El blog sobre Japón de un tío que SI está en Japón!!

El año que más mentira me parece que sea Navidad, quizás porque no se parece en nada a ninguna de las anteriores. Para bien y para mal.

Para bien porque no estoy solo, creo que casi no lo he estado desde que llegué aún sintiéndome así muchas veces porque poco tardaron en adoptarme. Y últimamente no me siento así casi nunca, a pesar del frío.

Para mal porque mi familia está lejos y sólo conozco a mi sobrina de dos años por pixeles que a veces vienen en colores a enseñarme a quien se parece, y otras en forma de letras que su padre junta para contarme cosas de ella que me suenan a cuento, a fábula que odio no estar viviendo.

Para bien porque aquí la vida no se para, y el día de Navidad tengo el examen de segundo dan de Karate con Hirokazu Kanazawa lo que hará que si apruebo, sea, como poco, el día de Navidad más especial y original de mi vida.

Para mal porque nochebuena no se sentirá como tal, ni yo aquí, ni mi familia allí. Y ya van tres.

Para bien porque tengo la agenda llena de noches a compartir con gente de aquí a año nuevo, todas las noches con personas distintas, todos amigos de los de llamar amigo.

Para mal porque no hay paga extra, ni chocolate con churros, ni turrón de Suchard.

Para bien porque tengo con quien comerme las uvas una a una, mano a mano hasta doce, beso a beso hasta mil.

Para mal porque no podré quitárselas a Javi mientras se las come él y me perderé sus carcajadas.

Para bien porque estoy feliz, porque quiero a los míos más que nunca a pesar de la distancia y ya hay planes para volver a verles, porque me salen los sueños y la mayoría de las veces siento que estoy jugando a vivir meciéndome por los meses, riéndome con cada hora.

Para mal porque tardaré un poco más en conocer a Beñat y me pasaré otro año sin volver a ver tantas caras que querría ver, tantas… que sería de mal gusto nombrar sólo algunas.

Para bien porque yo venía a escribir sólo un párrafo para enseñar un vídeo que grabé sobre un espectáculo de luces y música que tienen aquí montado, y me ha salido todo esto que ya el vídeo da igual.

Para mejor porque no se me ocurren más para males.




Una nueva vida, ya enrutinada pero distinta cada vez, mucha gente nueva a la que pillarle el sonsonete cada día. Encuentros fortuitos, o de los otros, ¿cómo distinguirlos con sólo dos meses?, si apenas me sé ningún nombre más allá de un par de mesas desde la mía.

Primeras frases compartidas con el nuevo que inician la imparable e inevitable cadena de forjar primeras impresiones que le acompañarán a uno hasta mucho tiempo después sin que importe lo acertadas que seguramente no serán.

Uno hace lo que puede por mantener alto el listón. Al fin y al cabo, es todo un arte ostentar el cargo de farolo sin que se le despeine a uno la dignidad.

– Okar
– Jaja, no, no, Oskar, como los de Hollywood
– Orkas
– Oskar, con S después de la O y acabando en R

– ¿Tu mujer es japonesa, verdad?
– ¿Mujer? no no, si yo no estoy casado, ¿tan mayor me ves?
– Pues mujer no tendrás -de repente se pone muy seria-, pero novia tienes que tener seguro. ¿Es americana o española?
– No, es japonesa, pero tengo desde hace cuatro días, no te creas.
Yappari, ya sabía yo. ¿Y porque no te has casado todavía? ¿tienes muchas novias más y no sabes con cual?
– Ehh, pues claro que no, no no, que voy a tener!
– Hai hai

– Osukal
– Casi! sólo que al final es una R. Oskarrr, aunque tampoco importa! RRRR
– RLLLLLL

– Estamos aquí comentando en el equipo… ¿tu eres vasco, no?, vamos que tu no eres Español
– Jodé, ¿hasta aquí va a llegar la gaita?
– Porque Bilbao es España, pero tu no crees que lo sea, ¿no?
– Pues mira, yo nací allí pero mis padres son de Extremadura, el sur de España, así que fíjate tu lo que me importa a mi toda esta historia
– ¿Esto no es como lo de Irlanda?
– Jodé macho, ¿y si nos ponemos con el API de Google Maps?
– Ya sabía yo que tenía razón y tu no eras de España
– Ala pues

– Muzukashii naaaa.
– Ah ya sé, mira, aquí en la tarjeta del banco lo pone en Katakana
– OSUKARU DIASU TOSUKA-NO. O-SU-KA-RU… Osukaru, Osskarr
– Así!! esa última ha sonado muy bien! pero no te preocupes mucho que no importa, eh?
– ¿Pero que es TOSUKA-NO? ¿porqué tienes tres nombres?
– …

– Mesa, silla, cuchara, reloj -en perfecto castellano me dice palabras uno de los compañeros filipinos
– Jodo! ¿pero tu me entiendes cuando hablo?
– No, pero hay muchas palabras que decimos igual, seguro que mi abuelo era pariente de tu abuelo o algo así.
– Vaya historia, que curioso
– Camiseta, Zapatos, Cabrón, Puta
– Jajaja, también te sabes las palabras útiles, ¿eh?
– ¿Cómo se dice tetas? -entiéndase que lo pregunta en inglés
– Pues tetas
– ¿Y tetas grandes?
– Tetas grandes
– “Tetas grandes” “tetas grandes” -y se pira corriendo a contárselo al otro compañero filipino descojonándose por el camino

– Díaz es por parte de mi padre y Toscano por parte de mi madre, en España es así la cosa
– ¿Y para que quieres dos family names?
– No es que los quiera, pero la verdad es que me gustan los dos, es como un poco más de identidad que sólo nombre y apellido, ¿no?, no sé
– ¿Pero Toscano no es italiano? ah vale! tu naciste en Italia y te fuiste a España después.
– …

– Hola buenos dias chingado -me dice el chico alto de Oregon en castellano con acento de México
– Jaja, ¿y eso?, empezamos bien tu y yo
– Hijo de la chingada, cabrón, mi casa tu casa
– No si al final la vamos a tener tu y yo
– Eso es todo lo que sé de español, ahora que estás tu aquí lo mismo me pongo a estudiar otra vez
– Pues ándale

– Tío te vistes que parece que vas a una cena de gala
– Jodo! ¿por llevar camisa?
– Camisa y zapatos, aquí ya sabes que no hace falta ir elegante, ¿no?, que puedes llevar vaqueros
– Si si, ya veo, pero la verdad es que tengo ropa “de oficina” que prefiero ponerme entre semana porque de la otra no tengo tanta, y ahora en invierno con camisa se está mejor
– Ah, ya veo, ya -y se marcha a su sitio. Cada día al entrar me hace un análisis de arriba a abajo y no digo yo que no tenga un RopaOskar.xls creado en su ordenador.

– ¿Qué tal tu primer mes en la ofi? ¿te vas acostumbrando?
– Es muy raro todo, desde levantarme por la mañana pronto, coger el tren lleno de gente… pero me estoy acostumbrando muy rápido
– Ah que tu trabajabas desde casa antes, es verdad, para la empresa de Irlanda, ¿no?
– Jodo, ¿y tu como sabes eso?
– Err, bueno, yo, es que, me tengo que ir que he medio quedao -y así me di cuenta que mi curriculum lo había leído hasta el conserje

– Mi madre y el padre de mi madre tenían el apellido Toscano, y por eso lo tengo yo, pero que se sepa no somos de Italia, aunque vete a saber.
– ¿Pero con tanto nombre, cómo te tenemos que llamar entonces?
– Lo normal siempre es llamar a la persona por el nombre propio, vamos, Oskar
– Okar
– Eso! Okar!




Parto de la base de que seguramente no me creerá nadie, pero hace unos cuantos domingos vi a Obama, el de verdad, el de las Américas, el del hai dekiru.

El caso es que nos fuimos a Kamakura porque se nos había antojado ir al Hasedera, y cuando llegamos a la estación de Hase había montado allí un cristo que el Daibutsu tiritaba. Estaba todo lleno de policías, que no te dejaban pasar prácticamente por ningún lado, yo no he visto tanto policía junto en mi vida, que además no daban abasto con lo del APEC ese que hubo en Yokohama y habían venido grupos desde Kyoto y toda la pesca.


Tenían Kamakura sitiado, partido en dos, la parte de los templos y el Daibutsu por un lado y el resto por el otro. Llamaré Kama a la primera parte y Kura a la segunda siguiendo mi reconocido instinto gramáticodivisor. Total, que en Kura pa ver no hay nada, las cuatro casas donde estaban los vecinos acojonados por ver a tanta gente junta por los alrededores y un restaurante de curry petado hasta las trancas. Haciéndose la Kama estaba Obama (poroporoporoporo-chanchán!, redoble de tambores!!, festival del humor!!, llevaba preparándola todo el párrafo!!, tintirutin chim-pón!).

Como aquello no se movía, nos piramos pa la playa para darnos por lo menos un paseíco viendo la mar salada, pero mira tu que nos la tenían cerrada también!!! No we can’t!!

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Ya decidimos quedarnos para ver si le veíamos, y cuando estaba llegando grabé este vídeo donde NO se le ve, pero casi. Yo si le vi, lo juro, pasó en el segundo cochazo negro ese y estaba mirando a la gente sonriendo, no saludaba ni ná. No perdáis tímpano a la voz de gilipollas que me sale cuando le veo, es gratis:

Después el tío se piró y vimos por la tele al Daibutsu y a él mano a mano, anda que no. Ahora que por lo menos no nos chustó el domingo del todo porque nos cascamos una comilona chata…

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OJO! REGULERO PART ALERT!!
:regulero:

Ahí va un vídeo que ha hecho otro metiendo mil horas y yo enchufo en 2 segundos. Es la crónica de la visita, tiene huevos que se zampó un helado de té verde (matchá en japonés) y ahora le han cambiado el nombre y lo venden como Obamachá!




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Me gusta ver que hacen otros que están en situaciones parecidas a mí, curiosear a que se dedican cuando no están currelando… lo que les gusta o deja de gustar, los sitios a donde van… Así saco mis conclusiones, por ejemplo podría decir que la mayoría de los que estamos aquí somos aficionados a la fotografía y más o menos todos tenemos una cámara que no es de las chiquiticas y nos gusta salir por ahí a sacarle los colores saturados a los Tokyos. Cuando digo los que estamos aquí no me refiero a todos los extranjeros del mundo, sino a los que me pillan cerca: amigos y conocidos, del resto ni idea.

El caso es que me ha dado por pensar que resulta curioso que estando donde estamos, sólo un ínfimo porcentaje de los que me rodean se interesan o hacen algo relacionado con la cultura de este país más allá de conocer todos los bares que se pueda (noble y nunca bien ponderado arte, por cierto). Quitando a los tres o cuatro extranjeros que van conmigo a Karate, está David que practica Taiko y toca la flauta Shinobue más bien que bien hasta donde yo he podido escuchar, después estaba el americano de mi anterior empresa que hacía Judo en el famoso Kodokan de Tokyo y Jorge con el que me juntaba yo para ir al Yosakoi. Hasta donde puedo recordar ahora mismo, no hay más que rascar.

Esto no es bueno ni malo, que allá cuidaos cada uno con su vida, ojo no nos equivoquemos que a mí me da igual lo que haga cada uno o deje de hacer. Es más, seguramente si nos ponemos en el caso contrario, no creo yo que todos los japoneses que fuesen a Bilbao se pusiesen a aprender el aurresku, esto va más dentro de los intereses, aficiones o ganas que tenga cada uno de hacer cosas nuevas (aunque mi profesora japonesa iba al Euskaltegi a aprender Euskera con dos tamagos).

Total, que me enrollo, hay que ver lo chapas que me vuelvo con los años… a lo que voy es que es cierto que cuesta acceder de alguna manera a estos mundos, que hay barreras que superar empezando por el idioma y acabando por la vergüenza o miedo que le dé a cada uno ponerse a hacer algo nuevo codo propio con codo ajeno. Así que me alegré muchísimo cuando Guille dijo que se había apuntado a Kendo, de alguna manera sabía que iba a tener oportunidades para ver un poco más en profundidad cómo se practica en Tokyo una de las actividades japonesas más tradicionales.

Y aunque siempre iba dejando lo de ir a verle, que mejor que su examen de cinturón negro para aprovechar y tratar siquiera de intuir de que va eso de las armaduras y las espadas de bambú.

Veo normas de cortesía, saludos, rituales antes, durante y después de cada combate. Mucho y nada que ver con Karate. Escucho gritos, algunos fingidos y otros tan de verdad que parecen multiplicar la dureza de la espada de madera empequeñeciendo al adversario, a los jueces, al mundo.

Me veo dentro de una película con Guillermo de protagonista, único extranjero, aire humilde pero valiente, nervioso a ratos, semblante amable desde el minuto uno en que le conocí, el día que le vea enfadado temblaré porque se acabará el mundo o se caerá la luna.

Por el número adivinamos que le toca salir, pero no sabemos muy bien quien es… Nerea mira los pies porque dice que se los conoce y cuando le identifica a ese es al que seguimos. Yo no las tengo todas conmigo, pero en cuanto suelta su primer grito, se me quitan las dudas. Que fácil parece y todo lo que habrá tenido que sufrir para estar donde está, rodeado de los que está, siendo quien es.

Con dos cojones, y hay tristes que dirán que es suerte.

Acaban los dos combates y yo no sé si habrá aprobado o no, pero me ha encantado. Le he visto ágil, fuerte, asentado… parecía saber lo que se hacía y aunque se ha llevado más de un golpe, también ha repartido lo suyo. No le haremos enfadar cuando lleve paraguas.

Viene un rato, poco, nos dice que lo ha hecho bien, que está contento, que esa parte la ha pasado, pero que le quedan katas. En mi mente de karateka visualizo a alguien en el medio atrayendo todas las miradas hacia una serie de movimientos aprendidos y repetidos, supongo que con una espada. Pero no, los katas de Kendo son por parejas, uno ataca, el otro defiende y contraataca, como lo nuestro de kumite, quizás puntuando lo mismo: técnica, sensación final…

Vuelve a salir y casi no me da tiempo a grabarle, la cámara hace rato que dice que no puede más pero consigo exprimirle un par de minutos a la batería. Esta vez tengo claro quien es, porque sin nada cubriéndole la cabeza anda que no destaca.

Ha aprobado, eso nos parecía a todos, pero está bien saberlo oficialmente porque ninguno de los que estábamos allí entendíamos mucho. Toca celebrarlo y ver las fotos y los vídeos con calma, y felicitarle muchas veces para que siga motivado, no lo deje nunca y me siga invitando a verle. Las cervezas aparecerán solas en la mesa, como siempre pasa con este hombre.

¡Enhorabuena de nuevo, campeón!



Viernes viernero,
a ver si recupero,
la gran tradición
de echar a traición
un post regulero

:regulero: :regulero: :regulero: :regulero:


Ya iba tocando un post de esos de cortapegar, que es menester hacerlo hasta que no queden ces ni uves visibles en el teclado y quedar como un señor, que no todo va a ser pensar y esforzarse, hombre. Total, que llevo unos cuantos días leyendo gilipolleces supinas sobre que me molesta esto, que me molesta lo otro, que si dicen que todos los japoneses tal, que todos los españoles cual, que si los latinos esto… ¡venga ya, copón!, a veces me da la impresión de que tenemos cuatro años todos, ¿todavía no estáis por encima de tanta payasada?, ¿no tenéis una vida que vivir así como pa vosotros sin preocuparos por las payasadas ajenas?.

Pos se ve que no, hay que ver. Resulta que llevan vendiendo no se cuantos años una tontada de disfraz que me tiene ofendidos a un huevo de extranjeros. Es un kit que se llama “Hello Gaijin-san” donde te venden una nariz grande postiza y unos ojos azules, en plan estereotipo del bárbaro blanco de allende los mares. A mi me parece simpático, coño, somos distintos, tenemos la tocha más grande y los asiáticos no tienen los ojos claros ninguno, esto es así, ¿porqué no hacer un disfraz?, yo si en Halloween hubiese visto alguno me habría descojonado vivo!

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Pues no, como somos medio tontos y no somos capaces más que de ser unos vinagres, pues vamos y nos mosqueamos protestando por semejante producto racista. Así va el mundo, que hasta han puesto un teléfono y un enlace al formulario de contacto de la compañía que lo fabrica para quejarse y que dejen de hacerlo. Madre del amor hermoso.

Ala, buen fin de semana, yo me iré a ver al Guille el domingo dar palos!

:gambi: :ojetepalinvierno: :gambi:



Mucho ha pasado desde aquella semana en que se lío pardísima en mi empresa anterior, no me había vuelto a acordar hasta hace un rato que revisando fotos para el ikulibro me he encontrado con las de la tarjeta de visita que dejó uno de los policías en mi mesa.

Que iba a haber lío se veía venir desde que llegó el irlandés, un tipo lleno de complejos acentuados por su propio ego que trataba de ocultar con palabrería vacía. Incomprensiblemente, me lo hicieron jefe del departamento de diseño, lo que tampoco era decir mucho en una empresa tan pequeña. El tío era un borde, con todo el mundo, no era capaz de tener una palabra amable con nadie, su manera de conversar era hablando más alto que el otro en vez de dejar que acabase y no digo yo que no tuviese talento para el diseño, pero yo la verdad es que no se lo acabé de ver.

Por aquél entonces yo cometí uno de los errores más gordos desde que llegué aquí, y es que me eché novia dentro de la empresa. Ella hablaba inglés veinte veces mejor que yo, tenía muchísimo genio y aunque a veces era algo bonito trabajar juntos, lo cierto es que acabamos por no saber distinguir los compañeros de trabajo de dentro de la pareja de novios que éramos fuera. Total, que tampoco viene al caso, porque el caso es la que se lió. Ella fue la primera, mi novia, la primera que se cansó de aguantar a un tarado que parecía estar enfadado siempre y le contestó, le contestó muy mal, le montó un circo que no digo yo que estuviese justificado siendo él su jefe, pero que tenía que acabar montándose de alguna manera. Y la echaron, directamente, sin darle tiempo a disculparse, al día siguiente le dijeron que no volviese.

Ella las pasó putas, esto lo sé yo mejor que nadie porque me tocó muy de cerca, pero bueno, en la empresa pronto le encontraron sustituta, una chica recién salida de la universidad que parecía no enterarse de la misa a la media y que ponía todo su empeño en sacar las cosas adelante.

El otro estaba más calmado, como si el sacrificio de la anterior hubiese aplacado su ira al estilo de los Dioses… poco duró el asunto, día si día no le acabó por hacer la vida imposible a la otra pobre que más de una vez salió a la calle con la lágrima asomando. Así hasta que la vimos un día sacando fotos de la oficina: a su ordenador, al del jefe, a los papeles del presidente… hasta que alguien le preguntó qué andaba haciendo y entonces ella se fue para no volver, así tal cual.

Los que si que volvieron fueron tres sindicalistas que parecían más yakuzas que otra cosa. Entraron en la oficina por las malas exigiendo hablar con el presidente, le llevaron unos papeles por los que decían a gritos que debían darle una indemnización a la chica por maltrato en el trabajo, que hasta que no los firmase de allí no se iban. Y no se iban, no… se dedicaron a pasar por las mesas de cada uno de nosotros en plan provocando, sin llegar a tocarnos ni tocar nada, pero riéndose y hablando entre ellos con un tono despectivo que acojonaba. Yo pensaba que como me tocasen, soltaba una hostia y salía corriendo, por mucha razón que creo que tuviese la chiquita… la cosa estaba muy tensa.

Hasta que llegó el presidente y la tuvieron gorda, gordísima que casi se pegan. A grito limpio en japonés se llamaron de todo, se empujaron, llegaron a las manos y a los pies, pero de allí no se iban. Entonces llamaron a la policía, y llegaron cuatro, dos detectives con traje y dos policías de uniforme y se dedicaron a hacer preguntas a todo Cristo mientras echaban a los semimafiosos. Sacaron fotos de todo y de todos, nos interrogaron uno por uno y a mi me tocó contar en japonés todo lo que supiese sobre la situación, lo cierto es que me explicotee como pude, que seguramente fue poco y mal. A partir del día siguiente por miedo a que volviesen, la puerta de la empresa estaba cerrada y sólo los que teníamos llave podíamos entrar.

Al de unos días llegó una citación judicial y por lo que sé, la empresa tuvo que pagar finalmente indemnización por la forma en que hicieron las cosas con esta pobre mujer, que demostró tener unos huevos como Daibutsus. Yo tuve movida gorda porque comentando la jugada por el messenger con otra compañera de trabajo, resulta que estaban monitorizando todas las conversaciones y el susodicho irlandés llegó a leer poco más o menos que le llamé hijo de la gran puta, merecidamente por cierto. El presidente me “sugirió” que le pidiese perdón, pero yo no lo hice nunca porque me tomé que me espiasen como una ofensa personal. Al de un mes dejé la empresa, al de tres meses cerraron y entonces yo seguí trabajando en el proyecto desde casa, el resto más o menos ya lo sabéis. Ahora estoy felizmente empleado en otro sitio que parece normal, hasta el momento, tocaremos tofu por si acaso.

Hay que ver. Ya es la segunda oficina en la que estoy que pasan movidas gordas, una en Bilbao y otra en Tokyo. ¿Seré yo? madre mía… de momento el messenger no me lo he instalao, no vaya a ser que nos soltemos…




:ojetepalinvierno:


En Ibaraki, a hora y pico de Tokyo, está la ciudad de Hitachi donde desde que se descubrió cobre allá por el año 1600, no se han parado de crear fábricas e industria alrededor del metal. A mi me sonaba el asunto por la empresa de mismo nombre, y es que se fundó en esa ciudad y parece ser que después del gran terremoto de la región de Kanto de 1923, fue de las pocas que quedaron en condiciones así que la ciudad prosperó muchísimo. Luego ya vinieron los americanos que sabían que era un punto importante, y se dedicaron a tirarles bombas durante la segunda guerra mundial, pero bueno eso es otro tema.

Pues en el mismo sitio donde después de la guerra los americanos se quedaron una campa para seguir practicando bombardeos, ahora tenemos un parque enorme que queda al lado del mar. Cuando digo enorme, es enorme, tanto que hay un tren-autobus que te va llevando por los distintos lugares porque no hay tutía de recorrérselo andando. Nosotros fuimos porque nos llamó mucho la atención unas fotos de una especie de colina con unos arbustos rojos que parecían de otro planeta, y para allá que tiramos aprovechando un domingo.

Lo primero que vimos fue un parque de rosas, muchos tipos de rosas distintos, la mayoría gabachas, que por lo visto son famosas, no si los gabachos al final van a tener de todo, sólo les falta nacer desencabronaos:

Yo sacando fotos a las flores y a un perro, Dios santo, en qué demonios me he convertido, que alguien venga a darme bofetones ya!!!! en el nombre del padre! en el nombre del padre! sal de mi cuerpo!!

En fin, después había un pequeño parque de atracciones para la chavalería, y menos chavalería también que yo estaba deseando montarme en todo!

Y ya después, por fin, llegamos a la colina marciana, la pequeña montaña llena de gizmos agachaos que te deja con miedo mirando al cielo no vaya a ser que llueva y se líe parda:

La cosa pilla lejos, como hora y media desde Tokyo entre tren y autobús, pero a nosotros nos mereció mucho la pena. Yo en mi vida había visto unos arbustos de este color puestos así, de verdad que parecían animales con pelo ahí recostados. Nosotros llegamos un poco tarde, parece ser que un par de semanas antes estaban todavía más rojos. En cualquier caso, salimos muy muy impresionados de allí, era como estar en otro planeta!


:ojetepalinvierno:



Esto del buscamiento de currelo digo yo que dependerá mucho de lo que se mueva y por donde lo haga cada uno, así que no me toméis todo al pie de la letra y luego me vengáis pidiendo cuentas si no sale la cosa. Yo cuento aquí lo que he hecho y lo que yo creo que sería mejor hacer, que lo mismo he conseguido curro de chiripa, o lo mismo no, que el lo mismo lo mismo es lo mismo como lo mismo no es, que para eso está ahí mismamente.

Total, yo tiré al principio por preguntar a los amigos del ramo, que son la gran mayoría (lo que no quiere decir que sean muchos). Por cierto, hay que ver que bonico seria tener amigos cocineros o barmans, pues no, casi todos rascateclas ahi!. Bueno, pues poco más o menos todos me vinieron a decir que en Tokyo la cosa se hace por recruiters. Esto que suena a serie americana, no son más que empresas de selección de personal evolucionadas, normalmente te registras en su web y te llaman para una entrevista en sus oficinas donde vas paso a paso contándoles tu vida laboral, el tipo de trabajo que te gustaría y el sueldo que más o menos te cuadraría. A partir de ahí, ellos te buscan ofertas de trabajo, si hay alguna que pinte bien, lo que hacen es maquearte el Curriculum para dar énfasis en lo que ellos creen que importa en ese caso, y si es menester, pues te concertarán una entrevista con la empresa real, la que está buscando a un rascayú de buena familia como tu para sus filas.

Si la cosa sale bien y te quieren coger éstos últimos, el papeleo lo haces con los recruiters, vamos, que vas a currar a esa oficina pero tu empresa es la otra, aunque no la pises más que para firmar los papeles.

Es una mierda o está muy bien, depende de como se quiera ver. Un vinagres podra empezar aquí a decir que son unos ladrones porque se quedan parte de tu sueldo, que un ojete pa las subcontrataciones y obviedades del pelo. Lo que yo he visto es que he conseguido curro en una empresa grande gracias a ellos, que las condiciones son muy buenas, que me tramitan visado, seguro medico y todo el tinglao, y que me han tratado guay. Si no hubiese sido por esta gente, sería prácticamente imposible que hubiese yo entrado a trabajar donde estoy. Claro está que en un mundo ideal las empresas contratarían directamente a gente dándoles el sueldo que se merecen sin intermediarios, pero en ese mismo mundo perfecto tampoco existiría Sookie, y el que hace de hijo del Águila Roja se habría metido a FP a hacer fontanería en vez de a actor.

A lo que íbamos, que tu no sueltas un duro nunca, todo esto es gratis, aunque claro, ellos le cobran más al cliente de lo que te pagan a ti, pero hay que entender que te buscan curro y te ofrecen asesoramiento y en todo ese periodo no les das nada, ni después tampoco, al menos conscientemente.

Así que el primer paso: traducir el Curriculum al inglés y registrarse con todos los recruiters que se pueda:

Robert Walters
Wall Street
Skillhouse
Hays Recruiting
Bios
East West Consulting
Next Move Japan
Vision Consulting
Tradewinds Consulting
Stoneman Corp
Nexus Corp

Algo importante: la mayoría de las ofertas de trabajo las comparten entre ellos, es decir, que es probable que estemos yendo a por la misma oferta de la misma empresa final a través de dos recruiters distintos, por ello es importante llevar la cuenta de a por cual vamos y con quién. Los recruiters nunca harán nada sin consultarte, siempre te llamarán para contarte lo que han encontrado y te preguntarán que hacer. Además, ellos saben que es normal que uno esté registrado en más de una, así que se puede decir abiertamente que ya se ha echado en tal o cual oferta a través de otros.

Corto aquí el rollo para decir que el 90% de los recruiters que me he topado son unos siesos fríos que han pasado de mi, excepto dos: Skillhouse y Roberts Walters. Uno no espera que le pongan un plato de aceitunas en la puerta, pero al menos un mínimo de interés y trato humano, ha habido un par con los que repasé el Currículum en 2 minutos y luego no he vuelto a saber de ellos.

El segundo paso es ir a lo infojobs estilo Tokyo: tirarse media vida registrándose en webs de empleo rellenando mil millones de campos con lo que has hecho desde que saliste de EGB, recreos incluidos. Es el coñazo mayor del reino de nunca jamás, pero el que algo quiere algo le cuesta mis queridos chatos morenos, que a casa no te van a venir a buscar.

Una vez que lo haces, lo suyo es recorrérselas todas las mañanas viendo lo que hay y apuntándose a todas las que se pueda, se cumplan todos los requisitos o no, que nunca se sabe. Este mundo se solapa con el de recruiters porque muchos ponen las ofertas de empleo ahí directamente, así que no es raro que te contacte un recruiter en vez del cliente final. Es igual, lo importante es no perder oportunidades, y mi currelo lo conseguí así: web de empleo – recruiter me contacta – entrevista con ellos – echamos a otra oferta que no tenía nada que ver y por la que no dábamos dos duros – me cogen y aquí estoy.

Aquí van las que he usado yo, sobretodo y con mucha diferencia, la primera:

Careercross
Daijob
Job Japan
Find Jobs in Japan
Job Dragon

El tercer paso que seguí yo fue ir a por las empresas directamente, es bastante improbable obtener respuesta, pero mejor eso que estar tocándose los colganderos a la hora de comer y luego quejarse de que el mundo está en contra de tu raza de demonio blanco. Uno se va al Google y se pone a buscar empresas de IT, que hay millones, o las mismas que ponen ofertas en las webs de empleo, yendo directamente a por ellas. Practicamente el 90% de las webs de estas empresas tienen una sección de empleo, y si no, mail al canto a la seccion de “Contact Us”. Yo así he hecho dos entrevistas, a parte de las tres que hice con Google, aunque sin éxito ninguna, contando las de Google (ellos se lo pierden, anda que no iban a ganar en gambiterismo!).

Lo importante es que siempre hay algo que se puede hacer, o así lo veo yo: el listado de empresas de informática – IT en Tokyo es interminable, me podria tirar enviando CVs hasta mayo, y entremedias a aprender lo que se pide, que teniendo una mínima experiencia programando, es cuestión de acostumbrarse a la sintaxis de los nuevos lenguajes de programación / frameworks.

Hablando de, aquí va lo que me han pedido a mi, lo que se cuece en el nabe currelero:

Java: hay ofertas, bastantes, de programadores senior, todas para el mercado financiero, todas te piden tener experiencia en el sector de los billeticos. Java en Tokyo se usa para tradings y bancos, hasta donde yo puedo leer. Todavía se oyen palabras como Struts / Spring, pero sobretodo movida de trading, transacciones, procesos multihilo en tiempo real y un protocolo llamado FIX o no se qué.

PHP: tambien hay, más de las que yo pensaba, pero con algun framework: Zend y CakePHP los dos que más. Me da rabia porque estoy convencidísimo que está tirao aprender alguno sabiendo ya PHP y mucho de los equivalentes en Java, hubo una oferta en concreto que si me hubiese pispao del Cake, estaría dentro. Es más, llevo en el curro de ahora una semana aprendiendo por mi cuenta y es la chorrada más gorda que ha parido bit.

C++, C#, Objective C: anda que no se nota el asunto iPhone / iPad, había de vez en cuando ofertas orientadas al desarrollo de aplicaciones para estas plataformas donde parece que poco a poco todas las empresas de desarrollo se estan mojando. Y esto ira a mucho mas con la Apple Store de aplicaciones, un ojo puesto dejamos al asunto, aunque ponte a reaprender C después de media vida currando en Java (ojo, que si hay que hacer, se hace, que no estamos para romper nóminas).

Perl, Python, Ruby: hay, es como el kit: te piden los tres, en plan sabes Ruby y alguno de scripting y te ajuntamos. Habia menos que de Java / PHP, pero suficientes como para tener en cuenta aprender en un futuro no demasiado lejano.

JLPT nivel 2: la mayor de las trabas, el mayor obstáculo con el que me he topado, ni con Parkour había manera de saltar este muro en el 90% de las entrevistas que he hecho. Rabia infinita: puedo manejarme con japonés sin demasiado problema dentro de la empresa, pero no es suficiente, hay que saber leer y escribir. Hay que entender, por encima de todo, que estás en Japón, que vas a trabajar en una empresa japonesa, que es algo tremendamente básico que sepas japonés. Uno puede pensar que total, programando da igual que no hables el idioma, pero es que no es así. Un tío al que hay que hablarle en inglés es un problema o lo va a ser en alguna ocasión: no se coscará de una llamada de un cliente, habrá que traducirle emails, cualquier papeleo que tenga que hacer fuera va a tardar el doble…. es de sentido común. No saber japonés hace que el porcentaje de ofertas de empleo al que puedas aspirar se reduzca a un 25%, sin exagerar. Lo entiendo, lo acato, y me enrabieto por no haber espabilado los últimos 4 años para haberme sacado el nivel 2, que es del que se empieza a hablar aquí. El 3 no vale para nada, es así.

Y hasta aquí mi experiencia de búsqueda de curro… desde que me puse en serio hasta que me senté en la silla de la oficina han pasado unos dos meses y medio en los que he podido hacer, sin exagerar, unas veinte entrevistas entre recruiters y empresas. De todas esas no he descartado yo ninguna, y he aceptado la única en la que me han hecho una oferta real. Creo firmemente que si hubiese tenido el nivel de japonés requerido, hubiese podido hasta elegir. Ahora toca hacerlo lo mejor que pueda donde estoy para que dure más tiempo, y de mientras estudiar para el JLPT 2 con toda mi alma.

¡Mecagüen!

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Aquí va el primer y único combate… a ver que se entiende aquí…


Pues lo que pasó es que me descalificaron por falta de control, hubo dos patadas que le dí en la cara y reconozco que la segunda fue bastante fuerte aunque no estoy para nada de acuerdo con la primera amonestación. En cualquier caso esto no tiene nada que ver con racismo como han dicho por ahí, eso segurísimo.

Si en la anterior competición parece que faltó un poco más de fuelle, en esta por lo visto me pasé… habrá que intentar dar con un término medio para la siguiente. A pesar de haber perdido tan pronto, hay algo de lo que estoy muy contento: controlé muchísimo los nervios, estuve muy sereno todo el combate. Creo que sigo por el buen camino. ¡Ahora a por el examen de segundo dan, que lo tengo el día 25 de Navidad! Oss!!!

Aquí va otro vídeo del mismo combate grabado desde otro ángulo por Alain, en éste se ve la cosa un poco más clara:



Menuda semana llevo… desde que he empezado en la oficina no estoy en casa nada más que un ratico a las noches, lo justo para meterme al sobre, y es que como salgo un poco tarde, ando cuadrando mi vida para seguir haciendo lo mismo que hacía antes. Por ahora va la cosa bien, no me quejo ni un poco así, que de amargaos está el mundo a rebosar.

Total, que este fin de semana viene pardo: mañana competición de Karate, el campeonato de Otoño de la ciudad de Ota. Ya iba tocando, hace un huevo que no compito y tengo muchas ganas!. Si en la última salí contento porque me veía más ágil quizás por Capoeira, ésta vez ¿se verá algo distinto por el Parkour?, jaja, si veo que el tío se pone farruco echo a correr gradas arriba!

Encima, estreno Karategi, que los colegas de Tokyo pusieron bote y me compraron el más rechulo que había… ganar no se si ganaré algo, pero voy hecho un San Luis!!

Dicen que se vienen a verme, si a alguno más le apetece y no tiene nada que hacer mañana por Tokyo, que sepáis que se llega en un titá desde la estación de Heiwajima, que queda allá por Shinagawa. El sitio es el “Oomori Sport Center”, vamos, un polideportivo de los de toda la vida, ahí va un mapica:


Ver mapa en gordo

Yo tengo que estar desde las nueve de la mañana, pero al principio son las categorías infantiles, y antes de las doce no salgo nunca… eso si, para las cinco de la tarde estarán todas las hostias dadas ya.

¡Deseadme suerte!



En otro orden de cosas (jaja, toma ya frase del telediario, Toscano Prats!), este fin de semana es la Nihon Jaia en Bilbao, un evento donde se han liado la manta a la cabeza organizando un huevo de actividades relacionadas con Japan sin pan que tiene una pinta del copón.

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Pues mira por donde que aunque me lo perdí el año pasado, este me las he ingeniado para aparecer de un par de formas. La primera es por videoconferencia mañana desde la 13:30 hasta las 14:30. Si no me han partido la cara en la competición y todavía puedo hablar, allí apareceré encantado!! seguramente estaré en pijama de cintura para abajo para seguir en plan telediario, pero como me han dicho que participa el Capi, me pondré guapetón para la cámara.

Y la otra está relacionada también con este largo señor, que se vino hace ya milenios a los Tokyos y nos estuvo haciendo preguntas para un proyecto llamado “Crónicas desde Cipango“, pues bien, ya está finiquitado, ya se estrenó en Barcelona, y mañana también lo echan en la Nihon Jaia en Bilbao a las 18:30. ¡Ya nos diréis si os ha gustao!


Y el domingo Parkour en Yokohama… ¿ya pararemos quietos?… no se yo…