, esto puede parecer un anuncio de Mimosín con farolillos.


Y después de los farolillos, empezaron a instalar casetillas estilo a las del tiro que ponen en las verbenillas, pero de comida. Y efectivamente… Yo nunca he estado en el valle del Jerte, y seguro que allí hay más cerezos que aquí, pero os juro que es precioso pasar por aquí dos veces todos los días. Y la segunda vez que paso, que es a las tardes cuando vuelvo a casa, de repente me encuentro con gente ahí sentada debajo de los árboles pimplando y comiendo!

Como os contaba ayer, el domingo por la mañana me fui a Harajuku a ver a los figuras de Tokyo. Y la verdad es que estaba ya bastante cansado de tanto andar, así que decidí volver a casa pronto para dedicarme al noble arte de la siesta. Y me bajé del tren, y sin darme cuenta, pasé a formar parte de una procesión de gente que se dirigía a mi casa. «Ya la he liao, tanto poner Fito a tope por las tardes… me van a linchar» pensaba yo. Pero no!, iban todos a la calle de la que os estoy hablando. Resulta que la habían cortado, y tenían montada allí una verbena del copón!!!!

El caso es que se oía como una tamborrada, y para allá que me fui. De nuevo siguiendo el criterio de mis entendederas, os paso a contar lo que vi. Se dividen como en peñas, en komparsas, cada una de las cuales va con su kimono y su cuadrilla de tambores. Por turnos, iban saliendo en grupos a una plaza que había allí al lado y bailaban. En cada cuadrilla hay gente de todas las edades, desde señoras que parecían tener setecientos veintitres años, hasta niños pequeños, y eso es lo bonito, ver bailar lo mismo a gente tan distinta:

 

De nuevo, por inesperado, fue más emocionante y precioso si cabe. Además va a durar poco, y quizás por eso se aprovecha tanto el momento. Se calcula que en dos semanas no quedará ninguna flor….

Ikusuki en el dominical de El Periódico

Ayer nos escribió Mireia desde Barcelona. La chica, más maja que ni se, se tomó la molestía de entrar en la web y escribirnos para «sólo deciros que me gusta mucho vuestro trabajo/ideas». Gracias Mireia!
Pero antes de eso nos pone: «Vi vuestro trabajo y la dirección de vuestra web en el dominical de El Periódico de la semana pasada»
Eeeehhhh? Eso no sabíamos nosotros! Así que le contestamos, bueno siempre contestamos a todo el mundo que para eso somos unos salaos. Y nos ha enviado la reseña escaneada:

Eh! Hay o no hay nivel???

Mireia nos lo traduce y todo:

MODA ENVASADA AL VACÍO
«Para consumir preferentemente antes que haga calor (01/06/2007)». Así se venden las camisetas de Ikusuki, envasadas al vacío -para que no se arruguen- y con fecha de caducidad. Sus creadores son dos bilbaínos, Oskar y Beatriz, fascinados por la cultura japonesa (de hecho, han vivido seis meses allí). Vale la pena pasarse por su página web (htp://ikusuki.com) y ver alguna de sus propuestas.»

¡¡ Ikusorpresas te la da la vidaaaa !!!

Gracias Mire!

Un templo de Nishi Magome

Ultimamente me ha dado por ir a correr. A parte de para hacer deporte, me vale para localizar los sitios que me convienen, como la lavandería o el todo a cien. Cada noche tiro para un lao, y así poco a poco descubro lo que tengo cerca.
El otro día vi como un monumento o algo así iluminado a lo lejos… y tiré para allá. De repente, me encontré con una pagoda de cinco pisos, rodeada por un cementerio, y al lado de un templo enoooorme.
Para mi fue muy emocionante, no es lo mismo ir a visitar algo, que ya vas preparado, a que te encuentres una maravilla como la que vi yo así sin más. Por lo inesperado, fue precioso.
He vuelto unas cuantas veces desde entonces, la última ayer antes de mi entrevista con los polis. Y hoy he ido con la cámara a sacar las fotos que se merece semejante lugar.
Se ha acabado la batería antes de que pudiese sacar todo. Pero me ha dado para unas 160. Eran muchas, como muchas son las seleccionadas. Espero que no os canse mucho verlas.

Ahí van

Hasta luegooo

 

De quedarme chato vengo

Esto es lo más raro que me ha pasado en mucho tiempo. Hace como cinco minutos que se ha acabado la situación más surealista acontecida jamás por mi persona, y eso que conozco a gente muy rara, eh?

Paso a relatar los hechos:

20:35 – salgo a correr con mis pantalones cortos, mi ipod y mis pintas de extranjero raro
21:03 – llego a casa y como no me apetece hacerme la cena, dejo el ipod, cojo la cartera y me dispongo a ir al seven eleven que tengo al lado a comprarme algo pa cenar.
21:05 – llama mi antigua compañera de trabajo al móvil, así que me paro en la puerta de la tienda a hablar con ella por teléfono
21:12 – veo a dos polis que me miran y siguen atentos mi conversación (medio japonés medio inglés, con algún que otro palabro en castellano que se me escapa)
21:19 – acabo de hablar, me estoy despidiendo y veo que los polis vienen donde mi.
21:19 – 21:25 – me piden mi carnet de extranjero, que no tengo porque la burocracia japonesa no es que sea de las más rápidas. Me preguntan que hago en Japón, si vivo por allí, en qué trabajo y de donde vengo. Les digo que España y uno de los policias se me pone a hablar en un perfecto portugués de Ronaldiño. Del que entiendo una de cada cuatro palabras. Me piden el pasaporte, les digo que he salido a correr y que no lo tengo, lo que es más que evidente dadas mis pintas. Me preguntan que si vivo cerca, que me acompañan a por él.
21:30 – llegamos a la puerta de mi casa, yo andando y ellos en bici. Me esperan abajo, subo y se lo doy. Uno lo coge y empieza a leerlo, claro está en español, así que tu me dirás. El otro le enchufa con la linterna. Yo por dentro me descojono, porque se que está todo bien y que no hay ningún problema. Parecen Milli y Vanilli, en absoluto dos polis de verdad.

Me preguntan entre otros datos dificiles de sacar por el pasaporte, mi nombre, mis apellidos, de donde vengo y donde nací. Después Rivaldo me pregunta algo en su acento coraçao ese. Ni idea de lo que me dice, asi que le pregunto en japonés. Me contesta en Regino, finalmente me da un boli y me dice que escriba mi nombre. Al coger el boli con la mano derecha dice algo y me quita el boli y escribe lo que supongo que será «diestro».
Finalmente me piden perdón, me dan las gracias por colaborar y se piran en bici. Han apuntado en un cuaderno que me llamo Oskar, que nací en Bilbao y que soy diestro. Ah! y la hora.

Lo que me ha llamado la atención (dentro del estado de flipamiento en el que me encuentro): han esperado un cuarto de hora a que acabase de hablar por teléfono, un japonés me hablaba en portugués, y finalmente como si no hubiese pasado nada, me pregunta que a ver si me gusta Japón…

Aquí estoy escribiendo esto mientras se calienta la cena que he comprado en el microondas.

Y mi sensación no es en absoluto de nerviosismo, ni de preocupación… sino de que estoy viviendo en un país que es como los dibujos animados!!!!

Anda queee

Actualización: lo acabo de contar en el currelo, y les parece la cosa más normal del mundo. Les he dicho, ¿y a qué viene tanta pregunta?, y me contestan que es porque soy extranjero. Seguramente pasará lo mismo en España, pero no nos enteraremos…

Shinjuku

Tranquilos tranquilos!!! Yo del terremoto he visto lo mismo que vosotros, ¡por la tele!. De hecho me he enterado esta mañana cuando he leido El correo digital (la guía para empezar el día en las empresas vascas).

Es más, no he sentido ninguno desde que he llegado, y, por experiencia, se que es normal sentir un par de ellos a la semana. Dicen que hay movimientos sísmicos de cierta relevancia todos los días.

Pero yo hoy no me he preparado la lección de los terremotos, hoy me he estudiado Shinjuku, que es un barrio muuuuy chulo. En el enlace de la Wikipedia podréis enteraros de los datos aburridos esos de lo grande que es y tal.

Yo voy a lo mío. Es algo así como el centro de Tokyo donde se juntan un montón de líneas de metro y de tren, y hay más gente que en la guerra. Es salir del tren y empezar a flipar. Yo os juro que me voy partiendo de risa esquivando a gente, no os podéis hacer a la idea lo que es aquello.

Así según mi criterio estilo Paco Martinez Soria en Madrid, yo dividiría ésto en dos partes: los rascacielos estilo Nueva York, y la zona de tiendas / bares raros (/chungos/dudosos….). Ambos impresionan, aunque me quedo con los rascacielos y la posibilidad de subir a los miradores que hay en los pisos más altos de algunos de ellos para asomarse a la locura de ciudad que es Tokyo:

La guinda la pone el Ayuntamiento de Tokyo, que es una megamole de dos torres, a cuyo piso taytantos se puede subir. Encima se llama «Tocho«, vamos, nombre internacional donde los haya!

Y si tiramos para el otro lado, tenemos las tienduquis de electrónica, como en Akihabara, pero alguna menos:

Este ha sido otro reportaje del reportero con los ojos más redondos de veinte kilómetros a la redonda, valga la redondancia.

Festival Aéreo Internacional de Orduña

Festival Aéreo Internacional de Orduña

Finales de Enero. Año 2007. Bilbao.
Se recibe un mail en el cuartel general de Ikusuki. Asunto: Festival Aéreo Internacional de Orduña. Resumen del texto: necesitamos un diseño para las camisetas oficiales del evento, ¿podéis?.

Ya estáis puestos en antecedentes!. La organización del Festival Aéreo de Orduña se puso en contacto con nosotros para ver si podíamos hacer el diseño de las camisetas de este año. Y nos pusimos a ello. El diseño debía tener relación con el festival: parapentes, globos aeróstaticos, paracaidas, ala delta…

Así que les propusimos un diseño. ¡¡¡ Y les gustó !!!! Y empezamos a trabajar en serio sobre la idea: muchos muñecos haciendo muchas cosas en el aire. Un estilo a «Buscando a Wally» pero surcando los cielos.

Así que ya sabéis, apuntad en la agenda el fin de semana del 22 al 24 de Junio para acercaros a un entorno único como es Orduña donde podréis ver uno de los mejores espectáculos del mundo.
Y de paso, y si sois buenos, quizás podáis conseguir alguna de nuestras camisetas…

Web: www.festivalorduna.com
22, 23 y 24 de Junio
Orduña

Basuraaa

Una de las cosas más típicas de aquí, y de lo que no me acordaba, es de lo especialitos que son con el tema de la basura.

Habrá quien piense: «seguro que tienen ahí un sistema de basura wifi con robots que además suben escaleras y bailan…»

Nasti de plasti!! Para empezar, no hay ni una papelera por la calle, así que si te suenas los mocos, ya te puedes llevar el kleenex en el bolsillito hasta que llegues a casa. A pesar de no haber papeleras y por extraño que parezca, no se ve nunca ni un papel por la calle.

Hablando de kleenex… aquí todos los días hay una legión de gente dando publicidad por la calle. Lo original es que te dan un paquetillo con cuatro pañuelillos de papel y con propaganda en la parte de arriba. De diez personas a las que les ofrecen, igual coge uno. He aquí uno que me dieron ayer (jaja, yo los cojo todos!!):

Vete tu a saber que anunciaban ahí

Pos el asunto de la basura es que no es tan fácil como lo hacemos nosotros, que cuando te da el punto bajas a los contenedores y dejas ahí tu «material sobrante» mayormente cuando te viene dando la gana.

Aqui noooooooo. Aqui no hay contenedores, aunque si que hay sitios donde dejar las bolsas en el suelo en la calle. Y además la cosa se complica ya que hay un día para cada tipo de basura, y no toca precisamente todos los días, y le dan mucha importancia a que se haga precisamente como te dicen.

Este es el temario para el máster basuril japonés:

  • Martes: se pueden tirar periódicos (atados con una cuerda), botellas, latas y cajas de cartón (atadas también con una cuerda)
  • Miércoles y Sábados: comida, vamos, la orgánica de toda la vida que se puede quemar.
  • Jueves: plásticos
Un poster con las instrucciones

¿Qué? ¿Cómo os habéis quedao?. Pues échale que si a eso le sumas que hay que dejar las bolsas antes de las ocho y media de la mañana, ya puedes espabilar. Yo tengo tres cubos de basura, y el cartel que me ha dado el dueño del piso puesto en la entrada de casa (traducido por Michiko, eso sí), porque si no, no hay manera!!!

Cuánto bien están haciendo al medio ambiente las traducciones de Michiko!!!

La verdad es que no es complicado una vez que sabes como va, pero joe, hay veces en que se te pasa, y, por ejemplo en el caso de la orgánica, si no la tiras el sábado a la mañana, tienes que esperar hasta el miércoles y aquello puede ser un auténtico desastre…

Y no hablemos de si tienes que tirar algo grande… resulta que tienes que comprar una pegata, que no se cuanto vale, por cada bulto que quieras tirar. El resto es igual que en Bilbao: llamar por teléfono y concertar una cita y después dejarlo donde te digan.

Baaaaa, yo me quedo con nuestro peazo de contenedores de toda la vida!!! esto es un embolao!!!

Ikusuki in the world

De vez en cuando alguien nos envía una foto con una camiseta de Ikusuki. Y a nosotros se nos cae la baba, claro. Al final estáis llevando ropa que hemos diseñado y elegido nosotros. Hay un largo proceso desde que se tiene la idea, hasta que os llega a vosotros el sobre con la cami, y nuestra recompensa es ver a alguien con alguna puesta por la calle, o que nos adelante un coche con nuestra pegata y, por supuesto, ver que divulgáis nuestro arte por el mundo.

Así que inauguramos sección: Ikusuki en el mundo!!!

El objetivo es simple: vosotros nos enviáis fotos vuestras con alguna de nuestras camis o de vuestros coches con las pegatas, y a la foto más original le regalamos la camiseta que no tengáis, o la siguiente que saquemos. Así que ale, empieza el plazo, id enviándonos las fotos a ikusuki@ikusuki.com.

Aquí va la primera, Goyo un tipo atractivo como él solo, con la Kotoba en el muro de Berlín:

Representación Balmasedana en el muro de Berlín

Por cierto, que las rebajas están a punto de hacer Game Over!, daos prisa!

Una de móviles e Internet

Ahora es cuando todo el mundo se piensa que voy a poner fotos de móviles pequeñitos pequeñitos. ¡Pues no!,¡¡ Ikusuki aquí rompiendo mitos !!. Resulta que los móviles que se ven por estas tierras son bastante mazacotes. Pero todo tiene su explicación, y es que aquí la gente no se manda SMS de los nuestros estilo «T llmo lgo cnd lleg», ¡ellos se mandan mails directamente!. Y el asunto funciona como si fuesen SMS, vamos, que a mi me mandan correos a la cuenta que tengo asociada al móvil, y nada más que llega empieza a pitar y puedo leerlo en cualquier momento. Curioso!!

Y diréis, ¡joe, pues es bastante pequeño!.¡Paciencia! que aquí todo se explica: este móvil es de los cutrecillos, y por eso es tan txiki. No tiene casi nada de lo que se lleva ahora: ni cámara, ni mp3 ni navegador… aunque si que os puedo decir que es muy fácil de manejar, que la batería le dura una semana y que a mi me vale y me sobra.

Yaaaa, ya me dejo de enseñaros mi móvil cutre para extranjeros, y os paso a enseñar los autóctonos, un momento que busco las fotos…

La marca Softbank tiene de todo, y lo curioso es que pertenece al grupo de Yahoo Japan. No se como se lo han montado, pero están en todos los lados y parece que compiten seriamente con NTT Docomo, la gran operadora japonesa. La ADSL que he contratado me la ofrece precisamente Yahoo, aunque no es la tecnología más puntera. La fibra óptica es incluso más barata que ADSL, ofreciéndose 100 Mb por algo más de 4000 pts. Pero también nos llevan ventaja con la ADSL, ofreciéndose velocidades de hasta 50 Mbps, por precios mucho más bajos que en España. La mía es de 26 Mbps y me cuesta unas 4000 pts al mes.

Y lo gracioso es ver como usan aquí el móvil en todo momento. Es llegar al tren, abrir el móvil y ale, dale que dale. He llegado a ver a un tío andando en bici y con la otra mano escribiendo un mensaje. Bueno, también vi a otro leyendo un libro en bici, que artista!. El día que yo pueda leer un libro en japonés andando en bici por el carril contrario… (aquí es como en Inglaterra).

Sobre Internet, ya os he dicho que triunfa la fibra óptica, pero hace falta que tengas instalación en tu edificio. Si no tienes, la puedes poner y ser el primero, pero te sale caro. En cuanto a mi empresa, se tiene la conexión de 100 Mbps, pero repartida entre todas las empresas del edificio (habrá unas 5 o 6). De esta manera, el gasto es insignificante y os aseguro que la conexión es más que rápida.

Lo que todavía no he encontrado, pero estoy seguro que tiene que haber, es conexiones wifi gratis by the face en sitios públicos. Esa me la apunto y os la cuento un día de estos…

Ale, os dejo por hoy, que me espera una pedazo de cena que he comprado en un sitio de aquí cerca. Sólo ponen comida «Bento», para llevar, que te la cocinan allí mismo y te la llevas calentita. Son un matrimonio mayor, encantadores los dos, tanto que el otro día les pregunté como se leía el menú y no pararon hasta que me lo aprendí y se lo repetí!!!. Ahí va una foto:

Cuidaos chatos!

 

Mi pisito de 25m2

Uyuyuyuyuuyyyyyy que de cosas os estoy contandoooo!!!
Íbamos por Akihabara y mi flamante nuevo ordenador en perfecto japonés. Por cierto que sepáis que he podido meterle cosas en cristiano y funciona igual, la siguiente es intentar instalarle un windows Vista en castellano.
Vale, yo y mi ordenador en la Weekly Mansion. El domingo quedé con un amigo que es el que más tiene que ver con que yo esté aquí haciendo mis trapis, brindamos con una botella de champán el principio del proyecto, y hablamos un poco de todo. Va a estar programado en Java y lo mejor es que me han dejado total libertad para hacerlo como yo crea, así que me va a valer para aprender un huevo!

Venga venga, que me enrollo y luego me llamáis frikiplanet. El caso es que el martes me vine a vivir al piso por fin, menudo rollo era tener toda la ropa en las maletas, ya tenía ganas de sacar todo, aunque sea para ponerlo en el suelo como está ahora, jeje. La cosa del piso funciona así: se alquila a través de una agencia, y sólo al final de todo es cuando ves al dueño. Todo el papeleo se hace con la agencia, el piso lo ves con ellos, y si estás interesado, entonces el dueño tiene que darte el visto bueno. En mi caso, al ser extranjerillo y tener los ojos como dos soles, los de mi ofi tenían sus reservas de que me lo fuesen a dar así sin más. Peeero resultó que el matrimonio que lo alquila tiene dos hijos, uno en la India y el otro en Boston, así que dicen que entienden mi situación y que me van a ayudar todo lo posible. Genial!! Yo le hice cuatro reverencias, y dije cuatro tonterías en japonés para caer majete y finalmente aquí estoy.

A la hora de pagar, la cosa se pone graciosa. Todo se basa en la mensualidad, que en mi caso son unas 75.000 pts (por 25 metros cuadrados, y aun así es grande para una sola persona). Pues basándonos en eso, el primer pago se desglosa en:

  • Key Money: dos mensualidades. Este concepto es muy gracioso, básicamente se basa en que le pagas ese dinero al dueño por dejarte estar en su casa. No se devuelve y no cuenta como mes. Aquí le llaman «Thank you money». En fin.
  • Fianza: suelen ser un par de mensualidades, aunque lo cuadran con el Key Money y al final pagas tres en total. Este dinero en teoría te lo devuelven si no has preparado ninguna en el piso.
  • Agencia: te clavan el equivalente a un mes por los servicios prestados. La verdad es que en mi caso se desvivieron por nosotros, nos llevaban en coche a ver los pisos, y me dieron un regalo de bienvenida.
  • Por supuesto, el primer mes que cuenta como mensualidad normal.

Estamos hablando de 6 mensualidades de golpe y solo cuentan como un mes de renta… ¡vaya sistema más cachondo que tienen montado!. En mi caso el dueño «sólo» me cobró un mes de Key Money y la agencia medio mes, así que echad cuentas: 1 Key Money + 2 de Fianza + 1/2 Agencia + Marzo…

Lo bueno del piso es que el precio está muy ajustado, que me pilla a sólo cuatro estaciones de la ofi, con lo que de puerta a puerta tardo una media hora, y que tengo cerquita un seven eleven (tiendilla que abre las 24h y que tienen de todo), y un supermercado.
Cuando volvíamos a la oficina, Michiko me dijo que era «costumbre bien linda japonesa hacer un regalo al dueño de unos 1000 yenes más o menos». Y aunque el tema del key money me parece tener una jeta increible, tampoco quiero ser un desaborío, ya sabéis: donde fueres haz lo que vieres. Así que me estiré y me casqué una tortilla de patatas que le llevé ayer por la noche.

Ale, hasta la siguiente!!!

El sábado a Akihabara

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Por fin llegó el fin de semana, mi primero aquí, las primeras 48h disponibles para intentar recuperarme del jet lag y hacer alguna escapadilla a los sitios típicos sin tener que madrugar. Así que el sábado, cogí y me fui a Akihabara, que es un sitio donde hay cuarenta y siete mil tiendas de electrónica, y donde se puede husmear lo último de lo último. Mi intención era echarle un ojo a los precios de los portátiles, y de paso ver que se cuece en Japón seis años después de mi última visita tecnológicamente hablando.

Pillé la Yamanote, la línea de tren que rodea Tokyo, y mi primera sorpresa fue que dentro de los vagones ahora te anuncian las estaciones y de qué lado se van a abrir las puertas ¡¡en inglés además de en japonés!!. Y muchos carteles en el centro de Tokyo están ya escritos también en inglés, hablo de carteles oficiales: metro, tren, autobuses, porque la inmensa mayoría siguen con sus kanjis/kanas como Buda manda.
Me dio por ponerme en una esquina de un vagón y mirar a toda la gente del tren… creo que de unas cincuenta personas, sólo era yo occidental. No os podéis imaginar lo extraño de esa situación, lo describiría a camino entre incómodo y divertido, y me pasa todos los días en tiendas, restaurantes, por la calle…


Y nada más bajar del tren, empezó el jaleo de gente por todos los lados con bolsas, dependientes de tiendas anunciando sus historias a grito pelao, altavoces, música, luces de neón iluminando todo, ¡¡ me encanta este ambientillo !! y más si tenemos en cuenta que puedes toquetear todo el género. En la parte de fuera de las tiendas tienen modelos reales de casi todo: móviles, traductores, cámaras de fotos… es super normal ir allí y ponerte a andar en el chisme, nadie te va a decir nada y así te haces a la idea de si es lo que buscabas o no y ni siquiera tienes que entrar dentro.

Y allí estaba él. Vivía con otros de su especie en una estantería, pero en realidad se que estaba solo. Aunque no podía oirle, sabía que me llamaba, me decía «llévame contigo, llévame contigo» (supongo que en japonés y por wifi). Fue amor a primera vista, y aunque la dependienta no se cansó de repetirme que no iba a poder instalar nada que no fuese en japonés y mucho menos un windows, y que no lo comprara, yo ya no podía traicionarle. Y me llevé esta maravilla por cerca de 120.000 pelas:

Es un Toshiba Dynabook con Intel Celeron 1,73 Ghz, 512 de memoria, 100 Gb de disco duro, grabadora de DVD, 4 puertos USB, 1 Firewire, y raton USB de regalo. Las características puede que no sean nada del otro mundo, pero la pantalla se ve genial y el color blanco estilo Mac… ahhhhhh que chuloooo.

Así que enfilé para el hotel que no le gustó al anónimo que puso el comentario en el post anterior, para poder dedicarle un rato al ordenador y ver si el idioma iba a dificultar nuestro amor (que vaya si lo hizo, qué jaleo!!! al final le he pillado el truco a base de diccionario). Y justo justo al lado de la estación, me encuentro a unos peruanos cantando en castellano y una pila de japoneses echándoles dinero… qué mundo este!

Hasta luegoooo

Vamos avanzando!

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Pues más rápido que despacio, sigo progresando en la vida Tokyota. Ahora resulta que voy a pasar mi segunda noche en mi piso, estoy escribiendo desde mi portátil nuevo y ya hasta me he hecho yo solito la cena… Pero vamos por partes, para que no se me pase contaros nada de nadaaaa.

Ah, ya se por donde iba!. Vale, llegué a la oficina después de un par de transbordos con mis maletones. Allí conocí en persona a mis compañeros y mi actual jefe, con los que he intercambiado mails y llamadas de skype. Más adelante os contaré de que va todo esto profesionalmente hablando, pero por ahora que sepáis que estoy currelando con japoneses, americanos, franceses e irlandeses. Lo más gracioso de todo es que la señora de administración, Michiko, estuvo viviendo en México 10 años, así que me habla todo el rato en mexicano. Os podéis imaginar a una señora japonesa bajita, delgadita, diciendo «no hay madre, guey» ????.

Así que gracias a Michiko y a mi jefe, me he hospedado en un Weekly Mansion en Gotanda, que está a unos diez minutos de la oficina. Es un hotel, pero con la peculiaridad de que no hay servicio de habitaciones. Vamos, que alquilas una habitación y vives ahí hasta que te marchas. Tiene una pequeña nevera, un fogón de un sólo fuego, un fregadero chiquitín chiquitín…

A pesar de lo que os pueda parecer, no se estaba nada mal. Aunque yo, mientras no haya bichos, y no haga frío, puedo dormir en cualquier lado. Para que os hagáis una idea de precios, tres noches salen por 19.200 Yenes, unas 21.000 pelas. Tened en cuenta que es más barato que un hotel.

Y mientras yo estaba ahí incubado a las noches, Michiko me buscaba un piso donde poder deshacer la maleta, con su armario a llenar con mis flamantes nikis de Ikusuki. Y ahí estoy ahora mismo, pero esto os lo contaré un poco más adelante.

También nos hemos hecho con un hanko, o sello japonés, con las letras de Ikusuki. A partir de ahora, nuestros pedidos se enviarán firmados a la japovasca!

Hasta luegoooo!

 

¡Ikullegada a Tokyo!

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Hola!

Pues entre jet lags y palillos, ya he llegado a Tokyo. Bueno llegar… ¡esto está yendo mucho más rápido de lo que pensaba!. Resulta que ya tengo móvil, piso, casi casi un portátil y conexión a internet ¡¡y sólo llevo 5 días!!. A este paso me veo presentándome a las elecciones dentro de un mes.

Os cuento un poco todo: el día 25 cogí un avión para Tokyo desde Bilbao con escala en Frankfurt. Si, es un viaje un pelín largo, pero no importa porque yo iba preparado con mi PSP repleta de capítulos de Prison Break, Lost, Héroes y 24, 14 capítulos en total, a unos 40 minutos por capítulo, iba cubierto para algo más de nueve horas, lo que dejaba unas 8 por ahí en medio para dormir, comer, leer…

Así que entre que Scofield se acaba de liar con la Tancredi, Bauer interroga a todo kiski, y Sawyer llamaba frikles (o algo así) a la otra, acabé llegando a Tokyo. Que cosas, se me pasó más rápido de lo que yo pensaba, sin dejar de ser duro.

En el aeropuerto, cogí el Skyliner, que es un tren que te lleva hasta el centro de Tokyo, que va poquita gente y además hay sitio entre vagones para dejar las maletas. Y de ahí, transbordo a la línea Yamanote de tren y en un rato estaba ya en el hotel. Sin dejar de flipar, claro.

Todo está igual que hace seis años, sólo cambia que ahora entiendo bastante más y lo que antes eran tartamudeos ahora tienen su significado y todo!.

A partir del miércoles, empezaron las cosas a moverse a un ritmo increible. De repente, tenía ya teléfono móvil, había ido a ver un piso, hablado con el dueño y hecho los papeles, había conseguido los muebles de uno de aquí que se marcha del país (microondas, nevera, mesa, y hasta línea de teléfono, ya os contaré esto más adelante), cenado en un restaurante… ¡hasta he ido a una fiesta de bienvenida con visita a un bar irlandés y todo!

Lo que más me ha hecho recordar nuestra estancia del 2001 ha sido el olor que sale de los mil restaurantes que hay. Me resulta curioso que de todo lo que hay aquí, sea precisamente el intenso olor a comida recién preparada lo que me ha resultado más familiar.

Estoy deseando poder contaros más cosas!

Agur!

Ikusuki en [ox]ígeno

Hace tiempo nos escribieron a ikusuki@ikusuki.com un mail donde una tal Vanesa nos decía que formaba parte de una publicación, que les había gustado Ikusuki y que querían escribir un artículo sobre nosotros.

Así que le contestamos enviándole unas cuantas fotos y contándole un poco cual es nuestra historia.

Y nos olvidamos.

Y de repente, aparecemos publicados en su web, así que nos pusimos en contacto con ellos y nos han hecho llegar un ejemplar de la revista.

¡¡¡ Menuda ilusión !!!

¡¡¡ Muchas gracias !!!