— Tampoco es que yo lo haya querido con todas mis fuerzas, ¿sabes?, lo de vivir aquí, fue más una sucesión de desastres que acabaron de deshilachar del todo la falsa estabilidad que tenía mi vida… como quien monta una tienda de campaña al lado del mar cuando la marea está baja. Fue un shoganai en toda regla, no quedó más remedio y se veía venir prácticamente desde el principio.
Kato-san me miraba raro, como buscando el deje, el amago de sonrisa que diese a entender que todo era una tontería más de las mías y que ya podía dejar suelta esa carcajada tan suya que empujaba a las de los demás. Si bien se ríe como nadie, Akira siempre ha sabido también escuchar como pocos y hoy le tocaba lo segundo. Akira, gomen ne? pensé.
— Pero entonces ¿tu no querías venir a Tokyo o si que querías venir? —siempre que preguntaba algo, ponía toda su intención en preguntarlo, como si de corazón quisiese saberlo. Fuese cierto o no, daba gusto contestarle y uno ponía también toda su consciencia en las respuestas.
— Si y no. O no sé, siempre quise volver después de aquella corta temporada hace tantos años pero nunca se había vuelto a dar una oportunidad en condiciones. Tampoco la busqué. Tenía mis ideas dando vueltas ahí entre las sienes por detrás de la rutina y de vez en cuando se adelantaban un poco reivindicando que ya tocaba ser pensadas un poco más, pero tampoco se pasaba de ahí, siempre había algo más inmediato, que no urgente, con lo que lidiar: trabajo nuevo, piso nuevo, viaje de verano… podría decir que era cómodo estar así. Cómodo aunque no fácil ahora que lo pienso. Ni mucho menos fácil.
— Pero el que se acomoda, echa barriga, como yo. Y conociéndote, yo a ti no creo que te vea nunca con barriga — ésta vez fui yo el que busqué alguna mueca en su cara, pero tampoco fue el caso… se asumía que pintaban bastos. Se lo agradecí y me apunté pagar las dos siguientes.
— Yo quiero comerme el mundo desde siempre, nunca he podido parar de hacer cosas, de moverme, de experimentar. Me gusta equivocarme y saber la razón para que no vuelva a pasar, me gusta que a veces me peguen una hostia por la izquierda para acordarme por qué lado me cubro peor. Me gusta saber que todavía puedo saber más sin la pretensión de los engreídos que creen que se va a aprender solo. Y de cómo estaba olvidándome de mi mismo podría hablarte toda la noche.
Muchas imágenes vinieron de sopetón entre parpadeos en ese momento y callé para desentrañarlas. Nantonaku, Akira lo entendió… de alguna manera… y supo apoyarme con un silencio tan largo como sutil. Comprendí de un tirón tantas cosas de aquél día que casi me mareé… hasta que llegaron otras dos cervezas y entonces decidí que mejor lo dejaba para después, que Akira tampoco se merecía sufrir mis mítines y menos un viernes por la noche. Aquél día, y los venideros, fueron demasiado… y precisamente demasiado claro no tenía yo si quería siquiera empezar a recordarlos aunque las heridas de los nudillos y el pinchazo intermitente de la costilla izquierda se empeñasen en lo contrario.
— Pero es igual, Akira, el caso es que ahora estoy muy bien. Por cierto, ¿te has fijado en aquella?, lleva mirándonos como un rato largo, ¿no?, vamos a decirle algo…
— Jajaja, tu nunca cambias. Además que estando conmigo lo tienes fácil porque ya saben de antemano a quien elegir: al gaijin flaco kawaii. ¡Venga, vamos!
Y mientras caminábamos hacia el reservado de enfrente de aquél oscuro izakaya de Shinjuku, una tremenda punzada en el costado me hizo doblarme recordándome de repente que si quitábamos a Akira y añadíamos el doble de alcohol, el principio de esa noche se estaba pareciendo demasiado al de aquella…
Continuará…
Intriga!
Por fin algo de literatura. ¿Habrá bat-hostia en esta historia? Parece que sí…
Muy bien escrito, by the way.
Hay hay, seguro que hay…
me la estoy inventando, por cierto!
…al de aquella que vinieron los bomberos! hahahah
Ole macho !!
Lo dejas con más intriga que un capitulo de lost!!!
Gustaco de buena mañana .Ganicas de leer el siguiente!!
Como siempre chapó!!
Abrazacos!!
Mwahaha pues lo tengo escrito, pero no me acabo de decidir…
:?:
No tardes en escribir la parte 2.
¡Buenos días!
Está escrita desde hace tiempo, ahora a ver cuando la publico…
:?:
Siempre nos dejas con ganas de más bribón
Segunda parte ya!!!
Un relato corto? Las punzadas que te doblan no son buenas! XD a ver si es un infarto! Eso se verá en el capítulo 2…
No es tan corto, no…
Impaciente me has… maestro!!
Besitos
Hola!!!. Llevo mucho tiempo leyendo tu blog. Se me a presentado la oportunidad de venirme a Japón tres meses. Llevo ya unos días por aquí y escribiendo mis anécdotas en mi blog personal. Espero que te guste y se convierta en una de tus páginas amigas.
http://andeivaio.blogspot.com.es
Un saludo!!!!
Dale ahí duro!!
El auténtico maestro del intríngulis…
Jolines que intriga.
leeerlo, Señor Tosca.
¿Será o no será un lindo post? … sea lo que sea, siempre es
Hmm, será una larga serie de posts, eso seguro…
Menudos dos piezas!! Cualquier cosa!
Pinta muy bien la historia… A esperar toca!!
Ya queda menos!

Me encantan tus relatos, aún recuerdo aquel de cuatro partes llamado la chica de enoshima, este promete. Especulo que es un conociendo a Chiaki san
Ná, este es medio inventando… :riseras:
Ya estamos como los de Walking Dead, dejando al publico con las ganas de saber como acaba!! Por lo demas
Akira ese genio de enorme sonrisa!!!
Pocos japoneses dan tantas ganas de abrazarlos como EL.
Menudo figura!!
Buen relato en suspense!
Ya me has dejado intrigado… ahora a esperar.
Por cierto, cómo va el libro?
Un saludaco
Pues va, no tan bien como yo quisiera, pero por nuestros huevos que lo sacamos aunque sea dejando un PDF a descargar gratis!
Esperando la continuación.

Ni juego de tronos xD. Esperemos que sea una buena segunda parte!
Joer, ¡qué intriga! Mu bien escrito, sí señor. Espero verlo algún día en el libro. Pienso comprármelo, sí o sí. ¡Ánimo con ello!
