Viernes,19 febrero 2010

De la mano con Toscano

El otro día volví al todo a cien a ver si tenían la tiza esa con la que Jacob pintaba en las paredes para hacer lo mismo por las de mi casa, que ya me sé yo unos cuantos nombres que molaría que se pasasen, cuando ví la madre de todos los inventos todoacieneros habidos y por haber.

Confieso y reconozco que estoy muy lejos de ser el que lo ha descubierto, que esto es tradición popular ya en los dominios de la Nere y el Lorco, donde hacen concursos cuyo premio es semejante invento de relevancia equivalente a los cassetes de doble plétina en tiempos del Amstrad CPC.

Me estoy refiriendo a…

¡¡¡¡ Las fundas de plátano !!!!
:peneke: :ahivalaotia: :copon: :ojetepalinvierno:



Pongámonos en situación: toca excursión del colegio y al niño le metemos en la mochila un sandwhich de lechuga que tirará en la primera papelera que se encuentre, otro de nocilla que será el que se coma quitando los bordes, una manzana y una mandarina. No le metemos un plátano porque se pachurra.

¡¡Se acabó eso de que el chaval no se pueda enplatanar fuera de casa !!


Ojo, no perdamos detalle y que el que esté hablando se me calle:

No iríamos de la mano con Toscano si Toscano no sacase las manos de los bolsillos. Y lo hizo, o lo hice que esto de hablar en tercera persona da un mal rollo importante. Así que compré un racimo de plátanos y probé todos y cada uno de ellos porque no me creía que todos encajasen a la primera… ¡encajaron! ¡los plátanos son equilicuáformes!, yo pensaba que unos tendrían la curvatura más parriba, otros más pabajo…. pues no, lo mismo se han puesto de acuerdo los fruteros con los funderos, que yo no me fío de nadie ya, anda que hay cada pájarooooo.

Lo segundo fue hacer pruebas de carga para comprobar que, efectivamente, el plátano seguía intacto:

La funda no sufrió ni un rasguño y el plátano sobrevivió sin apachurrez siendo deglutinado como se merecía. Lo único que no era de Canarias ni tenía pintitas mejor que mejor, pero no todo iba a ser perfecto!!!

De cualquier manerica, sabéis de las fundas de plátano por la Nere y el Lorco y un poquito más porque habéis ido….


¡Buen finde!
¡¡besicos!!





Otros increíbles análisis llevados a cabo
Invento para cargar el iPod con pilas por 300 yenes
Los imanes y las ventosas


Rascatecleao por Tío Tosca a las 02:38
Enchufao en De la mano con Toscano
28 Ikucomentarios (2 son ikurespuestas)
Miércoles,17 febrero 2010

Se busca

Se la vió por última vez en el festival de Yosakoi de Harajuku de Agosto del 2009. Es mi prometida, pero la pobre no lo sabe y es mi deber moral darle la buena noticia que le alegrará la existencia, y de paso concretar los detalles de la boda (mayormente lo que ella tenga a bien decir será acatado sin rechistamiento alguno, 何でもいいよ).

Razón: aquí


:() :cry: :? :( :oops: :menfadao:

Rascatecleao por Tío Tosca a las 14:28
Enchufao en Fotos, Yosakoi
64 Ikucomentarios (25 son ikurespuestas)
Miércoles,17 febrero 2010

La chica de Enoshima (I)

En esto tan nuestro de respirar todos los días, a veces toca poner a los cambios buena cara, y es que cada vez uno se da más cuenta de que nada es para siempre. También es verdad que si se tiene siempre presente que esto es así, cada bocado de aire que entra en los pulmones como que vale un poquito más, porque ese aire ya no tendrá el mismo sabor con el tiempo, para bien o para mal, así que merece la pena aprender a saber saborearlo.

Y también es cierto que en época de cambios a uno le cuesta soltar amarras y parece que vamos navegando hacia lo nuevo con lastre. Uno se aferra a lo que ya no es, y los recuerdos se recuerdan de más, apareciendo a traición en nuestros ojos reflejados en las ventanas, en cada paso, en cada nube.

El domingo, sentado en el tren camino de Yokohama, me acordé de la chica del pendiente en la nariz con la que compartí una noche de verano hace ya más de dos años.

Cuando llegué no tenía amigos en Tokyo, y tampoco echaba eso de menos, digamos que necesitaba enfrentarme a mi nueva vida, pongamos que lo más sólo posible, porque tenía mucho en qué pensar. No dejaba de ser curioso, porque conocía el lugar de sobra, así que no hacía falta que nadie me dijese cómo hacer las cosas, o a que lugares ir, no echaba de menos a nadie porque echaba a todos de más, no quedaba con nadie porque no había nadie con quien quedar, ni falta que hacía.

Sea como fuese, prefería airear mi soledad premeditada un poco más allá de las paredes de mi casa, y procuraba estar siempre en la calle. Esa tarde me fuí directamente a Enoshima y me recorrí la isla hasta el final. Como el camino es único, y el ritmo de cada uno es distinto, al final nos acabamos conociendo más o menos todos los que estábamos en el paseo, cruzándonos aquí y allá según donde nos parásemos a curiosear con más calma alguna parte del recorrido.

Compañeros anónimos de paseo entre los que estaban dos ancianos, él con bastón, ella con sombrero, que andaban con paso ligero, había dos o tres parejas de diferentes edades, y después destacaba el grupo de chicas de aspecto grunge que no hacían más que sacar fotos a todo armando mucho ruido con sus gritos y risotadas. La verdad es que molestaban bastante y mis paseos por aquél entonces buscaban mucho el silencio que me permitiese escuchar el ruido de dentro, así que apreté el paso para tratar de poner distancia entre ellas y la paz que se suponía que tenía el lugar.

Enoshima es famosa, entre otras cosas, por tener muchos gatos que, por lo visto, son un problema para los establecimientos y habitantes del lugar. A mi me gustan los gatos y me paré a acariciar a uno que estaba en un lado del camino, era muy gordo, tanto que parecía imposible imaginarle haciendo cosas de gatos… justo justo hasta que las chicas doblaron la esquina y nos alcanzaron coincidiendo con una estruéndosa carcajada que nos asustó a mi y al animal que se perdió entre los árboles de dos saltos físicamente imposibles.

Ellas se dieron cuenta, pero no dijeron nada aunque, a su manera, expresaron cierta mezcla de malestar y disculpa guardándose para ellas su alegría sonora el rato que pasaron por mi lado.

Las horas parecían haberse dormido a ratos, pero empezó a anochecer y yo acabé sentado en la playa de Kamakura con una cerveza mirando al mar. Compré seis, y la que tenía en la mano era, por lo menos, la tercera de otras tres que planeaba beberme encima de aquella arena negruzca mientras trataba de dejar de pensar.

Ahora me doy cuenta, una vez más, de cómo añoro el calor del verano, a pesar de que aquél momento estuvo lejos de ser el más feliz de mi vida.

Entonces pasó una de las chicas del grupo de antes, pero sin grupo que le corease las carcajadas. Llevaba un pantalón de camuflaje que me pareció muy pasado de moda junto a un niki blanco roto aquí y allá dejando entrever partes de su espalda. Tenía un pendiente en la nariz y un pañuelo azul en la cabeza por el lado de la frente que conseguía que todo su pelo de color caoba colgase hacia atrás, aunque tampoco demasiado porque no lo tenía muy largo. Andaba descalza con sus dos botas negras en las manos, y en su cara creí leer cierto aire melancólico… aunque a ver quién no lo tiene si se está mirando en solitario al mar…

Continua aquí…



Rascatecleao por Tío Tosca a las 03:20
Enchufao en Kokoro
22 Ikucomentarios (una ikurespuesta)
Martes,16 febrero 2010

Mis vergüenzas

Todos tenemos las nuestras, pero yo voy y las cuento porque me hacen gracia y no es justo que esto no se comparta con el mundo.

Ahí va un recopilatorio de mis vergüenzas desde que llegué a los Tokyos:

- Tuve la gripe A esa y todo envalentonado por haberme recuperado salí el sábado de la misma semana a un izakaya con unos amigos. Esa noche no bebí demasiado, pero me dió un chungo muy chungo y a partir de las doce de la noche no me acuerdo de absolutamente nada. Por lo visto me metieron en un taxi, el taxista me cobró cogiéndome el dinero de la cartera y me subió a la puerta de casa, no tengo claro si me metió dentro o no. He visto fotos de esa noche y no me las creo. El viaje en taxi está totalmente borrado de mi mente.

- Otra vez quedé con un grupo de paisanos que no conocía y que venían a Tokyo de vacaciones. Resulta que me vinieron a Shibuya una manada de adolescentes creciditos con licras que no dejaban de decir que iban a quemar Roppongi y a entrar a todas las chicas que se cruzasen. Al de diez minutos Akira y una amiga, que se vinieron conmigo, y yo dijimos que nos teníamos que ir por trabajo y acabamos cenando los tres en un Yoshinoya.

- Una vez hice un experimento con lejía para tratar de quitar unas manchas muy chungas en un niki blanco. Después lavé todo junto con un pantalón vaquero sin darme cuenta, pero el pantalón no salió blanco. Sin embargo, estando en la oficina me fuí a levantar y se rompió de lado a lado por la entrepierna. Eran las diez de la mañana y tuve que hacer el ninja para que no se enterase nadie hasta la noche. Eso sí, volviendo en bici entraba un biruji que madre de Dios…

- Una noche ligué y todo. Era una chica jóven muy guapa que cuando nos fuimos cada uno a nuestra casa por la mañana me dijo que estaba casada, pero que odiaba a su marido y que si nos podíamos seguir viendo. Yo casi salgo corriendo.

- Últimamente no estoy quedando con gente que no conozco aunque me insisten para que les lleve a algún sitio. He conocido a personas muy majas de ésta manera que contactan a través del blog, pero no sé, como que ahora prefiero dedicar el escaso tiempo libre que tengo a mí mismo… supongo que se me pasará, espero que no os enfadurrieis conmigo.

- Una vez, al principio, me monté en un tren por la noche, pero me equivoqué de sentido con la mala suerte de que me quedé dormido y no me dí cuenta. Desperté al de bastante tiempo en un sitio del que no tenía ni idea, y no había más trenes, así que me puse a buscar un hotel, pero no encontré ninguno. Acabé durmiendo en un karaoke donde tenían una oferta para estar toda la noche por unos 5000 yenes, con bebidas incluidas. Las dos primeras horas canté yo sólo mientras bebía cervezas, el resto del tiempo lo pasé durmiendo la mona. Al día siguiente tenía una resaca que me moría y estaba ronco.

- Justo después de sacar las fotos para el trípode botellil , venció el peso de la cámara que se estrelló contra la mesa con todo el objetivo por morros. Durante un mes el enfoque automático no funcionaba bien, se atascaba el motorcillo hasta que, de perdidos al river, le metí otra hostia y volvió a funcionar.

- El mes pasado se me olvidó pagar la renta y la casera vino a casa al día siguiente a pasar revista. Esto ha pasado justo en el momento en que la empresa que me avala va a cerrar y estábamos a punto de pedirle, después de tres años siendo puntual, que me aceptase a mí mismo como aval. Le pedí perdón de mil maneras y puse de excusa lo de la gripaca, que tampoco era del todo mentira porque entre eso y el flashforward que me dió, no sabía ni donde estaba.

- Al principio de todo compré futones, cortinas y muchos utensilios para la cocina en un Muji. Llevé todo como pude a la caja y la chica estuvo poniendo todo en bolsas muy bien preparadas con unas asas de plástico para poder llevar todo bien. Cuando fui a pagar con la tarjeta de crédito, la máquina la rechazaba todo el rato y yo no tenía dinero en efectivo. Lo intentamos un par de veces más pero no había manera, así que le dije a la chica que me iba a un cajero y que volvía en un momento. Lo cierto es que no tenía cuenta en un banco japonés y la transferencia que estaba esperando para la tarjeta Visa no había llegado todavía, así que no volví nunca… hay un Muji en Tokyo que está vetado para mi.

- Una tarde le metí una patada en el estómago queriendo a un tío de Karate que me caía muy mal y que ya se llevaba pasando de la raya con comentarios despectivos bastantes días. Era un combate, así que tenía excusa, pero le dí con todas las de la ley, le dejé boqueando y para acabar de dejar las cosas claras, le marqué un puñetazo en la cara justo después, aunque no llegué a dárselo. A partir de ese día, no volví a escuchar ni media palabra.

- Un día iba con la bici cerca de casa y me puse a andar sin las manos en el manillar en plan todo chulo. Perdí el equilibrio y me metí una hostia como un pan, pero me levanté a toda leche y seguí mi camino haciendo como que no pasaba nada. Me vió medio barrio y la rueda de alante de la bici hace unas eses muy graciosas desde entonces.

- En casa siempre tengo el equivalente japonés al Almax, porque mi estómago es bastante delicadillo, sobretodo después de zamparme dos tabletas de chocolate del tirón. Una noche me desperté a las tantas con unos ardores que eran radioactivos, así que fuí al combini de la esquina, pero no tenían los que yo me sabía. Compré otros que salía un dibujo de un estómago sin saber que era un laxante. Me tomé uno y al de un rato otro porque no se me quitaban los ardores… y no se me quitaron, no…. Eso sí, casi me quedo tísico.

- Keri en japonés significa “patada”, pero en Karate si lo combinamos con alguna palabra anterior que indica qué tipo de patada es, se lee “geri”. Por ejemplo: “Mae Geri” o “Yoko Geri” que significan patada de frente y lateral respectivamente. Resulta que “Geri” por sí sola significa “diarrea” y yo me tiré toda una mañana de sábado diciéndole a mis compañeros que estaba preparando mis técnicas de diarrea para el examen de cinturón negro. Así se lo pasaron los cabrones que no me dijeron nada pero se partían…

Y hasta aquí puedo leer, que luego todo se sabe…

:ojetepalinvierno:



Rascatecleao por Tío Tosca a las 05:25
Enchufao en De todo un poco
42 Ikucomentarios (una ikurespuesta)
Lunes,15 febrero 2010

Los dulces del trueno de Asakusa

¡Qué de deporte estoy haciendo últimamente! ¡qué de deporte!, entre Karate y Capoeira me estoy metiendo más tralla que como siga así me van a tener que levantar de la cama por las mañanas con una carretilla. Lo peor es que me hago un lío tremendo, en Karate no me pasa, pero en Capoeira no hay manera y me tiro haciendo cosas de Karate la mitad de las clases, así me va, que ellos se están moviendo todo el rato y yo me quedo más tieso ahí que ni sé.

Pero vamos, que nosotros tres, mis agujetas, mis legañas y yo, os veníamos a contar ésta mañana la parte que falta de la excursión aquella con los del Tokyo Gas. Lo primero que hicimos fue ir a su edificio donde nos soltaron charla, luego nos llevaron a comer al Hotel Hyatt en Shinjuku, y después fuimos a Asakusa a hacer los dulces, que es lo que os voy a contar hoy, y ya para acabar pasamos por la Tokyo Sky Tree que también os lo he contado.

En Asakusa entramos en una tienda, bastante cerca del Sensoji, y en la parte de arriba tenían una planta enorme llena de fogoncillos eléctricos. Resulta que hacen talleres donde te enseñan a cocinar los dulces que venden, así que lo que hicimos nosotros fue cocinarnos nuestros propios dulces, meterlos en una caja, cerrarla y llevárnoslo. ¿Os he dicho que por toda la excursión sólo pagué 2000 Yenes? pues eso, panconqueso.

Los dulces están hechos de arroz inflado, cacahuetes, mantequilla y caramelo aunque le puedes echar lo que te de la gana, claro. Allí nos lo estuvo contando una chica que hizo una tacada despacito para que nos coscásemos bien, y luego hizo una a “velocidad normal”, como lo llamó ella, que se cascó una caja de dulces en dos minutos escasos…

¡¡¡qué máquina aquí Doña Dulcinea!!!
:cocinicas:

Y después de la demostración de la Dulcinea para que quede bien claro quién manda en el lugar, nos puso a cada uno en un fogón y nos iba diciendo cómo teníamos que hacer, más o menos. La verdad es que a mi no me quedaron mal, pero había cada desastre que pa qué y la chica se partía de risa ahí viéndonos, mu maja, si señor. Aunque yo no podría currar en algo así, estaría todo el día metiéndome las cucharadas de caramelo dobladas y me pondría como un manatí !

DSC_0066-2-1.jpg

También os conté que nos dieron un kit para hacer los dulces en casa y por fin ayer me puse a ello y grabé un vídeo. El dolcekit contiene una cazuelilla y todos los ingredientes necesarios, que la verdad es que se pueden comprar en cualquier tienda siempre y cuando no sea un videoclub: caramelo, azúcar, cacahuetes y arroz inflado:

Y monté el estudio de grabación en casa… atención a la intendencia, conviene no quitar ojo primero a la camafutón sin hacer, segundo a la bola de hacer abdominales y por último al trípode haciendo equilibrios encima de la silla de ruedas con la cámara enchufando para abajo en un alarde de estabilidad sin precedentes en el mundo de lo estable:

DSC08986-1.jpg



La habitación se ha tirao con aroma a algodón de azúcar toda la noche, que parece que he dormido en el parque de atracciones, aquí faltaba el gitan dándole al balancé… en fin!, dentro vídeo!

Cocinando Kaminari okoshi from ikusuki on Vimeo.


¡Y éste sábado nos llevan a Narita! ¡Gracias señores de Tokyo Gas! ¡Y vuestro logotipo mola mil!

DSC08989-1.jpg


Rascatecleao por Tío Tosca a las 00:56
Enchufao en Asakusa, Excursiones, Tokyo, Videos
28 Ikucomentarios (una ikurespuesta)
Jueves,11 febrero 2010

Cerrado por hastío

Ayer fue la despedida de la empresa, una cena agridulce en la que nos juntamos apenas cinco personas para dar la puntilla, a base de cervezas y vino tinto, a lo que se veía venir desde lejos y sin embargo no vimos.

Tres de los que estábamos allí también estuvimos en el mismo sitio hace un año, pero acompañados por cuatro veces más compañeros. Tres pares de ojos que hemos sido testigos, jueces y parte de infinidad de situaciones que merecieron la pena compartiendo oficina y corazón con múltiples nacionalidades, costumbres, razas… personas.

Porque si algo ha sido ésta empresa desde que la conozco, hace ya nueve años, es una maravillosa arca de Noé donde irlandeses, koreanos, indios, ingleses, nepalíes, canadienses, alemanes, americanos, chinos y un par de españoles, que recuerde, jugamos a ser salary mans con nuestras conversaciones en inglés de acentos exóticos y nuestro japonés de libro de academia.

También había japoneses, muchos, nunca fueron mayoría pero si la columna vertebral de la oficina haciéndose cargo del teléfono, de las reuniones de trabajo, teniendo infinita paciencia con nuestras costumbres y maneras, tan distintas a las suyas que a veces resultaban ofensivas aún sin pretenderlo. Compañeros obstinados, tozudos y trabajadores hasta, a veces, rozar la sinrazón. Gente de aquí que eligió abrir la puerta todos los días de la torre de Babel y compartir mesa con sus obentos, pero siempre con el mismo entrante: una ensalada de idiomas y costumbres enriquecedoras hasta el extremo.

Ahora desde mi habitación, basta levantar la vista y mirar un poco alrededor para sentir a muchos como pieza muy importante de mi vida: la foto del día que nos fuimos de camping a Kamakura, el grabado de la que fue mi novia por un tiempo felicitándome por mi cinturón marrón, los libros de japonés que compré con Akira, los utensilios de la ceremonia del té con los que, hasta hace nada, iba con Michiko cada martes…

Mil y un recuerdos que se deben seguir recordando, amistades que cuidar, amores que olvidar.

Todo se acabó. Como una película en el cine, como un libro. Ya ha pasado, ya está. No se volverá atrás. Así debe ser.

El día veinte de este mes los dos empleados que quedan dirán adios oficialmente a sus ordenadores, y Michiko y yo seguiremos yendo quizás un mes más. Ella para ultimar los detalles del cierre, yo para tratar de seguir avanzando en mi proyecto, aferrándome a la rutina de ir en bici y cumplir mis horas de trabajo que tanto me conviene. Después, en abril, se acabó lo que se daba. Pasaré por Gotanda de pasada, de visita, a recordar tiempos que ya están maduros y serán viejos pronto.

Todo se acaba. Así son la cosas. No dejo de repetírmelo y sin embargo no me lo creo todavía.

Ayer tuve oportunidad, después de muchos meses, de hablar con mi antiguo jefe cara a cara, de decirnos las cosas de frente con la sinceridad implícita al hecho de compartir cervezas en un bar pasada la medianoche. Nos dijimos mucho, sacamos la basura y aireamos el interior. Teníamos mucho que decirnos y fue bueno hacerlo, porque las circunstancias han cambiado y las prioridades se redefinen, y yo no quería que siguiese deteriorándose la amistad que hice con la persona que me trajo a Japón y me ayudó tanto los primeros meses.

Tanto bien nos hizo que acabamos bromeando sobre espinas clavadas desde hace tiempo, temas tabú de los que nunca habíamos vuelto a querer acordarnos pero que estaban presentes cada vez que nos cruzábamos por el pasillo. Y aún con resaca, me siento feliz de haber cuadrado las cuentas.

Tengo mucho que hacer antes y después de que devuelva las llaves, esto no va a dejarme viéndolas venir, pero me costará asimilarlo porque, a pesar de todos los problemas, de los agobios, de todo lo que pasó que no debería haber pasado, trabajar para ésta empresa ha sido, sin ninguna duda, de las mejores cosas que tengo apuntadas en el libro de la vida.

Descansa en paz, que te lo has ganado después de quince años peleando.

おつかれさまでした



Rascatecleao por Tío Tosca a las 13:36
Enchufao en Vete a saber
52 Ikucomentarios (19 son ikurespuestas)
Miércoles,10 febrero 2010

La pizza de San Valentín

Hoy es miércoles 10 de Febrero de 2010, San Guillermo el Grande, Santa Austreberta y San Regulense Tamagón.

¡¡ Toca post regulero !!
:regulero: :regulero: :regulero:

Tengo unas agujetas que me duelen hasta los padrastros, y con todo el lío de que cierra la oficina ando con menos tiempo que Desmond cuando metía números, así que me váis a permitir echaros un post regulero de éstos que se pone cualquier gaita encontrada por internet, cuatro letras en plan “yo me creo que aporto algo” y se queda uno más ancho que largo con semejante alarde de imaginación y originalidad.

Así que hoy vengo a hablar, con mis santos tamagos perfumados y recién peinados, de la pizza que se han cascao los del Domino’s Pizza para San Valentín contraatacando, o complementando, a la gran tradición esa de regalar chocolate a los chicos por obligación (me encanta, ojalá se exporte):

Yo porque estoy más sólo que el faro de Finisterre, pero vamos, a mi no se me ocurriría celebrar un San Walantains con una pizza. Aunque, oh desdicha, sabiendo como sabemos, mis queridos amigos, que el mundo es regulero como él sólo, no me extrañaría ni un poco así que triunfase la kokoropizza por la cosa de la chorrada de la tontería. Además que sólo está disponible desde hoy hasta el 14.

Despidóme no sin antes redactar el informe de calidad del post:

- Copiao descaradamente de: Japan Sugoi (ojo, que salen gambiteras a la derecha)
- Tiempo empleado: unos 7 minutos y porque me he levantao a por un vaso agua entremedias se subía la foto arramplada de su web
- Reguleranking: el máximo: 5 reguletronchos porque ni vídeo hay

:regulero: :regulero: :regulero: :regulero: :regulero:


:ojetepalinvierno:


Rascatecleao por Tío Tosca a las 03:02
Enchufao en Regulero
51 Ikucomentarios (22 son ikurespuestas)
Martes,9 febrero 2010

La mejor foto de septiembre

A veces pasa tiempo sin mucho que rascar donde lo único que se espera es que el fin de semana no acabe tan pronto. Pero en Septiembre de 2009 había mucho que hacer, había que aprenderse el baile de una vez para salir en Harajuku con el grupo de Yosakoi, había que pulir las últimas katas para la competición nacional de Karate y estar todo lo en forma posible para hacer el mejor papel en los combates.

Demasiado que hacer, tanto que ambos eventos coincidieron el mismo fin de semana, y yo elegí lo que era más mío: la competición.

En Katas fuí un desastre, pero gané tres combates y Nobuaki Sensei me hizo de coach a escondidas en los pasillos porque también era árbitro y no debería estar tomando parte. Pero se fijó en mí y me aconsejó, vió mis combates y me felicitó el miércoles siguiente donde dedicó toda la clase a pulir lo que empezó a preparar para mí aquella tarde.

Al día siguiente uno de sus hermanos, Daizo Sensei, competía en la final de Katas junto a otro de mis profesores, Suzuki Sensei. No ganaron, pero yo estuve allí: en la final de la competición nacional de Karate de Japón del año 2009 en el estadio olímpico de Tokyo viendo a mis profesores competir.

Y recuerdo que me dolía todo el cuerpo mientras trataba de sacar buenas fotos desde las gradas, porque resulta que yo estuve allí abajo peleando justo justo el día anterior.

DSC_0922-1.jpg

Suzuki Sensei a la izquierda y Daizo Sensei a la derecha, ambos en primer plano



Agosto
Julio
Junio
Mayo
Abril
Marzo
Febrero
Enero
Diciembre
Noviembre
Octubre
Septiembre
Agosto
Julio
Junio
Mayo
Abril
Marzo
Febrero
Enero
Diciembre
Noviembre
Octubre
Septiembre
Agosto
Julio



Rascatecleao por Tío Tosca a las 07:00
Enchufao en Fotos, Karate
25 Ikucomentarios (10 son ikurespuestas)
Lunes,8 febrero 2010

De la mano con Toscano: Imanes y ventosas

El espacio se vuelve importante en un piso de veinte metros cuadrados, sobretodo en la cocina donde hay que hacer integrales para que cuadre todo entre el fogón y el fregadero. En mi caso no existe eso de tener una mesa con cajones donde guardar los cubiertos, por ejemplo, así que hay que echarle imaginación para ver dónde metemos los utensilios y que se pueda freír un huevo sin tener que guardar la espumadera en el bolsillo.

Al principio lo que había era una pared que se quedaría en una pared sosaína si no existiera …

¡¡ La sección de imanes y ventosas del todo a cien !!

Hay dos maneras de colgar cosas sin necesidad de hacer agujeros: las ventosas y los imanes. A mi eso de las ventosas nunca me ha inspirado mucha confianza, al final eso se acaba cayendo con el tiempo, pero mira, me trago mis palabras, fijaos todo el tinglao que tengo montado que está colgando de dos ventosas todoacieneras encima del fregadero:

En el caso de los imanes, tenemos todo tipo de inventos, desde pequeñas estanterías hasta ganchos que te aguantan un par de kilos de peso:

Pero claro, para que un imán fone tenemos que tener algo donde se pegue, y una pared no es de hierro… ¡¡no preocuparse, que está todo pensado!!. Al lado de los imanes te venden una plaquilla que se puede pegar en cualquier superficie para que se pueda enchufar un magnetochisme. Ahí va la pedazo de obra de ingeniería de instalación que hice ayer para poner el rollo de papel albal, ojo:

Un día estaba limpiando el baño y llevaba un gancho de éstos de imanes en el bolsillo porque había andado cambiando cosas de sitio en la cocina, y de casualidad me di cuenta que se pegaba en las paredes y toda la pesca!! Eso fue redescubrir el espacio del minibaño, me fui al todo a cien y me traje algunos inventos de putxiglas que pegué en las paredes esas que vete tu a saber de qué están hechas:


¡La de cosas que se aprende por ir…


DSC08785.JPG


:ojetepalinvierno:


Rascatecleao por Tío Tosca a las 05:00
Enchufao en De la mano con Toscano
33 Ikucomentarios
Jueves,4 febrero 2010

La excursión del sábado

El sábado me invitaron a una excursión de éstas que te llevan a hacer un tour por Tokyo, y el caso es que por algo así como 2000 yenes nos llevaban a unos cuantos sitios en bus prácticamente durante todo el día.

Ésto estaba organizado por Tokyo Gas, así que el asunto era que si aguantabas una charla que te daban en sus instalaciones en Shinjuku, ellos te llevaban por ahí de viaje. Así que allí estuvimos prácticamente una hora dentro de su edificio viendo distintos prototipos de cocinas, sistemas de seguridad contra terremotos u incendios, técnicas de ahorro de energía… en fin, lo típico a lo que te pueden llevar con una excursión de la escuela. La verdad es que, salvo el tour por los diferentes tipos de cocinas que casi me quedo sopa, el resto estuvo interesante.

Después de eso, nos llevaron a comer al Hotel Hyatt de Shinjuku, ni más ni menos que a la planta 41. Este es en el que se queda el cazafantasmas viejuno en Lost in Translation (que el tío está todo viejuno pero sigue teniendo una cara de chiste que pa qué!!)

DSC01013-1.jpg

Bueno, pues allí nos subieron al restaurante donde un tío te venía y te ponía la servilleta en las rodillas y te recogía las migas de pan a la que pestañeabas. Zampamos un menú que estaba buenísimo incluyendo un postre de chocolate que yo me quedé chato y todavía ando intentando deschatearme…

Y aprovechando que teníamos un rato, yo me puse a sacar alguna foto desde allá arriba, que seguramente no vuelva yo en la vida ahí…

Después de ésto, nos llevaron a Asakusa donde hacen unos dulces tradicionales que venden allí mismo, pero resulta que en la planta de arriba tienen el tinglado preparado y te enseñan a cocinarlos!!. Así que allí estuvimos haciéndonos los dulces que después nos llevamos para casa… pero esto ya si eso lo cuento otro día en condiciones porque resulta que nos dieron un kit para poder hacerlos en casa y esto es menester grabarlo en un vídeo para que veáis cómo se hace!




Rascatecleao por Tío Tosca a las 07:52
Enchufao en De todo un poco, Excursiones
48 Ikucomentarios (22 son ikurespuestas)