La señora de los paraguas

La señora de los paraguas

Ella siempre está allí en el cruce. Hay gente que pasa conduciendo, en bici o simplemente caminando, pero ella sólo está apoyada en el guardarail por el lado de la acera. Y siempre me mira, y sonríe divertida. Digo yo que le haré gracia, o tal vez le sonríe a todo el mundo.

Le calculo unos setenta y pico años, por lo que seguramente tendrá más de ochenta. Vive allí, lo se porque la he visto entrar en su casa alguna vez.

A su lado siempre hay cuatro o cinco paraguas colgados del guardarail o apoyados en la pared, y uno está siempre colgando de su brazo. No importa que llueva, esté nublado o haga sol, la señora siempre está allí con sus paraguas. Y siempre sonríe.

A veces barre la acera, aunque no esté sucia, con un ritmo lento pero constante, la espalda arqueada y los paraguas a mano. Y a veces cambia de sitio en el guardarail para poder ver a la gente del otro sentido del cruce.

Hoy me ha parecido que por un instante ha pensado en hablarme, pero en el último momento se ha arrepentido, aunque, como para compensarme, me ha dedicado una sonrisa más amplia de lo habitual. Creo que el próximo día le daré yo los buenos días.

Ignoro si vive sola, o qué hace el resto del tiempo que no está en el guardarail. Creo que su cabeza no funciona todo lo bien que debería, pero en su mundo de paraguas y aceras por barrer, de gentes que vienen y van, ella no duda en sonreir.

Parece feliz. Si algún día veo que le faltan paraguas, yo mismo los compraré y los colgaré de noche en el guardarail.

Por verla sonreir.

 

https://youtu.be/qOtJ9g-ZfGc

Murió el piloto del Enola Gay

Supongo que esto lo habrán dado en todas las noticias, yo simplemente quiero señalarlo. El viernes pasado murió el tío que pilotaba el avión que lanzó la bomba atómica sobre Hiroshima. Este señor decía que nunca se había arrepentido de lo que había hecho, y que creía que era algo que había que hacer para poner fin a la guerra.

Yo siempre he creido injusto que se señalase a una sola persona como culpable de lo sucedido. Este hombre no parece tener ni medio dedo de frente al decir que no se arrepiente por semejante barbaridad, pero también es verdad que seguía ordenes de todo un gobierno. Ni él inventó la bomba, ni él mismo decidió que la iba a lanzar en Japón, hay toda una serie de «lumbreras» detrás.

En cualquier caso, la noticia queda ahí. Y mi propósito es preguntar a todos mis amigos japoneses sobre Hiroshima y Nagasaki, para contaros de una manera diferente lo que ocurrió. Al fin y al cabo, yo no recuerdo nada de la guerra civil Española, pero mi abuelo luchó en ella y tengo mis anécdotas, a ver si soy capaz de sacarles a ellos algunas.

Cosas que echaré de menos

Hay muchísimas cosas que echo de menos desde que me he venido aquí, pero hoy he hecho un listado de las cosas que sé que echaré de menos cuando me vaya:

  • La educación, no se si en algún lugar del mundo te harán sentir tan bien como aquí. Hoy he comprado una lata de café caliente, un bollo de chocolate y un plato de espaguettis. Me han calentado los espaguettis en el microondas, me han metido unos palillos y una servilleta húmeda en una bolsa. En otra me han metido la lata de café que estaba caliente y en otra me han puesto el bollo a parte para que no se derrita con el calor de las otras dos cosas…

  • Volver a pensar en pesetas. Ahora mismo el Euro está por las nubes en comparación con el Yen, exactamente a 165,2346 Yenes, por lo que las cantidades son casi iguales a las pesetas. Es mucho más fácil para mi saber si algo es caro o barato en Japón que en Bilbao, tiene huevos. Por ejemplo, una barra de pan me vale unos 240 Yenes, lo que es caro aunque hay que pensar que estamos en Japón y no es algo que se consuma habitualmente. Pero el equivalente a nuestro menú del día sería caro si pasase de los 800 Yenes. Es fácil! es volver a pensar en pesetas, como toda la vida!

  • La comida japonesa: es tirao de precio comer sushi, sashimi, tofu, tempura, sukiyaki, takoyaki. yakitori… jum jum!

  • Descubrir cosas nuevas casi cada día. Es todo tan distinto, que siempre te das cuenta de algo que había pasado desapercibido, como el coche de policía que he visto hoy, en el que las sirenas se han elevado como medio metro por encima del techo del coche para que se puedan ver desde el medio del atasco que había montao.

  • La buena gente que he conocido aquí y que, quizás, no vuelva a ver nunca.

  • Los izakayas.

Los todo a cien.

  • La soledad. Esto puede sonar a tío rancio del copón, pero como los primeros meses no conocía ni a Blas, y lo de quedarme en casa me parecía lo peor que podía hacer, me he dedicado a hacer excursiones a mi bola. El estar sólo hace que me fije mucho más en las cosas… no digo que quiera estar solo, porque se que no, pero ha habido muchos momentos especiales que he vivido aquí y que no lo hubieran sido tanto de haber estado acompañado. Creo que no me se explicar bien, pero espero que me entendáis un poquito!

  • Ir en bici a la oficina. Esto para mi no tiene precio, a parte de hacer 10 km todos los días, es super divertido y pierdes totalmente esa sensación que da tan mal rollo de «voy al trabajo». En realidad bajo, descando la bici y tengo un rato de paseo con ella escuchando música. Además, como casi por casualidad, llego a la oficina. Es genial!

  • Karate. Después de hacerlo aquí y viendo el panorama que me encontré por Bilbao, no creo que vuelva a hacer en la vida. A no ser que me den un diploma o algo y me de por abrir un gimnasio, que todo puede ser!

  • La seguridad. Este país es tan seguro que te olvidas de que lo es. Un ejemplo: ayer tuve una reunión informal con mi jefe en un Starbucks. Pues lo primero que hicimos fue buscar un sitio, él dejó su portátil y yo dejé mi bolsa con todas mis cosas dentro (móvil, dinero, llaves de casa…), y nos fuimos a pedir algo al mostrador que estaba en la otra punta del lugar. Ni lo pensamos, aunque yo al volver, con la mente de delincuente que Dios me ha dado, no pude evitar pensar en lo fácil que hubiera sido chorarlo. Es genial andar por la calle de noche sin ni siquiera pensar en tener miedo a que te roben o te pase algo (ojo, que seguro que alguna vez pasa…)

  • El ambiente de gran ciudad que se respira en Tokyo. Yo soy bastante paleto, y la verdad es que las dos o tres veces que he estado en Madrid me he agobiado un huevo. Bilbao es un pueblo grande, se puede ir andando de punta a punta sin mayor problema. Pero Tokyo es enorme, esto hace que tengas que espabilar para ir a cualquier lado, pero también tiene la ventaja de que puedes hacer casi cualquier cosa que te imagines: restaurantes de todos los tipos de comidas, tiendas de lo más raro que te puedas echar a la cara, gente que parece sacada de una peli de disney, conciertos internacionales… Sin ir más lejos, el otro día vi un estreno de una película catalana titulada «Salvador» en un cine, en perfecto catalán con subtítulos en japonés.

– La cultura del té. Ya se que puedo beber todo el té que quiera en cualquier lado, pero no es tan fácil como aquí que te puedes comprar una lata en todas las esquinas. Sin darte cuenta, bebes un montón de té al día, lo que parece que es buenísimo para la salud, ¿no?.

  • Las pijadas. Todos los muñequillos chorras, los colgajos para el móvil, los regalillos que dan con las latas… dan ganas de coleccionar todo! Y además, como todo el mundo lleva alguno, no da palo ir, por ejemplo, con un bicho muerde culos colgao de la mochila!

– Los paisajes. Al final estoy en Japón! así que se pueden ver paisajes de película!

Seguro que hay muchas más cosas, y también sé que hay otras que no echaré de menos para nada, como las cucarachas, el calor del verano o los terremotillos estos que hay de vez en cuando. Dejo pendiente hacer una lista de las cosas que no echaré de menos en absoluto, y de las cosas que echo de menos de antes de venir aquí.

A pasarlo bien!

 

Últimas noticias sobre Nova

El culebrón de Nova sigue (y lo que te rondaré, morena!)…

Últimas noticias:

– Nova puede presentar cargos contra su ex-presidente Nozomu Sahashi. Resulta que se ha descubierto que el presidente vendía material a Nova desde otra de sus empresas llamada Ginganet Co., y que los precios de los dispositivos que se vendían a los estudiantes tenían unos precios ridículamente altos. Desde 2005 Nova ha pagado a Ginganet 8.2 billones de yenes, en lo que se cree que es un entramado de blanqueamiento de dinero.
Además, curiosamente, Sahashi se ha dado prisa en vender todas sus acciones en estas otras empresas, y el tío ha contraatacado diciendo que va a impugnar en el juzgado la decisión del resto de directivos de Nova de despedirle de su empresa.

– Se ha descubierto, además, que el presidente disfrutaba de una suite de lujo de 330 metros cuadrados, con comedor equipado con una televisión plana enorme, baño con sauna, habitación de té… Nova pagaba el alquiler mensual de 2.7 millones de yenes, que además costó equipar y amueblar entre 60 y 70 millones.

Aquí una foto del garito que se montó. Será cabrón!

– La noticia triste de hoy: profesores de Nova ofrecen lecciones por comida. Parece que la asociación de profesores afectados por el jaleo de Nova está buscando medidas para poder tirar palante. Dicen que hay gente que las está pasando bastante canutas porque no han cobrado el dinero que Nova les debe, así que se han propuesto organizar de alguna manera todo este caos, y están intentando poner en contacto a los antiguos alumnos con profesores, y buscando sitios donde poder dar las clases (los edificios de Nova permanecen cerrados).

– También se ha abierto una cuenta en el banco para que la gente done lo que pueda para ayudarles, y se planean visitas a las embajadas de América, Australia, Canadá y Francia la semana que viene para pedir ayuda para los profesores no japoneses.

– Se habla también de una asociación de estudiantes afectados, que se unen para tratar de recuperar el dinero invertido en clases no impartidas.

Fichando a los extranjeros

Lo llevaba oyendo desde hace un par de semanas, pero finalmente se va a hacer. A partir del 20 del mes que viene, todos los extranjeros que vengan a Japón serán fichados: se nos sacarán fotos, se nos tomarán las huellas y estos datos quedarán registrados durante 70 años, y podrán ser compartidos entre los gobiernos.

La ley dice que debe existir una «puerta rápida» por la que los que ya estén fichados puedan pasar rápidamente, sin embargo únicamente el aeropuerto de Narita (Tokyo) tiene una, así que los que lleguen a otros aeropuertos tendrán que hacer la «cola del gaijin» cada vez que vengan a Japón.

Hay un par de excepciones: ni los menores de 16 años, ni los que tengan visados diplomáticos u oficiales deberán pasar por el trámite.

Lo curioso del tema es que esta medida ya existió hace un montón de años en Japón, pero se dejó de aplicar por considerar que no era efectiva y que violaba los derechos humanos.

Ahora dicen que recoger estos datos sobre los extranjeros es necesario para «prevenir la entrada de enfermedades contagiosas y actos de terrorismo». Entre la comunidad extranjera esto no ha sentado nada bien, y se habla de que deberían fichar a todo el que entra en el país, lo que tiene sentido ya que las enfermedades contagiosas no entienden de nacionalidades.

Esto ha sacado a relucir otra serie de medidas «preventivas» como la que obliga a los hoteles a informar al gobierno sobre los clientes extranjeros que usan sus servicios.

Teniendo como referente a los americanos, los japoneses ya estaban tardando en aplicar una medida como esta que no ha hecho nada más que levantar polémica sobre el racismo a los extranjeros. Yo no me lo tomo como esto último, sino como una nueva prueba de que estamos todos paranoicos y de que este mundo se está volviendo cada vez mas absurdo.

En fin, no creo que me toque pasar muchas veces por este «trámite», pero me queda el consuelo de confiar en la organización japonesa que seguramente hará que la «cola del gaijin» vaya rápida con algún invento raro.

Qué mundo este!

 

Nova

Nova

Aquí se está montando un cirio increible! Además que el americano me tiene la cabeza loca con tanta celebración. Voy a ver si soy capaz de contaros desde el principio de qué va todo este jaleo.

Nova es una cadena de academias de idiomas que tiene unas 900 escuelas por todo Japón, con sede central en Osaka. Lo que más se enseña es inglés, aunque también dan clases de Español, Alemán, Francés e Italiano. Un gran porcentaje de los profesores son extranjeros y por ello, es una puerta de entrada típica a Japón ya que sólo te piden ser nativo del idioma a enseñar y tener un título universitario, y si te cogen, te tramitan el visado y te buscan apartamento. Hay un total de 5000 profesores extranjeros de una plantilla total de 7000 tíos.

Las condiciones de trabajo en Nova, tanto salario como horarios, siempre han tenido fama de ser duras, pero es el precio que se paga por poder vivir en Japón, que es el sueño de muchos de los profesores que han venido con esta empresa.

NovaEl logotipo típico que puedes ver en cualquier esquina

 

Pues, al igual que pasó en España con Opening, aquí tenemos culebrón y cada día vemos alguna noticia nueva sobre la empresa, que parece estar más acabada que el video Beta. Aquí una cronología que empezó hace un par de meses más o menos:

  • En el trabajo el americano está más contento que de costumbre. No hace más que descojonarse por todo. Al preguntarle, nos cuenta que Nova está acabada, que por fin se hace justicia, que ya era hora, que se veía venir… Resulta que el tío vino a Japón por Nova y se tiró dos años de su vida currando para ellos en Osaka, y no fueron los dos mejores años de su vida precisamente. Peeero el tío está en Japón, que es lo que quería.

  • El Gobierno penaliza a Nova por publicidad engañosa, esta mala imagen hace que se desencadenen cancelaciones de matrículas y una disminución considerable de nuevos alumnos.

  • Se paralizan las entrevistas para nuevos profesores, y se habla de algunos que no cobran sus salarios a tiempo. Normalmente, Nova descuenta el alquiler de los apartamentos de los profesores y los paga directamente. Empieza a no haber pagos, así que los dueños de los apartamentos piden cuentas a los pobres profesores que no tienen la culpa de nada y flipan in colors. Se empiezan a escuchar rumores de bancarota.

  • Nova anuncia que ha conseguido un capital de 70 millones de yenes de dos empresas de inversiones. Parece que utilizarán este dinero para pagar los sueldos de los profesores y sus alquileres. El Gobierno mete mano y obliga a Nova a que devuelva el dinero a los alumnos que quieran cancelar sus contratos antes de tiempo anulando la claúsula que lo impedía.

  • La organización que representa a los profesores de Nova presenta una demanda oficial por los retrasos en los pagos. Se pide que el presidente Nozomu Sahashi haga una declaración oficial sobre el futuro de la empresa.

Nozomu Sahashi
  • El presidente está en paradero desconocido, siete de sus directivos han dimitido, y este viernes (antesdeayer), se reunen el resto de la dirección para decidir qué se va a hacer con la empresa.

  • Los foros en internet se llenan de profesores desesperados que no tienen dinero, se les acaba su visado y no tienen ni idea de que hacer para poder seguir en el país.

  • Las embajadas de Australia, Inglaterra y Nueva Zelanda ofrecen ayudas para los profesores de sus países que se han visto afectados por la crisis de Nova. Por ejemplo, la de Australia consigue ofertas exclusivas en Aerolíneas Qatar para los que quieran volver a su país, o la de Inglaterra que ofrece gratuitamente sus medios de comunicación (internet, teléfono) para que los ciudadanos ingleses se pongan en contactos con sus familias.

  • El viernes la empresa se declara en bancarota, dejando a unos 300.000 alumnos sin clases y a 7000 empleados sin trabajo. Si en un mes no se encuentra a un inversor, la empresa se disolverá. Se destituye oficialmente al presidente, y se pide perdón públicamente por los problemas causados. La mayoría de los profesores se enteran por la tele.

  • Se insiste en que los profesores cobrarán el dinero que se les debe, y que se devolverán los pagos a los alumnos para el fin de este mes (hoy es 28). En total, la cifra de salarios no pagados asciende a 4 billones de yenes.

Es muchísima gente la que se ve afectada!!!

A mi no me deja de flipar que una simple denuncia por publicidad engañosa pueda desencadenar el cierre de toda una empresa tan grande como se supone que era Nova. Supongo que había una gran desorganización y que cualquier mínimo movimiento ha bastado para que se desorganizara del todo. La cosa es que ahora hay profesores con muy pocas posibilidades de poder encontrar un nuevo trabajo en Japón, con poco tiempo porque les caduca el visado y sin dinero porque llevan un par de meses sin cobrar. Esperemos que el gobierno, o las embajadas, o alguien haga algo porque la situación no tiene ninguna gracia.

 

 

Extraño

Levantarse del futón se me está haciendo cada vez más dificil, y no sólo porque esté casi a la altura del suelo. En el mundo exterior hace frío, pero no debajo del refugio que he formado con el edredón nórdico y las dos mantas.

Aún así no queda más remedio, así que me levanto y al abrir las cortinas, veo que hace un día increíblemente soleado. Uno de los dos está fuera de lugar: o el frío o el sol… supongo que tendré que ir acostumbrándome.

Es sábado, y estoy invitado a visitar a una persona que es importante para alguien que es importante para mi. Voy a un hospital, pero aún así me encuentro bien, quizás por que se que estoy haciendo algo que merece la pena. Para mi significa devolver un poco de todo lo que he recibido y lo volvería a hacer encantado.

Camino de la estación, Sabina me vuelve a contar por el ipod que le sobran los motivos, y de nuevo esta sensación de que algo no está donde debe. ¿Sabina mientras paso por delante del Tokyo Mitsubishi Bank?

Dentro del metro no hay demasiada gente, es fin de semana y se nota. Encuentro sitio fácilmente, y, como habitualmente, miro a la gente que hay a mi alrededor. Trato de adivinar lo que piensan, el tipo de vida que tendrán, la ropa que visten… Y en estas estoy cuando se sienta un chico alto, de ojos azules y más de metro ochenta, con piernas de esas que sentado son todo rodillas. Y a mi lado se sienta su mujer o su novia, o simplemente la chica que va con él. Es extranjero y destaca, supongo que como yo aunque no me de cuenta, y está sentado enfrente de mi porque no había dos sitios consecutivos.

Le habla a la chica que está a mi lado en inglés, el tono es alto porque está en el lado opuesto y un poco en diagonal. Ella no le oye muy bien, así que él grita, tanto, que le oigo a pesar del ipod. Decido apagarlo y prestar atención a la escena, que promete. Le dice en un perfecto y claro inglés que la mayoría de los japoneses están dormidos, y ella se ríe de manera sobreactuada.

Entonces me mira, como buscando complicidad a su comentario, yo aparento seguir a lo mío, yo y mi música y nadie más, y mucho menos tu, carapán. Ella le replica algo que no entiendo y entonces la escena se repite, pero al revés, le toca a él reirse gruñendo.

Me fijo que el chico tiene las piernas cruzadas, y que la zapatilla de la pierna de arriba, queda por encima de la chica de su lado izquierdo. Ella aparenta que no le importa, pero de vez en cuando la descubro levantando la vista de su libro y mirando el zapato de su compañero de viaje con incomodidad.

Y va él y saca una cámara de fotos, y decide que qué mejor momento a inmortalizar que su novia, o lo que sea que les una a parte de la estupidez, rodeada de japoneses en medio del metro. Y le saca fotos, no una, sino media docena con sus correspondientes flashes que impactan directamente en mi cara y en la de cinco japoneses más, por lo menos. Ella sobreactua, que se le da bien, y pone poses, hasta que le pega lo que yo creo que es un codazo a su compañera de la izquierda. Le pide perdón, no por ser tonta del culo, sino porque le ha pegado un golpe y eso ya entra dentro de su limitada ética. La señora, que lleva aguantando tonterías por más de diez minutos, le hace una reverencia, le dice que no importa y sigue callada. Y sigue a su lado. Con infinita paciencia.

Entonces se levantan y se bajan del tren. La señora y yo nos miramos con complicidad, creo notar un esbozo de sonrisa con sabor a resignación y seguimos nuestro viaje.
Su parada está antes que la mía, así que se levanta, pero antes de irse, me dice «adios» en perfecto castellano con una pequeña reverencia.

Me miro la ropa, la mochila, la bolsa de papel. El ipod sigue apagado. Todavía estoy intentando entender cómo lo supo…

Resacas

Sábado por la mañana. Amanezco con un ligero dolor de cabeza debido a las cervezas y el sake de ayer. Fue la fiesta de bienvenida del último fichaje de mi empresa, y, como siempre, nos fuimos a pimplar con nomihodai (la barra libre de aquí).

Por alguna extraña razón que pretendo averiguar, mis resacas desde que he llegado aquí no son ni la sombra de lo que eran. En mi familia tenemos unos clavos tremendos a nada que bebamos: al día siguiente estamos literalmente muertos!!!. No podemos comer nada en todo el día, devolvemos cada diez minutos y la cabeza nos mata. Y no es que bebamos mucho, porque recuerdo especialmente una resaca que tuve y el día anterior sólo había bebido una cerveza.

Esto fue preocupante, y aproveché una visita al médico para consultarle. La respuesta fue que no bebiese… triste vida me esperaba!! Pero entonces llegó el Omeprazol, que es un medicamento protector del estómago, y la verdad es que funcionó un tiempo (gracias Medina!!), pero al final volvimos a lo mismo. Hubo resacas que me duraban hasta dos días, y no exagero.

Pero aquí no tengo resacas!!!! Ayer llevé la cuenta: cinco cervezas y dos botellitas de sake. Mezclando!. Provocando!. ¿Y hoy? hoy un ligero dolor de cabeza! el estómago perfecto!!! si me he desayunado un bocata de salchichón!!!

Jodé que bajo hemos caido, investigando porque el sr. Toscano no tiene resacas!!!
Diagnóstico diferencial!

Yo tengo un par de hipótesis:

La primera es que siempre se come mientras se bebe. Es decir, nunca o casi nunca vamos a un bar simplemente a beber, sino que estamos todo el rato comiendo. Y además el 90% de las veces te zampas un bol de arroz, con lo que creo que eso hace que el estómago esté bien protegido y se atenue el efecto resaquil.

La segunda es que mi dieta ha cambiado radicalmente y eso influye en mi salud, lo que me ha hecho, de alguna manera, «más fuerte» a la hora de combatir las resacas. Estoy todo el día bebiendo tés (de todos los tipos: verde, oolong, hooji, jazmín, genmaicha…), me como un par de tazones de arroz blanco al día, no pruebo las fritangas, como pescado (crudo y cocinado), algas, natto, tofu y mucha ensalada. Así que además de haber perdido peso, creo que mi cuerpo está, no se como decirlo sin que suene a chorrada… «purificado?».

¿Vosotros qué creeis?

De mientras, aprovecho mientras dure la racha esta de no tener resacas, y me voy a la quinta quedada de blogüereros castellanocascantes en Tokyo, que tiene muy buena pinta y la otra vez me lo pasé muy bien.

Un calendario de 30 millones de Yenes

Pos nada, una joyería de Ginza (el sitio pijo pijo de Tokyo) que no sabían mu bien para donde tirar para llamar la atención y van y se cascan un calendario hecho de oro que vale más de 30 milloncejos de nada (en pesetas serán los 30 millones más 300.000, más o menos).

La joyería se llama «Tanaka Kikinzoku Jewelry», y el anuncio lo hicieron ayer. Lo chungo del tema es que el año pasado les dio por hacer lo mismo, pero un pelín más barato (20 millones de nada), y lo vendieron!

El engendro mide 67 cm de alto por 42 de ancho y pesa 6 kg. Por detrás tiene impresas imágenes del clásico de literatura japonés «Cuentos de Genji», que el próximo año cumple su 1.0000 aniversario.

¿Harán ediciones de bolsillo en plata o así?

Nuestro amigo Tanaka Kikinzoku tiene planeao llevar el calendario de gira por sus joyerías de Nagoya, Osaka y Fukuoka, así que si tenéis suelto y pensáis comprarlo, sólo tenéis que ir a uno de estos sitios, no preocuparse.

La frase más cachonda que han dicho es que aunque solo hay uno disponible, la empresa producirá más dependiendo de la demanda. Que digo yo que si ponemos bote, igual podemos comprar uno para el txoko, ¿no?. Pero como somos de Bilbao, que nos pongan la Aste Nagusia y los partidos del Athletic marcados con diamantes!!!

Suicidio

Si no llueve mucho, ahora voy en bici a la oficina, así que me ahorro los 8000 napos del pase del tren, me casco 10 km al día y lo que es mejor, me olvido de los trenes (aunque también es verdad que mi línea nunca está petada de gente).

En la oficina, de vez en cuando, alguien llama por teléfono y dice que va a llegar tarde. El motivo habitual es que alguien se ha tirado a las vías del tren… creo que estoy tan acostumbrado a oirlo, que casi suena como un fastidio: «¡otra vez!».

Pietro, un italiano que vive aquí, pasó por la experiencia de vivir uno de estos suicidios cuando estaba esperando el tren. No puedo evitar sentir un pinchazo en el corazón cada vez que leo su post:

Pietro Zuco – Muerte en la Yamanote

Matan a un tío en Tokyo a las 11 de la mañana

Esto me flipa, y no es la primera vez que pasa desde que estoy aquí. Os traduzco la noticia:

Un hombre muere tiroteado por varios pistoleros en Tokyo

El hombre murió en el hospital el domingo después de que varios hombres abrieran fuego sobre él en una calle de la concurrida zona comercial Taito Ward de Tokyo. Los pistoleros abandonaron la escena del crimen sobre las 11 de la mañana en una calle cerca de la estación Okachimachi y el famoso mercado Ameyoko.

El herido entró en coma y su muerte fue sentenciada poco después en un hospital cercano. La víctima fue identificada como Shinichi Nakanishi, de 42 años, un miembro conocido del grupo Yakuza llamado Yamaguchi-gumi. Un testigo de 33 años, dueño de una tienda cercana, declaró que «después de los disparos, vi una persona con una pistola en su mano derecha y dando patadas como un loco en la espalda de la víctima que estaba en el suelo».

Vamos, esto es un ajuste de cuentas entre Yakuzas en toda regla. Lo que me flipa es que lo hacen a plena luz del día, a las 11 de la mañana, super cerca de uno de los sitios más petados de gente, que es el mercado de Ameyoko en Ueno. Les da igual!

Así que ayer me extrañó a mi ver un helicoptero volando por mi zona…

Da miedo, eh?

Ikukete !

Bea y Diego nos mandan fotos de Maite. Y encima, nos la visten con la Kotoba, con lo que si ya era guapa de por si, ahora está para comérsela!!! No tenemos muy claro si va a aprender japonés, pero lo que si parece es que está contentísima con la camiseta!

Mirad mirad que monada!

«¿Que será lo que pone en el babero negro este raro que me han puesto?»

«Es igual! como es negro, lo puedo babear y no se nota! yujuuuu!»

«Aunque tanto dibujito raro, no se yo… ba, yo me lo paso pipa igual!! «

Aquí tenemos a la embajadora de Ikusuki más pequeña y más guapa de todo el mundo!
El parte

El parte

Tan tan taaararaaannnnn

El parteMuy buenos días, yo soy Matías y esto es el informativo de Japón y cada día el de más gente!

Hoy nos informan de un ranking de extranjeros viviendo en el distrito de Shinjuku (podríamos decir que es el centro de Tokyo), y la verdad es que nos hemos quedado bastante sorprendidos. Aunque seguro que no tiene nada que ver con la cifra total en todo Japón, pero no deja de ser curioso:

#1 – Coreanos
#2 – Chinos
#3 – Franceses!!!!

Parece que nuestros vecinos de al lado han decidido exportar sus baguettes!!!

¡Chanchán!

En otro orden de cosas, JAXA la agencia espacial japonesa (la NASA de aquí) mandó una sonda lunar llamada Kaguya. Como todo japonés que sale de su país, se llevó la cámara de fotos y he aquí la primera instantánea:

¡Chanchán!

Seguramente si les hablamos del «Oshiri Kajiri Mushi» se quedarán igual que David Meca en un desierto, pero gracias al equipo de traducción de IkusukiTV, podemos hablarles del «Bicho muerde culos». Este simpático animalito está causando furor entre la niñería japonesa, y viene hasta con canción pegadiza y todo:

Parece ser que nuestro amigo hace feliz a la gente mordiéndoles aquél lugar en el que la espalda se pasa al lado oscuro. Esperemos que no esté basado en hechos reales!

¡Chanchán!


Y para terminar, Susana, decirte que si vivieras aquí en Japón estarías más delgada y yo más gordo. Efectivamente, según una encuesta del gobierno, desde los últimos diez años los hombres se están poniendo fondones y las mujeres más delgaditas. Los datos son inquietantes: para una media de edad de 40 tacos, las mujeres han pasado de pesar 53 Kg a unos 51 Kg (pues vaya un cambio de mis narices), pero los hombres cuarentones ahora pesan unos 70 Kg de media (4 kiletes más que hace unos años). Las conclusiones son claras: hay que hacer más ejercicio! No sabemos si la Wii contribuirá a desfondar las futuras generaciones.

«Matías que cachondo eres»

Así están las cosas y se las hemos contado según vamos. Gracias por vernos a nosotros y no al soso ese del Piqueras.

 

Tan tan taaararaaannnnn chimpuuuuuun!

 

Hay días

Hace frío de nuevo y no me gusta. Me levanto del futón, que es casi lo mismo que decir que del suelo, y tengo frío. Pongo la calefacción y miro por la ventana para descubrir un día lluvioso y triste por lo gris.

Hoy he decidido empezar a ir a la oficina en bici, y aunque llueve, no me echo atrás. Compruebo las ruedas, están deshinchadas, y veo, con pena, que partes de la bici se han oxidado. Hay días en que todo lo malo parece peor.

Entonces la dueña de mi casa me saluda, me sonríe y me tapa con su paraguas mientras hincho las ruedas. No hablamos el mismo idioma, pero nos entendemos. De repente, me viene a la cabeza todo lo que se dice sobre los japoneses, la imagen que se tiene de ellos y me da rabia y decido que cuando llegue a casa por la noche, voy a escribir algo como para saldar una deuda que tengo con ellos.

Todos los días veo gente que vive su vida, madres que llevan a sus hijos al colegio, abuelas que preparan el té y hombres trajeados que se dejan la piel trabajando. Veo parejas de adolescentes cogidos tímidamente de la mano, nunca besándose y rara vez abrazándose. Conozco a una señora que trabaja en el supermercado de mi barrio y a la vez en el Seven Eleven, y me pregunto si vivirá sóla, y por qué trabaja tanto.

He tenido el privilegio de compartir mesa en casa de una familia, de vivir el drama de una persona enferma, de escuchar los sueños de una madre que carga sobre sus hombros con la vida que le ha tocado con una sonrisa en la cara y lágrimas en el alma, y, encima, es capaz de desvivirse por mis problemas que no son nada en comparación.

Los japoneses son seres humanos, con su peculiar sentido del humor y su no tan estricta filosofía de vida basada en reglas que están entre el honor, el sentido común y el respeto. No son samurais, ni son chinos, ni están todo el día jugando a las consolas o en internet. Tampoco todos tienen los últimos móviles con tele, y muchos ni siquiera han visto anime en su vida.

Me gustaría que todos aquellos que me preguntan tantas tonterías sobre ellos, hiciesen un ejercicio de reflexión: ni los españoles son todos toreros o cantaores, ni los japoneses se pasan el día en los karaokes comiendo pescado crudo.

Espero que sepáis perdonar este cambio de tono en el blog, pero tengo que dar las gracias a todos aquellos que me han ayudado cuando llegué aquí más sólo que la una.

Va por vosotros!

心からどうもありがとうございました!

Clase de japonés, parte 2

Hola niños!

Hoy vamos con otra entrega de las ya famosas clases de Japonés de Ikusuki.com !! En el primer ikufascículo os hicimos una pequeña introducción sobre lo que escribe esta gente cuando coge un lápiz, así que para seguir la clase de hoy deberíais saber cómo va esto del hiragana, katakana y kanjis. Si no es así, dadle un repaso a la primera lección, que es gratis.

Mis queridos niños, hoy nos vamos a centrar en cómo se escribe en japonés utilizando un ordenador. Todo el mundo se hace la picha un ocho! que si el teclado está en japonés, que si tienen el triple de teclas… ¡¡ todo mentira !!. Los teclados de aquí son casi casi iguales a los de cualquier lado del mundo, lo único que la tecla espaciadora es como la quinta parte de grande:

 

¿Entonces cómo escriben en japonés?, pues es todo software. Los sistemas operativos tienen un método de escritura japonesa que acojona de lo bien que funciona, y que permite hacer un word en el idioma del país del sol prematuro en un titá!

Antes de seguir, vamos a hacer un pequeño repasillo. Os conté que hay tres tipos de escritura: hiragana, katakana y los odiados, pero a la vez admirados, kanjis. Hiragana y Katakana son silabarios, es decir, que no tenemos la K suelta, pero si KA, KI, KU… Y los kanjis son un huevo de ellos, a cada cual más enrevesado, pero que se leen de una determinada manera dependiendo de la palabra que componen y si tienen al lado otro kanji o hiragana/katakana. Bueno, no liarse, que lo que os voy a contar es fácil!. Esto con un ejemplo se ve que ni pintao: el kanji de caballo es 馬 y se lee «uma». Es decir, lo podemos escribir con el kanji tal cual, que sería lo correcto, o la misma palabra utilizando hiragana: うま.

En efecto, todo un texto japonés se podría escribir utilizando sólo hiragana y katakana (que es lo mismo, pero palabras extranjeras). Pero entonces perderíamos todo el encanto de los kanjis, que todos los extranjeros estudiamos encantados con una sonrisa en la boca.

Si tenéis claro lo anterior, entonces el sistema de escritura en el ordenador lo váis a tener tirao de entender!. Para empezar, yo selecciono escribir en japonés en la barra de idioma, después selecciono que voy a introducir hiragana y acto seguido escribo la palabra UMA utilizando la «u», la «m» y la «a» de toda la vida, el sistema se encarga de transformarlo directamente en las sílabas japonesas: うま. Y al acabar, me subraya la palabra, si en ese momento pulso la barra espaciadora, me da a elegir todos los kanjis que se pronuncian de esa manera, estando el más habitual en la parte de arriba. Lo selecciono y pulso return, y eso es todo!. Es decir, un japonés escribe una palabra, pulsa espacio, elige y después return, y así todo el rato…

Aquí va un ikuesquema para entenderlo mejor:

1- Seleccionar soporte japonés
2- Seleccionar escribir en hiragana
3- Escribir la palabra tal y como se pronuncia, pulsar espacio y elegir el kanji
4- Si lo que queremos escribir está en katakana, simplemente escribirlo y ya, no hay kanji que valga en este caso

La tecla de espacio es tan pequeña, porque en japonés no se ponen espacios entre palabras. Así que su utilidad se reduce a abrir el diálogo de seleccionar kanjis.
Además, tenemos una serie de teclas especiales que nos permiten cambiar rápidamente entre escribir en cristiano y japonés, y dentro de éste, entre hiragana / katakana:


Yo se que os habéis echo un lío del copón y que estáis más alucinados que Paco Umbral en Yves Rocher, así que hemos echado mano del que va a ser el profesor de japonés más famoso de todo internet:

Ordenador en mano, se ha prestado a que le grabe escribiendo tonterías en japonés del estilo de «Mi nombre es Akira» y filosofeces parecidas:


Aquí va el video, que hay que tener en cuenta que se ha grabado un viernes a la noche, cuando todo el mundo estaba deseando ir a beber algo…

Escribo, elijo, escribo, elijo…

 

Ikusuki va al sumo

Ikusuki va al sumo

Por fin, eh?, ya os veía todo caninos venga a darle a F5 para ver si os contaba la historia, aisss, si es queeee. Pero vamos, que tengo razones, que el lunes fue fiesta y ayer hice los años, hombre!

Sin más excuseo barato, paso, pues, a la historia titulada

¡¡Ikusuki va al sumo!! (y me llevo una!)

Durante mi estancia aquí siempre he tratado de probar cosas nuevas: todos los tés distintos que veo, comidas cuanto más extrañas mejor, discotecas, bares, quedadas… y la mayoría de las veces es para bien: descubro algo nuevo que me gusta y estoy contento de ser así de animao.

Pero luego están esas cosas que no salen bien, como cuando me comí de golpe unos pimientos verdes pequeñitos (quizás demasiado) que había frito y que no es que picasen, es que daban calambre!

Y por último, en mi afán por hacer de Cristobal Colón, descubro cosas que no me arrepiento de haber probado, pero que no volvería a hacer porque no me merecen la pena, como ir al Ikea, o, ya véis por donde voy, ir al sumo.

El estadio se utiliza para exhibiciones o competiciones relacionadas con artes marciales, y la verdad es que es muy chulo.

Lo bueno es que ya tenía entrada, así que no tuve que hacer cola, simplemente entramos y nos sentamos en el sector atomarporsaco donde los luchadores de sumo parecían madelmans allá a lo lejoooos.

Se iban presentando, se saludaban, se ponían uno delante del otro agachados y… ¡¡pues no!! ¡¡no luchaban!!, uno de ellos se levantaba y se iba a su rincón, el otro hacía lo mismo porque como no pelease con el arbitro…. Así que cogen sal y la echan por todo el ring, para espantar a los malos espíritus he leido por ahí, y se vuelven a poner. Así hasta que los dos deciden que ya están listos, momento en el cual se lanzan uno a por el otro y el combate más largo no dura ni veinte segundos.

Resumiendo: cinco o diez minutos de preparación para ver diez segundos de combate. Eso sí, cuando se empiezan a empujar y tal, es chulo, pero la mayor parte del tiempo estás nada más que animándoles para ver si se deciden de una vez.

Y así poco a poco, se va eliminando gente hasta que llegamos a la final, y gana un señor, y todo el mundo aplaude. Y, de repente, empiezan a darle premios: una copa detrás de otra, un reloj, otra copa… nos fuimos cuando llevaban un cuarto de hora dándole cosas y sacamos fotos del exterior. Como estábamos lejos, nos volvimos a colar por la parte de abajo y el tío ahí seguía recibiendo regalos!!!

Como os decía, es una experiencia. El estadio es muy chulo (yo ya había estado en un campeonato de Karate), y el ambiente está también muy bien. Pero para los ojos de un occidental, es lento, muuuuy lento.

Así que no volveré a gastarme las cuatro mil y pico pesetas que vale la entrada, pero mira, por lo menos lo puedo contar porque lo he vivido!

Luna llena

Mañana os contaré cómo es un campeonato de sumo desde el punto de vista de uno que no entiende ni jota. Pero hoy ha sido un día especial por distintos motivos, así que me permito hacer contraprogramación y hablaros de la pedazo de luna llena que tenemos aquí ésta noche.

Antiguamente en Japón, la luna llena del mes de septiembre marcaba el fin de la cosecha y la bienvenida al otoño. Además, tradicionalmente aquí se piensa que si se mira fijamente a la luna, se puede ver la silueta de un conejo triturando arroz con un mazo para preparar unos dulces que se hacen con la pasta resultante.


La costumbre dice que la gente va a templos o parques y se sientan a contemplarla comiendo unos buñuelos hechos, cómo no, de pasta de arroz. Yo no tengo muy claro si se sigue haciendo, además que hoy es martes y mañana hay que trabajar, pero lo que si os puedo decir es que he venido embobado todo el camino mirando para arriba y que a punto ha estado un tío de pillarme con la bici.

Me ha parecido preciosa. Será que ha sido mi cumpleaños y estoy sensible…


No dejéis de leer la historia contada en condiciones en Japonismo.

Tabi

Tabi

Con la historia que os conté ayer veo que a algunos os ha llamado la atención el tema calcetinense. Presto paso a contaros la historia de los calcetines estos partidos por la mitad, o tabis.

Efectivamente, son calcetines que separan el dedo gordo del resto. Yo la explicación se la veo muy fácil, aunque no se si será lo que yo pienso…. Aquí va mi razonamiento razonable: en el Japón tradicional el calzado que se llevaba eran Zoris o Getas, que vienen a ser sandalias de madera con cuerdas, vamos, el equivalente en madera a nuestras chanclas de toda la vida. La diferencia es que nosotros siempre las llevamos descalzos, pero claro, nunca lo hacemos en invierno, así que los japoneses inventaron unos calcetines que permiten ponerse este tipo de calzado cómodamente y encima no pasar frío en los piececines. La cuerdilla de la chancla encaja directamente entre el dedo que se comio el huevo y el resto que lo cocinaron!

TabiZori de los de dar paseos por samurailandia de toda la vida

 

Geta, con la suela de madera y el sonido tan característico al andar (clonk clonk clonk, cataclán!!!, levanta!!!)

La evolución lógica son los tabis que me puse yo el otro día, que no necesitan de nada debajo. Vamos, que son una especie de playeras converse, partidas por la mitad y con suela de goma. Aunque ahora que lo pienso, yo me lo puse con unos calcetines de los de siempre… menuda chorrada que hice!

La sensación que tiene uno al ponérselas es la misma que cuando te calzas unas zapatillas de ballet (yo las he usado mucho en Karate): son muy ligeras, muy cómodas, pero a nada que saltes un poco te haces un daño en la suela del pie del copón de la baraja!!!

 

Lo que me llamó la atención muchísimo es que los obreros de la construcción los utilizan habitualmente. La explicación que me han dado es que al ser la suela tan fina, se tiene mucha más sensibilidad en el pie, con lo que se conoce mucho mejor dónde se está pisando. Además, al ser flexible, permite encaramarse por los andamios más fácilmente

 

 

 

Omikoshi

Al final os lo voy a contar!!! A ver si no lloro mucho acordándome!!!!

Vamos por orden, no vaya a ser que nos liemos… Si! ya sé! hace un mes más o menos, Michiko me contó que estaban buscando gente en su barrio para llevar el Omikoshi, que es un altar japonés que se saca del templo y se lleva de procesión por ahí por la calle. Como pasa con casi todo en la religión de aquí, esto no es como los costaleros de Sevilla que las pasan canutas, sino que es una juerga.

Total, que Michiko les preguntó a los organizadores si no importaba que fuesen un par de gaijines y como contestaron que no, pues nos preguntó al americano y a mi. Jack Bauer andaba enfrascao en la siguiente temporada de 24, así que el tío no pudo venir (eso lo sabía yo desde hacía un mes), pero yo no dudé ni media vez y dije que por supuesto que iba. Anda que me iba a perder yo una oportunidad así!

La verdad es que no tenía ni idea de casi nada, sólo sabía que el sábado había quedado a eso de las doce en una estación, que tenía que llevar un pantalón corto y que aquello prometía. Llegué, y Michiko me dió el happi del templo, que es un kimono que se utiliza en este tipo de fiestas. Vamos, que la cosa destilaba tradición japonesa y yo ya estaba más emocionado que Arguiñano en una exposición de Fagor!!!

Los happi vienen de la época Edo, cuando las casas del antiguo Tokyo eran de madera y eran muy frecuentes los incendios. Por aquellos tiempos, los bomberos eran muy famosos y valorados, y en cada barriada tenían su kimono con su escudo característico. Y de ahí viene la vestimenta… ay que emoción!

Total, que la madre de Michiko me compró un pañuelo para ponerme en la cabeza, y cerca del templo me dejaron unos tabis (el calzado característico), y aparecí con estas pintas:

Al principio me moría de verguenza, pero todo el mundo me trató genial a pesar de ser (o quizás por) ser el único extranjero. La gente me sacaba fotos, todo el mundo me preguntaba de donde era, y me animaban… ay que me estoy emocionando otra vez!!!! buff que duro es esto!!

Venga, sigamos en orden, que íbamos bien!. Así que vestido del japonés más tradicional y provocando miradas de sorpresa y móviles sacando fotos a partes iguales, fuimos hasta el templo. Allí los monjes rezaban para hacer que los dioses entrasen dentro de los altares, y después se abrió una botella de sake por cada uno de ellos. Ahí ya veía yo que iba a acabar más contento de lo que ya estaba.

Tras dar tres veces tres palmadas, más una más, levantamos el altar y empezamos el recorrido. Por el camino todo era algarabía, una mujer gritaba «venga! y vosotros os llamáis hombres???» (lo entendí, que ilusión), otro marcaba el ritmo, y el resto gritábamos «soya!!!» cada dos segundos a la vez que balanceábamos el altar.

Y cada cuarto de hora, más o menos, parábamos, dejábamos el omikoshi apoyado en dos caballetes, y las amatxus de la zona nos sacaban cerveza, sake y comida a partes iguales. Yo, que era la atracción del lugar, recibía todas las atenciones del mundo y la verdad es que de tan contento que estaba, ni se cuanto sake llegué a beber en el vaso que todo el mundo se preocupaba en que estuviese lleno (y yo lo contrario).

La parada y fonda se repitió como unas tres o cuatro veces, hasta que de repente me ví en el punto de partida casi sin darme cuenta. Pero antes de llegar, el responsable de mi omikoshi me cogió de la mano y me puso en la parte de delante para que Michiko pudiese sacarme fotos. Fue increible como se portó todo el mundo conmigo..Sinceramente creo que pocos extranjeros tienen la oportunidad de hacer algo tan tradicional y tan típicamente japonés como portar un omikoshi, y aunque no creo que me lea ninguno de ellos, desde aquí quiero expresar mi más sincero agradecimiento a todos los que hicieron posible que me sintiese como me sentí ese día: a los responsables del templo de Hasune, a todos mis «compañeros» de procesión, a las amatxus que tanto me cuidaron, y especialmente a Michiko por acordarse siempre de mi.

 

 

 

Abandono

Y que conste que no es por el tifón!!!. Resulta que la temporada oficial de subir al Fuji acabó el mes pasado, esto implica que los autobuses que te llevan desde Tokyo hasta la mismísima entrada del camino se han acabado.

Esta mañana me acabo de enterar, así que me he puesto a mirar alternativas. La siguiente es ir en tren hasta la estación más cercana y de ahí intentar subir hasta el camino en autobus, pero mira tu que sólo tenemos autobuses por la mañana (de nuevo porque se ha acabado la temporada oficial). Entonces es cuando venía la alternativa coger un taxi, pero tampoco tenemos claro si la pista está abierta, así que…

¡¡¡ abandono !!!!

Pero vamos, que no se diga que no lo he intentao, cagüen!

Una de cachivaches

Vamos acumulando! Inventario:

  • Altavoces alimentados por USB
  • Pulsómetro y reloj Polar
  • Podómetro Nike para el iPod
  • iPod nano de 2 Gb y el brazalete ese para ir de guay con él puesto en el brazo
  • Móvil Sony Ericsson Movistar totalmente inútil aquí
  • Bluetooth usb para el movil Movistar, igual de útil por ahora
  • PSP con tarjeta de 2 Gb
  • Lector de tarjetas SD USB diminuto que lo convierte en un pendrive barato con la tarjeta de 4 Gb que me compré
  • Mando del ventilador
  • Pendrive de 2 Gb
  • Cámara Sony Cybershot comprada en Ebay antes de venir y que parecía que no iba a llegar nunca!
  • Cargador de un único uso para el móvil, independiente, no hace falta enchufarlo, vale unos 500 yenes y te vale para una emergencia
  • Adaptador para cargar el iPod sin necesidad de ordenador
  • Cámara Nikon D40
  • Patata de plástico genial hecha. Es mi mascotilla, como… como… como un Mr. Potato sin pulir!!!
  • Hub USB de cubos giratorios
  • Tableta gráfica Wacom para hacer los dibujos de las camisetas de iku
  • iPod shufflé de 1 Gb
  • Micrófono-auricular estilo Cloe de Jack Bauer (abre un protocolo y establece un perímetro) para hablar por skype
  • Webcam USB pequeñita pequeñita para que me vean las ojeras desde Bilbao

.. y no habéis visto la lavadora estilo Mars Finder que me he comprao con mil lucecitas y botones (de los cuales yo pulso el más gordo y por ahora me funciona!!)

Que todas las noches sean noches de boda!

Que todas las noches sean noches de boda!

Me he documentao!!! La leche, si es que no se como os doy toda esta información gratis!, comprad alguna camiseta o algo que esto es muy valioso!

¿Que de qué hablo?, pues de como va aquí en Japón el tema bodorrio! Tiene su aquel, eh?, no os penséis que es como nuestro estilo 4 fases (punto de vista del invitado):

1- Regalar un dineral poniendo buena cara
2- Comer, pimplarse el vino, sorbete de limón y patxarán por este orden, y hacer el ridículo intentando fumarse el puro
3- Bailar grandes canciones modernas y actuales como paquito el chocolatero y la macarena

 

No no, aquí la cosa tiene sus diferencias! Para empezar, hay variedad: uno se puede casar por la ceremonia Shinto o por la católica. La Shinto es la que nos llama la atención a nosotros: kimonos, costumbres tradicionales… y la católica es la que últimamente les llama la atención a ellos!

Eso sí, en cualquiera de los dos casos lo que vale es el papel del ayuntamiento, así que en eso estamos empatados. Voy a ver si me acuerdo de todo lo que me han contado sobre la ceremonia Shinto, que la católica me parece que ya la tenéis más que revista.

Aquí no te casa un Apeles, sino un monje, y al templo tienen que entrar primero los invitados, luego la familia y por último los novietes. Estos dos gachís se intercambian lo que es como un rosario estilo japonés (un juzu), ¿que por qué?, pues porque es como se ha hecho toda la vida, hombre!!! Lo que es una innovación de últimamente, es que se ha incorporado la historia de intercambiarse los anillos estilo Frodo después del rosario.

Y aluego es cuando se toma sake para celebrar la unión de la pareja. Se disfraza como un ritual de deseo de máxima felicidad, eterna unión, blablablabá blablablí!!! cualquier excusa es buena para el pimple!. Lo chulo es que se preparan tres tazas de diferente tamaño y los novios tienen que bebérselas en un orden. Esto se llama «san san kudo» y significa «tres tres nueve», y es que parece ser que el número 3 que simboliza cielo, tierra y humanidad, viene a ser como el número de la felicidad. Así que tres veces tres, que es el nueve, es el número más happy happy!!!

Que todas las noches sean noches de boda!Google saca esto al buscar «san san kudo» en las imágenes, no se yo!

 

Una vez que tenemos el puntillo, los novios expresan su juramento, bien juntos o separados, ante los familiares, y después el monje bendice la unión con alguna que otra palabra y se acabó el rollo macabeo religioso!. Los novios van y se quitan los kimonos, y se ponen ropa occidental de casamiento (frack él, y vestido blanco de novia ella), y se celebra con todos los invitados en un restaurante como los de toda la vida.

Antes del casamiento, hay algún que otro punto curioso:

  • Tradicionalmente, el noviete tiene que pedir permiso a los padres de la novia para casarse con ella (estilo películas de Paco Martinez Soria), y si éstos aceptan, entonces se reunen las dos familias y el novio suele dar un dinero a la familia de la novia (no me han sabido explicar por qué, pero me ha sonado super mal!)
  • Los números pares están más prohibidos que Manolo el del Bombo en una biblioteca. Así que no se puede regalar una cifra par. El listo dirá: pues vaya chorrada, en vez de regalar veintemil pelas, regalo veintemil una y fuera. Pues no! listo! que siempre tienes que dar el dato!!. Todo está pensao, la regla se aplica a la primera cifra de la cantidad a regalar!! así que puedes regalar 10.000 pelas, pero no 20.000… que cucos!
  • Aquí sea esto católico o shintoista, también se estira lo de la luna de miel (sea lo que sea, que yo no lo se)
  • La edad promedio de casarse en Japón es de 30 tacos, más o menos como en España
  • En el juramento que hacen los novios hay palabras tabús, se debe evitar a toda costa utilizar «cortar», «separar», «dejar»… cualquier palabreja que pueda entenderse como incitativa al acto divorciativo.
  • De las fotos de turno no se libran ni aquí. Se sacan fotos de la familia del novio, la familia de la novia, los amigos del novio, el estanquero del barrio y la portera de la esquina!!!