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La planta que bloguea

Pues el caso es que hay una planta que la han bautizado como Midori-san, que significa algo así como Doña Verde, que la tía tiene un blog. Ahora que lo pienso, si bautizas a una planta es como darle de comer, ¿no?, es como si el cura en vez de echarte agua por la cabeza te diese un bocata!, eso si que molaría! a mi me han dado de bautizar uno de salchichón!!

Jodé, se me va la pinza. Bueno, pues eso que en Kamakura, donde el Buda de Bilbao, hay un bar con una planta que le han plantao, valga la redundancia, unos sensores que miden la temperatura, humedad, vibración, ondas electromagnéticas y hasta si hay gente cerca. Además, le han puesto una lámpara fluorescente encima que se puede activar desde internet a través del widget este que os planto yo aquí ahora mismo:

Así que todo lo que los sensores detectan sobre la planta llega a un ordenador que se encarga de escribir frases acordes con la situación del estilo de:

  • «Hoy parece que hace resolillo, aunque hace frío. Me pongo contenta con la luz que me dáis»

Podéis leer el blog del vegeta este aquí si sabéis plantojaponés.

Yo me he enterado de todo esto por que se pusieron en contacto conmigo de Radio Euskadi para que les hablase de ello, así que he estado investigando un poquillo y les conté lo que más o menos he escrito aquí. Al principio de la conversación me preguntan sobre lo que yo creo sobre el futuro de internet y menudo rollo que suelto!! Además, paré de grabar como 5 segundos antes de que acabase…

 

Ikusuki parodia a Enrique Dans

Andaba yo pensando en inventarme que hay webs 2.0 y hablar de ello cuando de repente me di cuenta que ya llevaba tiempo haciéndolo, así que hoy, para variar, voy a hablar de la inadaptación de la SGAE al mundo digital binario de dígitos puestos en fila. Estos señores arcaicos viven de rentas pasadas, persisten en su endemonamiento del usuario que se descarga música con el gobierno como aliado empuñando un canon absurdo como arma. No lo repetiré más de 537 veces este mes.

Así que mientras contrato a otro fotógrafo que me saque en una pose un poco más endiosada, voy a ver si sigo viviendo a costa de escribir y dar conferencias sobre los que viven del cuento (lo que no deja de ser una redundancia).

Os paso un apunte para que tengan algo que decir todos aquellos blogs sin personalidad que sólo saben copiar lo que yo cuento: la tendencia de Internet, la ya denominada web 12.0 es que se va a regionalizar dependiendo desde donde se conecte uno: si estás en Galicia, se adaptarán automáticamente los contenidos añadiendo «carallo» de vez en cuando para así proporcionar una más enriquecedora experiencia al usuario. Todavía no queda claro cómo se verán las páginas de Bilbao, aunque todo indica a que la resolución de los monitores cambiará automáticamente a trescientos mil pixeles.

¿Sabrá Microsoft adaptarse a este nuevo concepto territorial?


Ikusuki parodia a Kirai

Como no tenía otra cosa que hacer, vengo de la presentación oficial del nuevo cohete de la Nasa. Casualmente, el director del evento fue el primo del hijo del dueño del combini donde yo compraba los noodles cuando trabajé en el código fuente más ejecutado de internet de todos los tiempos. Tened claro que vosotros podéis usar internet más allá de Cuenca gracias a que yo programé aquello.

Así que aprovechando que mi amigo Dani Txus se ha ido a la revisión de los 3000 del traje (que ha aprovechado y ha dado parte al seguro para arreglarle la chapa con Titanlux) me he ido a dar una vuelta por Tokyo con mi nueva cámara de teletronchobjetivo. Han venido conmigo mis amigos: el presidente de Firefox 3, el que mordió la manzana que inspiró al logotipo de Apple y el dueño de todas las páginas que empiezan por H en internet.

Por cierto, ¿vosotros qué opináis sobre que sólo me sigan 1732 personas en twitter habiendo tanta gente en el mundo? ¿también estáis en desacuerdo?

¡La madre que parió a Peneke!

No lo puedo evitar, mis ojos siempre se van a lo raro entre donde entre… y lo compro, y lo pruebo, y os lo cuento.

Aquí la lista de todos los productos insólitofestivos que se me han pasado por delante:

El natto de wasabi
La fanta mú
El ochazuke
El furikake
La Fanta de Chocolate
La Pepsi Azuki
El bocatakoyaki
El tofukit y la fanta de melocotón
La bebida biónica
El paquete de pescaicos y almendricas
Los conguitos de granos de café
Los ajokikopepes
Los sandwhisushis
El sandwhich de gambas
Palitos con sabor a espárragos trigueros
Patatas a la almeja enmantequillá
El sandwhich de chocolate y frutas
El táper de hojas de lechuga
El chocolate de pistacho
El pastaceites
El aperitivo calamar
Los pezqueñines de ensalada
La Pepsi de Yogurt
La bebida con vinagre
El paquete de un huevo
La ensalada de vaso
La cocacola de vitaminas y la chupabolsa de Aquarius congelao
Las chupabolsas
La Pepsi Blue Hawaii que es azúl como el mar
La gelatina de fanta
Las pipas chinojaponesas que saben a anís y la fanta de piña
La cerveza para niños
Los caramelos con compartimento basuril
El Temaki de natto
4 litros de Whisky todos juntos
Akiba Ramen (no me atrevo a abrirlo)
Los donuts de la tienda esa que siempre está petada de gente
Té de hojas de olivo
Los huevos negros de Hakone
Las galletas culeras del bichejo muerde idems
El garrafón de té de 2 litros
Las patatas fritas de huevos con bacón
Cup Noodles (la base de mi alimentación desde hace un año)
Chocolate de té verde
Una lata para fantasear finalmente
Un pilón de productos de té verde de una sentada
La famosa e irrepetible Pepsi Pepino

A ver qué otras cosas me encuentro!!

:peneke:

Estoy borracho

Lo reconozco. Es lunes, son las doce y veinte de la noche, mañana trabajo, pero yo estoy doblao. Pero la culpa no es mía, es de Murakami sensei que «me ha invitado» a la cena que había hoy porque era el último día de un alumno irlandés. A mi el San Patricks este ni me iba ni me venía, pero no me ha quedado más remedio que ir, y he venido con las largas puestas, vamos, que estoy neke.

Así que el post que tenía pensado para hoy no va a poder ser, y lo cambio por este. Creo que soy el primer bloguero sobre Japón que escribe un post doblao y encima lo dice.

Tiene huevos, además en la cena he comido intestino de cerdo y de pollo a la brasa, en sus dos variedades: grueso y delgado. El amigo Murakami, que será todo lo famoso que quieras, pero es un cachondo del copón, ha pedido tó lo raro y yo me lo he comido como un campeón (mamá, hazme alubias!!!!)

Nada, si tengo fuerzas, mañana publicaré el post que esperaba, de mientras voy a dormirla… esto no se lo contéis a mi familia, ¿eh?.

Por la rajaaaa de tu faldaaa yoooo

glups!

buenas noches chatos!!

Que casi me bautizan!

Jodé, que mal rollo. Estoy hasta nervioso todavía. Jodeeee, a ver si puedo dormir hoy algo.

Bueno, me remonto una hora en el tiempo para que reviváis conmigo el momento en el que …

¡¡¡ casi me bautizan así a palo seco y sin cenar !!!

Salgo de Karate, donde no he dado una hoy, me monto en el tren y recorro las dos estaciones que me separan de donde vivo yo. Este camino lo he descubierto no hace mucho y aunque me toca volver andando como unos veinte minutos, es mucho mejor que hacer el Tour de Tokyo que hacía antes cambiando de línea dos veces.

Total, me bajo, y voy escuchando mi ipod camino de mi casa. Cuando no he andado ni cinco minutos, me vienen dos japoneses (chico y chica) corriendo llamándome como locos. Me empiezan a hablar, que si tengo tiempo. Les digo que vale, y me hablan en el japonés de toda la vida, pero estilo el señor de los micromachines. Así que yo entiendo lo que entiendo: que me van a llevar a una escuela, y que a ver si tengo un poco de tiempo para escuchar una cosa. En mis entendederas aquello parecía una especie de obra de teatro, que querían que yo la escuchase y diese mi opinión.

¡¡¡Jodé, tengo que coger más los libros de japonés!!!

La virgen! y nunca mejor dicho!. Me llevan a un garito con un pedazo de cartel que pone «World Mission Society Church of God», me sientan en una mesa y me ponen a un tío negro con gafas, que era clavadito al doctor Preston de Anatomía de Grey. El japonés de antes me dice que si quiero un café, y yo pensando en que son las diez de la noche le digo que mejor agua. Agua, que ni pruebo ni ostias!

Entonces Preston va y saca una biblia en inglés. El tío tiene el libraco ahí marcado y subrayado, y me empieza a contar que si Dios no es solo un señor, que si hay una manifestación de Dios que es mujer, que esto el cristianismo lo ha ignorao, que claro que hay que descubrirlo al mundo… resumiendo, que en su iglesia a parte de dar ostias, ellos mismo son la ostia!

Yo al segundo de entrar ya estaba gilando por donde estaba la puerta y pensando en la excusa para largarme de allí más rápido que el correcaminos con descomposición. Pero Preston, que también se daba un aire a Bill Cosby pero cuarenta años menos, me presenta a otro tipo con una cara de más mala ostia que cuando Massiel se enteró de lo del Chikilicuatre ese y no le quedaban botellas de Whisky.

El tipo en cuestión era como un rapero de esos americanos negros enormes, con unos brazos como pitones y unos carrillos como manzanas. Y lo primero que se le ocurre decirme es «is interesting, isn’t it?». Jodé cualquiera le dice que no aquí a M.A., así que asiento. Por mi mente yo estaba ya urdiendo el plan de huida: vale, le digo al Dr. Burke que vivo lejos y que tengo que volver a casa andando y tal, pero que el rapero no se entere porque lo mismo le sienta mal que le veo entregao a la biblia esa que tiene delante del pecho ese que parece un edredón en su funda...

Así que cuando M.A. se marcha al baño, o a comer una ensalada de esteroides con proteínas, vete tu a saber, yo aprovecho y le digo al Dr. que me tengo que ir, que esto es todo muy bonito y que Dios es la ostia y el copón, y que no me vuelvo a ir de bares, pero que me marcho. Y el tío va y me dice que cuentan conmigo para la confirmación del viernes a las seis de la tarde, pero que es requisito que me bautice al nuevo credo.

A mi me da un yuyu, me entra lo que yo definiría como una carcajada seguida de una arcada y un hipo… Y le digo que vale, que me lo tengo que pensar, y me levanto ya enfilando la puerta.

Entonces va la japonesa, que resulta que era china al final, y se me pone en medio y me pide mi nombre y mi teléfono. Yo le digo que no se lo doy, que si eso ya me paso yo por allí con champú para aprovechar el viaje, pero que ya decido yo. Y ella me insiste, y yo pensando en M.A. Barracus que ya tiene que estar acabando la serie de mancuernas, le hago la culebra pasándola por un lado y me voy a la puerta.

Pero claro, estamos en Japón!! y me tengo que poner los zapatos, cosa que no entraba en el plan de huida!! Anibal Smith, cuanto bien harías poniendo una escuela!

Así que me pongo los zapatos a todo meter, para más bien salir de allí, cuando me encuentro a Preston, al Rapero, a la China y a otra que no se de donde coño ha salido, allí esperándome y poniéndome caras.

– ¿Entonces vienes el viernes?
– Ya veremos -digo mirando a MA y a su ceño que más que fruncido, estaba disecao
– Te esperamos, no puedes faltar, esto es una revelación
– Si si
– ¿Nos das tu teléfono?
– No, lo siento, prefiero no hacerlo
– Ah, pues espera -y va la tía y pone su teléfono en un panfleto en castellano que me da

Yo me largo de allí super emparanoiao pensando en que me están siguiendo. Tanto me he echo la picha un lío, que he dado tres vueltas tontas así entre casas antes de enfilar para la mía. Y ahora, cuando he llegao, me he encontrado a un tío, que seguramente no tenga nada que ver con esta historia, pero que iba andando para atrás. Era como hacer marcha, pero marcha atrás, vamos, andando de espaldas… os juro que he subido corriendo las escaleras!!!

Cerveza para niños

En mi barrio hay un Kitamura, que es como decir que un Eroski pero con nombre autóctononativo. El amigo Kita tiene que estar forrao, porque a parte del súper, tiene una inmobiliaria enfrente, y una tienda enoooorme con de todo al otro lado. Y viendo el dineral que me estoy gastando yo a costa de Ikusuki Investigación, seguro que abre un kiosko dentro de poco a mi costa! (comprad camisetas, que se me acaba el presupuestoooo!!!)

En fin, que ayer comprando en el Kita #1 una barra de pan para zamparme un paquetillo de salchichón que me mandó Bea (Empates! Bea-Maper-Mis padres 3, Perros del aeropuerto 3), cuando me encuentro con una cerveza para niños. Si tenemos en cuenta que es la bebida alcoholica que más se pimpla aquí con diferencia, es una buena idea para que los niños no tengan envidia!

La ostia contra el cristal

El domingo pasado me di un paseo por Ginza. En estas que pasé por delante de la Apple Store, y en el escaparate tenían el nuevo Mac portátil, ese que es más fino que una loncha de jamón york.

Así que me acerqué, pero no me di cuenta de que el escaparate tenía una especie de doble cristal, y me pegué una ostia en toda la jeta que todavía me dura el huevo encima del ojo. El ostión se repartió un 70% en la frente, y un 30% en la nariz que se me puso roja como un tomate. El único consuelo que me quedó fue ver que un poco más a la izquierda había más babas en el cristal, así que no fui el único pardillo atontao paleto.

 

El caso es que acabo de venir de un bar de yakitoris en Ebisu con algunos compañeros de la empresa. De repente se ha oido un «bum» que ha retumbado en el lugar. Al mirar hacia atrás resulta que un japonés se había estampao contra la puerta de cristal al estilo MacToscano. Los de la empresa nos hemos descojonado a lágrima viva, pero nuestra sorpresa ha sido que nadie más se ha reído en todo el bar.

No se si será que los japoneses son así, o casualidad que los que estaban en el bar eran unos cortados… el caso es que hemos quedado de tontosalastres, pero ha sido inevitable!

El chinchón de la frente se ha resentido un poco… como solidarizándose con el estampao…

El taxista que no tenía GPS

El otro día mi jefe me invitó a que fuese a su casa. Es una de esas «invitaciones» que no puedes declinar tan a la ligera, y por eso me tuve que ir pronto cuando estaba en lo mejor de la conversación con Aran y Nora.

Mi jefe es una de esas personas que sabe escuchar y que trata siempre de buscar una solución a los problemas sin buscar culpables. Así que tuvimos una de esas charlas en las que se pone cada cosa en su sitio, y al acabar me dijo que me daba unas cuantas cosas para mi casa entre las que se encontraban una estantería y un par de estufas.

Esto requería un taxi, así que paramos uno y le llenamos el maletero. Como siempre que cojo uno, me vi enseñándole al taxista el papel que siempre llevo en la cartera y que tiene mi dirección escrita en japonés. Normalmente lo meten directamente en el GPS y ahí se acaba la conversación hasta la hora de pagar la carrerita.

Esta vez fue muy diferente. El taxista, un señor de unos sesenta y muchos años, no tenía GPS y no tenía ni idea de por donde caía lo que ponía en el papelote aquel. El hombre, lejos de avergonzarse o enfadarse, se partía de la risa y a mi me entró una risa floja que todavía me dura. ¡Era super gracioso el señor!. Total, que le empecé a contar cómo ir a mi casa, porque más o menos me sabía el camino.

Seguro que yo sonaba a algo así en japonés:
– Mi casa, estación a la derecha, por favor.
– Esa calle no, la otra a la izquierda jao
– Mi fumar en pipa

Y el hombre en vez de disimular que mi japonés era bueno, como te suelen decir aunque uno sabe que es mentira cochina, se descojonaba más. Y no paraba de repetir «si es que ya me dice mi mujer que me tenía que comprar un GPS, pero yo es que no entiendo esos cacharros». Yo me moría de risa.

Además, cada vez que paraba en un semáforo, se dedicaba a buscar por todos los recovecos del taxi un mapa de Tokyo que él pensaba que tenía: sacaba las cosas de la guantera, se descojonaba, miraba debajo del asiento, se partía… os juro que el hombre era graciosísimo!.

Pero yo de repente vi la luz, la del seven eleven de al lado de la oficina para ser más exactos, y desde ahí ya me sabía el camino, con lo que le seguí explicando en mi indio-japonés cómo ir, y él no podía hacer nada por aguantarse la risa.

Yo le conté por donde volvía yo en bici, pero resulta que una de las calles es en dirección prohibida y no se podía pasar con el coche. Entonces el taxista dice «ayayay», pone marcha atrás, y retrocede hasta el cruce donde puede rectificar, pero en vez de hacerlo, se para y se empieza a reir. Yo hacía un rato que lloraba ya.

Cuando llegamos, por fin, a mi casa, me da las vueltas mal, añadiendo cinco mil yenes de más. Se lo digo, y entonces se pone serio por primera vez (quizás en su vida), y me da las gracias, y mil yenes menos. Le digo que me faltan mil yenes, y más serio que nunca, me pide mil perdones y se pone nervioso no acertando a sacar el billete.

Finalmente, me ayuda a descargar las cosas, le doy las gracias y se va. Yo subo la estantería por las escaleras mientras me doy cuenta que hacía mucho tiempo que no lloraba de la risa.

Ikumonólogo

¡Ya tenemos Okupa de nuevo!. La poli no hace nada por evitar que el tio gordo ese de barbas se plante a vivir en todos los escaparates del mundo. Cagüen, ya estamos otra vez en Navidad! el tiempo pasa mas rápido que Farruquito picao con Fernando Alonso en una cuesta abajo.

Y yo con estos pelos! O mejor, yo sin estos pelos!, porque juraría que antes tenía aquí pelambrera cubriéndome los hemisferios este y oeste del melón…

Todavía me acuerdo cuando me peinaba el flequillo con más alegría que David Meca con un pasepiscinas. Aunque también es verdad que la carencia pelil queda totalmente eclipsada por las ojeras que desde hace unos meses se han mudado al piso de abajo de los ojos. No es que sean ojeras, es que son bolsas de Eroski! yo no lo acabo de entender… ¿qué hay ahí dentro?, uno las toca y es como liquidillo, ¿son algo así como el almacén de las lágrimas? ¿hará falta llorar de vez en cuando para purgar el asunto?. Bua, eso lo tengo fácil, a nada que coincidan un espejo y alguna luz en la perpendicular a mi cabeza y vea el par de faros resultantes!!! eso son destellos y no los de Xenon!! Qué desgracia!!

Pero yo tengo una teoría: yo creo que la cantidad de pelos del cuerpo humano de un hombre permanece constante durante su vida. Lo único que hacen es cambiar de sitio!!! Estoy convencido de que los pelos que me han salido en la espalda eran antes de la entrada izquierda, porque están como escoraos hacía ese lado!!!. Y vienen con fuerza, son muuuy largos, si tengo miedo de rascarme por si me enredo!!!. Prefiero que me pique a parecer gilipoyas en la playa!

Los de la entrada derecha no se han ido tan lejos, y han decidido repartirse entre las dos orejas. Afeitarse cobra una nueva dimensión… auditiva en este caso. ¿!¿!Pues no tengo que pasarme la cuchilla por las orejas!?!? es o eso, o pedir a todo el mundo que hable más alto!!

Aunque me queda el consuelo de que me sigo viendo los pies. Es lo bueno de vivir en Japón, que la barriga se ha deshinchado, tanto, que el ombligo parece que tenga fugas, a veces me baño para fijarme si salen burbujas no vaya a ser…

Ahora que miro… las uñas de mis pies también han mutado con la edad!!!… buagh… me parece que eso me ahorarré contaroslo!

Buen fin de semana!

Tonterías que hemos hecho

  • Escribir al email que aparece en la web de Karlos Arguiñano para ofrecerle una camiseta y que la mostrase por la tele.
  • Escribir al email de la web de Fito (de Fito y Fitipaldis), y ofrecerles una camiseta a todos los del grupo para que la sacasen en un concierto.
  • Inscribirnos al programa de Eva Arguiñano de La Sexta con la intención de salir allí cocinando con una de nuestras camisetas y que se viesen por la tele.
  • Poner un mensaje en el foro de Kukuxumuxu haciéndonos publicidad.
  • Poner pegatinas de Ikusuki por todos los lados en la Aste Nagusia de Bilbao.
  • Pasearnos con un cartel y algunas camisetas por las fiestas de Gorliz.
El cartel de Gorliz que llevábamos a la espalda

  • Pasear por Bilbao con las camisetas Inocente y entrar en todas las tiendas de ropa (Springfield, Bershka, Quicksilver, Kukuxumuxu, Zara, Pull&Bear, El Corte Inglés…. menudo paseito!).
  • Pasear por las inmediaciones de San Mamés antes del partido de hoy (Athletic – Recreativo de Huelva) para ver si hay cámaras de televisión y salir con la camiseta por detrás de los comentaristas (sin éxito, por cierto).
  • Poner muñecos de Inocente con el mensaje «Y tu sin saber qué regalar…» por todo Bilbao. Ver fotos aquí.
Continuará… (seguro además)