Tranquilos tranquilos!!! Yo del terremoto he visto lo mismo que vosotros, ¡por la tele!. De hecho me he enterado esta mañana cuando he leido El correo digital (la guía para empezar el día en las empresas vascas).
Es más, no he sentido ninguno desde que he llegado, y, por experiencia, se que es normal sentir un par de ellos a la semana. Dicen que hay movimientos sísmicos de cierta relevancia todos los días.
Pero yo hoy no me he preparado la lección de los terremotos, hoy me he estudiado Shinjuku, que es un barrio muuuuy chulo. En el enlace de la Wikipedia podréis enteraros de los datos aburridos esos de lo grande que es y tal.
Yo voy a lo mío. Es algo así como el centro de Tokyo donde se juntan un montón de líneas de metro y de tren, y hay más gente que en la guerra. Es salir del tren y empezar a flipar. Yo os juro que me voy partiendo de risa esquivando a gente, no os podéis hacer a la idea lo que es aquello.
Así según mi criterio estilo Paco Martinez Soria en Madrid, yo dividiría ésto en dos partes: los rascacielos estilo Nueva York, y la zona de tiendas / bares raros (/chungos/dudosos….). Ambos impresionan, aunque me quedo con los rascacielos y la posibilidad de subir a los miradores que hay en los pisos más altos de algunos de ellos para asomarse a la locura de ciudad que es Tokyo:
La guinda la pone el Ayuntamiento de Tokyo, que es una megamole de dos torres, a cuyo piso taytantos se puede subir. Encima se llama «Tocho«, vamos, nombre internacional donde los haya!
Y si tiramos para el otro lado, tenemos las tienduquis de electrónica, como en Akihabara, pero alguna menos:
Este ha sido otro reportaje del reportero con los ojos más redondos de veinte kilómetros a la redonda, valga la redondancia.